Nochixtlán, y las valiosas noticias sin tele

El 19 de junio murieron 8 personas en hechos relacionados con la incursión de la policía para disolver un bloqueo carretero en Nochixtlán, Oaxaca.

En fin de semana

Es una maniobra clásica de cuerpos represivos mexicanos realizar operativos de este tipo en fin de semana porque las televisoras suspenden la emisión de noticias y las acciones violentas pueden pasar algo desapercibidas en medios; fucionó por décadas, pero ahora parece ser su principal desventaja.

La imágenes del operativo comenzaron a circular unas horas después de iniciado el operativo contra la barricada que mantenían los manifestantes.

Noticias sin tele

Periodistas de agencias y medios de todos los tipos, y latitudes, estaban enviando crónicas a sus respectivas audiencias; Facebook se inundó del tema y se comenzó a confeccionar el tratamiento social de imágenes y textos.

El proceso comunicativo en estos casos es asombroso, especialmente porque la televisión no interviene, las figuras televisivas no tienen micrófono, y su influencia en redes sociales es irrelevante.

Así para la tarde de ese domingo el mensaje principal era que: la policía estaba removiendo el bloqueo de la carretera, mediante el uso de la fuerza contra manifestantes, y para tal propósito disparaban armas de fuego.

Tal fue el impacto de esta información que el gobierno mexicano emitió un comunicado negando el uso de armas de cualquier tipo, comunicado que después corrigió aceptandolo; pero esto en lugar de dar crédito al Estado, generó empatía mediática con los manifestantes, porque las pruebas de las armas eran irrefutables y el intento por ocultarlo era burdo.

Horas valiosas antes de la embestida mediática del la mañana del lunes, en la que los infuencers oficialistas de radio y TV comienzan su manejo de información.

Operación corrector

No es extraño que los noticieros y analistas de TV o radio “limpiien” el desastre informativo que el gobierno dejó, comenzaron matizando el uso de armas de fuego, abriendo la posibilidad de que los agresores no fueran policías; sino infiltrados, término ambiguo para evitar profundizar, igual que usan encapuchado o desconocido.

Seguro que gobierno y medios notan que la operación corrector ultimamante funciona mal, la perspectiva general de los hechos no ha cambiado mucho sobre la responsabilidad dela policía en el asesinato de manifestantes, la campaña de medios se centra ahora en destacar lo negativo que resultan para el abasto y la economía las manifestaciones.

La tele perdió en el tema de las muertes, porque siguen apareciendo evidencias de que fue la policía quien accionó sus armas contra la población, y ahora dejarán pasar el asunto, en silencio confiando en el olvido.

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