Los Simpsons Explicados: Nacidos para segundear

En el episodio número 2 de la sexta temporada de Los Simpsons, una nueva niña llega al segundo año de la escuela primaria de Springfield. Allison Taylor aparece de la nada y le roba a Lisa su lugar como la mejor y más inteligente alumna de la escuela.

La pequeña niña, cuya voz en inglés puso Wynona Rider, la supera en todos los campos incluyendo la música, al ganarle en una audición de saxofón.

El sentimiento que mezcla frustración, sorpresa y envidia invade a Lisa durante todo el episodio. En un momento reflexiona y trata de convencerse a sí misma de que ser segundo no es algo malo.

Es así como se imagina la siguiente fantasía. Se encuentra en un escenario en un concierto en vivo y es parte de una banda. Pero es una banda muy especial. El presentador anuncia a los integrantes de la banda: “Garfunkel, Messina y Oates”. Es la segunda mejor banda del país y están por interpretar la segunda mejor canción del ránking: “Nacidos para segundear”.

Segundos en importancia

El chiste aquí es que tanto Garfunkel, como Messina y Oates fueron todos partes de bandas conformadas por dos personas. Cada uno tuvo su compañero y los tres vivieron a la sombra de este otro integrante. Pero veamos un poco cada caso y conozcamos la historia detrás de estos músicos.

Art Garfunkel

Art Garfunkel, detrás de Paul Simon

Este músico estadounidense es famoso por ser el eterno segundo de Paul Simon en la dupla musical que formaron durante muchos años y que se conoció primero como Tom & Jerry y luego como Simon & Garfunkel.

Juntos, Simon y Garfunkel llegaron al estrellato durante la década del 60 después de muchos años de frustraciones e intentos fallidos. Entre sus éxitos más recordados están las canciones The Sound of Silence, Mrs. Robinson y Bridge Over Troubled Water.

Si bien ambos interpretaban los temas, el asunto es que las canciones las escribía y componía Paul Simon. Garfunkel hacía algunas contribuciones, pero estaba claro que no aportaba tanto al grupo como su compañero.

Esta desigualdad en el aporte que se basó en el gran talento que tenía y aún tiene Paul Simon, provocó en varias ocasiones disputas entre los integrantes del dúo. Tal es así que se pelearon y se volvieron a juntar más de una vez.

El gran problema era que Paul Simon componía las canciones basándose en su vida y esto hacía que Garfunkel se sintiera excluido.

A principio de los años ochenta, los músicos se juntaron para un recital que dieron en Central Park, en Nueva York, después de estar distanciados durante unos años. El concierto fue un éxito absoluto y asistieron más de 500.000 personas.

Motivados por la reacción del público emprendieron una gira por Europa y Japón. El éxito siguió y decidieron volver a los estudios para grabar un nuevo disco. Al finalizar, el problema era que todo el material había sido producido por el talento de Paul Simon y era un disco muy auto referencial. En él, las letras de las canciones hablaban de su momento personal, su ex-mujer, su novia actual (que era nada más y nada menos que Carrie Fisher, la Princesa Leia).

Garfunkel no estuvo de acuerdo con el rumbo del disco y las diferencias entre ambos reflotaron. Simon decidió quitar todos los aportes hechos por Garfunkel, terminó publicando el disco como solista y lo tituló Hearts and Bones.

Como si fuera poco, Paul en 1986 publicó un nuevo album solista, influenciado por música de Sudáfrica, país al que viajó para conocer a fondo su cultura musical. Graceland fue el nombre del trabajo y ganó el Grammy al año siguiente como el mejor disco del año. Esto le valió a Simon convertirse en un ícono de la cultura musical estadounidense y distanciarse aún más en talento y éxito de su amigo Garfunkel.

El caso de Hearts and Bones y el posterior éxito de Paul Simon con Graceland confirmaron que Garfunkel fue siempre el segundo e incluso, descartable.

Jim Messina

Kenny Loggins (de barba) con Jim Messina

Jim Messina había dejado de lado su carrera como músico integrando bandas para convertirse en productor musical. En su pasado, había formado parte de agrupaciones como Poco y Buffalo Springfield, cercanas al sonido folk.

En 1970 conoció a Kenny Loggins, cantautor que hasta ese momento no era conocido. Como Messina trabajaba en el sello discográfico Columbia y Loggins había firmado contrato para un álbum de estudio, lo ayudó a grabar algunas canciones que el mismo Loggins había escrito. La ayuda de Messina fue tal que se instalaron en el living de su casa para grabar las canciones.

Como Messina estaba retirado del protagonismo musical, su intención era darle una mano a Loggins para que el público que ya lo conocía a él de Poco y Buffalo Springfield se fijara en el novato Loggins. Sin embargo, la sinergia del dúo dio sus primeros resultados y Messina terminó aportando muchísimo al álbum.

Finalmente, y por consejo de otros productores, se convencieron de que era mejor formar un dúo. Para Loggins significaba postergar su carrera como solista y para Messina, volver a escena, algo que había dejado atrás.

Juntos formaron el dúo Loggins y Messina, que tuvo muchísimo éxito llegando a vender 16 millones de copias y logrando dos discos de platino. Fueron uno de los dúos más exitosos de su época aunque años después otro dúo los pasaría por arriba con muchísimo más éxito.

El sonido del dúo osciló entre el country, el folk, el rock y hasta el pop. Messina, con sus contactos en el mundo, acercó al dúo los mejores músicos sesionistas. Loggins aportó su talento musical y destacó por sobre su compañero.

Su canción más famosa es Danny’s Song, de su primer disco, Sittin’ In.

Pero la sociedad comenzó a resentirse de a poco. Los últimos discos no fueron buenos. Los músicos habían comenzado a competir entre ellos. Cada uno quería seguir su carrera como solista.

Y así fue. En 1976 se separaron y cada uno emprendió su camino.

El detalle para nada menor es que Kenny Loggins se volcó al pop y se convirtió en uno de los artistas comerciales más exitosos de la década del ochenta, con temas inolvidables por estar asociados a películas, como es el caso de Footloose y de Danger Zone, uno de los temas principales de Top Gun. Se lo llegó a llamar El Rey de la música de películas.

A Messina no le fue bien y quedó en el olvido. Sin embargo, ambos se han juntado en alguna ocasión para rememorar viejas épocas, al menos por un rato.

John Oates

Daryl Hall y John Oates

¿Recuerdan que comenté antes que hubo un dúo que pulverizó los récords de Loggins y Messina? Se trató del dúo Hall & Oates. Este grupo de blue-eyed soul (como se llama al soul tocado por blancos) fue sinónimo de la palabra éxito en los años ochenta a tal punto que cualquier cosa que grabaran se vendía de forma masiva.

John Oates, el señor del bigote, y Daryl Hall, el rubio, se conocieron en un ascensor mientras huían de incidentes provocados en un concierto de bandas universitarias. Cada uno tenía su banda y el encuentro no duró nada puesto que apenas reconocieron que iban a la misma universidad.

Pero ese fue el punto de partida para que con el tiempo se volvieran a ver y descubrieran que tenían los mismos gustos musicales y el mismo objetivo. Fue así como se unieron para formar un dúo.

Fueron descubiertos por el sello discográfico Atlantic Records con el cual grabaron tres discos que inicialmente no tuvieron éxito. Pero en 1975 grabaron el disco titulado Daryl Hall and John Oates, para RCA, otra discográfica. Ese sí fue el primer gran éxito de muchísimos más que vinieron y que se potenciaron en los ochenta logrando varios discos multiplatino.

Fue la extraordinaria voz de Daryl Hall y el acompañamiento de Oates la clave del éxito. Ambos se alternaban para cantar las canciones, solo que aquellas que cantaba Hall eran las que tenían éxito. Su gran voz encajaba a la perfección con el estilo musical de la década.

Entre las canciones más destacadas de este dúo se encuentran: She’s Gone, Maneater, Everytime you go away, Kiss on my list, Private eyes, You make my dreams, Sara smile, entre otras.

A medidados de los ochenta decidieron separarse por un tiempo. Volvieron a juntarse para grabar la banda sonora de Beverly Hills Cop 2, en 1987. De esa unión obtuvieron la canción Downtown Life. Dejaron de lado la banda sonora y se dedicaron a sacar un nuevo disco, que volvió a ser un éxito.

Pero los vientos de cambio soplaron fuerte y la música ochentosa dejó de ser interesante para el público. Poco a poco fueron perdiendo popularidad y se separaron definitivamente. Solo se juntaron, como todas las bandas olvidadas, para hacer tours y recorrer lugares donde alguna vez tuvieron éxito.

Daryl Hall intentó seguir un tiempo como solista pero no tuvo trascendencia. Oates hizo algunas colaboraciones con otros músicos, pero terminó dedicándose a los negocios.

El dúo quedará en la memoria como uno de los mayores productores de éxitos de los años ochenta. Pero siempre será recordado primero Daryl Hall, uno de los mejores cantantes de blue-eyed soul de la historia. Oates quedará eternamente relegado a un segundo plano, haciendo coros y acompañando con algún instrumento.


Como ven, tanto Garfunkel, como Messina y Oates, conocieron el éxito, pero siempre vivieron el protagonismo desde un segundo lugar. Ninguno de los tres trascendió por su cuenta, lo cual indica que la única forma que tuvieron de disfrutar el éxito fue detrás de otra persona. En palabras de Los Simpsons, nacieron para segundear.