Butch Vig for dummies

Una guía para conocer al herrero del sonido noventoso


Productor, compositor y músico. Todo eso es el norteamericano Butch Vig, responsable de pulir y perfeccionar el sonido del rock alternativo de los años 90. Estuvo detrás de la consola de Sonic Youth, The Smashing Pumpkins, Foo Fighters y Nirvana, entre tantos otros. Aquí están tres de los discos más importantes en los que hizo su aporte:

Dirty (1992) — Sonic Youth

Era 1991 y el sucesor de Goo no podía permitirse ser menos que genial. Por eso, los neoyorkinos de Sonic Youth decidieron llamar a Butch Vig y al mezclador Andy Wallace para que repitieran los papeles que cumplieron en Nevermind, la obra maestra de Nirvana. Vig, interesado en dar forma a las guitarras y arreglos de las canciones, hizo frente las excentricidades del grupo, que se limitaba a enviarle cintas de instrumentales sin forma. En 1992 el productor se mudó a Nueva York y una vez allí comenzó la grabación del disco que, para cuando estuvo listo, debía recortarse a menos de 18 temas lo que casi llevó a que el guitarrista Lee Ranaldo abandonase la banda.

Garbage (1995) — Garbage

Si bien Vig participó en la producción del debut de Garbage, este fue el disco donde pudo canalizar su veta como baterista. A medio camino entre el rock alternativo y el dance-rock, la banda que además integran la cantante Shirley Manson y los multi-instrumentistas Duke Erikson y Steve Marker se coronó con Stupid girl, uno de los temas de difusión más reconocidos de la banda. Además, el proceso de grabación de Garbage se diferenció del de sus contemporáneos gracias al uso de una técnica similar al de la pared de sonido de Phil Spector.

Wasting Light (2011) — Foo Fighters

Cuando Dave Grohl llamó a Vig para producir lo que sería Wasting light, le puso una condición: tenía que grabarse en su propio garaje, en cinta magnetofónica. Los principales problemas que enfrentó el productor a la hora de sacar adelante el disco estuvieron relacionados con que hacía diez años que no grababa con este dispositivo analógico. Pero a pesar de eso, Vig, Grohl, Alan Moulder y el ingeniero James Brown, realizaron las mezclas en forma simultánea, lo que hizo que cada canción de Wasting light tuviera un sonido diferente. Gracias a ello, el disco ganó un premio Grammy al Mejor Álbum de Rock del año.