¿Qué sucedería si los muertos revivieran?
En la lectura del libro de Descansa en Paz existen transgresiones multiples a nuestra realidad y la forma en que vemos el mundo, la más importante y evidente es la brecha entre la vida y la muerte.
¿Qué hariamos con los muertos? es una de las preguntas fundamentales que encontré durante la lectura del libro; después de todo, ¿no son las mismas personas con quienes crecimos, vivimos y tal vez amamos? Aparecen en la novela elementos interesantes que invitan al lector a dudar de sus propias creencias y llevarlas al extremo. ¿Realmente existe el alma? ¿el cuerpo solo es una carcasa para ella? ¿hay algo más? y de algún modo se experimenta con cuerpos ficticios los límites de la dignidad humana y la naturaleza del animal como hombre.
Sin embargo, en mi primera lectura me llamó mucho la atención la cuestión del manejo de los muertos. De algún modo, todos algún día vamos a morir y cuando se llega a esa parte, se le es tratado al muerto de una forma digna (a veces más digna que cuando vivió). Actualmente trabajo como Ingeniero de bases de datos en la CEMEFO y múltiples veces me he encontrado en el anfiteatro junto a un cuerpo muerto mientras los doctores practican la autopsia. Del mismo modo, como hijo de doctores, he entrado a cirugías y consultas y visto el trato de los doctores con los pacientes. Es impresionante como los cadaveres son tratados con un cuidado especial, nada puede fallar y aunque exista la forma de hacer el proceso más rápido, se busca cuidar la integridad del “no hombre” que yace muerto en la camilla sobre cualquier otra cosa. En cambio, los pacientes en vida, son maltratados, lastimados y en un estado deplorable que grita “desaría estar muerto que seguir llevando esta vida”. Sin duda, esta diferencia me genera en parte terror y a la vez un sentimiento extraño en el estomago que solo puedo atribuirle a mi miedo a morir.
De modo que, ¿qué pasaría si los muertos revivieran? ¿qué haríamos con ellos? en la novela son tratados como personas, pero solo hasta cierto punto. Sabemos que sienten, que ven, que piensan y aún así se busca que estos encuentren una distracción que permita que los vivos puedan continuar con sus vidas (y los muertos con la suya). Pero entonces, ¿solo tratamos bien a los cadaveres por que sabemos que ya no van a volver a despertar? y si es así, ¿realmente los quisimos en vida, o los soportamos?
Es una de las dudas con la que me quedo esta semana y quiero retomar la siguiente, cuando finalmente termine el libro.

