En esta poesía fuimos a ver los stones… de Jorgelina Díaz Suidini

en esta poesía fuimos a ver los stones.

allá por el dosmilseis
éramos novios nuevos, 
nuestro amor duró diez años hasta ahora.

nuestro amor duró diez años
hasta ahora
que volvimos a ver a los stones.

y era una profecía de los simpson
que había una gira dosmildieciséis y también
que las cosas en materia de amor
no iban a salir bien,

estamos por sufrir
de obesidad mórbida y
algunos problemas por diferencias de clase,

cuando fuimos a ver a los stones
allá por dosmilseis
eso no nos importaba porque íbamos vestidos
de la misma manera,
nos gustaba el disfraz de azul adidas
nos cabía intercambiarnos chalinas.

era más fácil porque
allá por el dosmilseis
no teníamos grandes preferencias
respecto de lo que consumíamos,
palermo y paraguayo
eran nuestras dos p.

después eso cambió
porque nos cambió el hígado.
hicimos un dibujo en que el hígado implora
para que pensemos en él, pero
en el dosmilseis
despertar con resaca era simple,
quebrar era simple,
tranzar era simple
en todas las esquinas,
tocarnos el culo jugar a las cartas pasar el tiempo
mirando la tele hacer la tarea 
del colegio,
eso fue allá por dosmilseis y
aunque en el pogo te perdí
nos encontramos
y fue lo más romántico del mundo,
estabas transpirado y divino
y brillabas porque viste a mick jagger
y él te miró.
y cómo no va a mirarte
si eras un espejo
y la vanidad
el demonio
y la música
nos gustan a todos.

en dosmildieciséis
empezamos a pensar que estamos grandes,
y caímos en la cuenta que diez años
es un número demasiado redondo,
y vos sos un economista
yo estudio letras, y nos sentimos distantes
y cuando nos perdimos en el pogo
me sentía libre
y amaba ver a los stones
y no pensé en vos
y cuando salí
sentía el corazón lleno de cosas
como aplastado
y tenía la remera
pegada al pecho,
un tipo me dijo un piropo
y bajé,
me senté en la rambla de la trentidós
y te vi pasar
no estabas buscándome
estabas igual
emocionado,
ronco,
transpirado,
elegantemente sucio,
te vi como a un tipo atractivo
uno que miraría por la calle
y quise no conocerte pero
me dio la sensación
de que sentía lo mismo que vos,
una especie de simbiosis
de cosas de ex rolingas,
grité tu nombre y viniste
con una botella de agua,
te sentaste al lado mío 
y te secaste la frente
después te tiraste al pasto, 
y yo hice lo mismo,
lamento disfrutar
sentir lo mismo que vos
y sé que sentimos
que fue suficiente
es loco como mirar el cielo
o el techo de la pieza juntos
es mejor que tomar un café
y decirnos algo.

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