Primer día de guardería

Ya sé que no soy muy original, que estos días todo el mundo esta hablando de la vuelta al cole. Pero ayer, a falta de dos días para cumplir 19 meses, Terremoto tuvo su primer día de guardería y me apetece contarte la experiencia.

La decisión de llevar al peque a la guarde ha sido más por imposición de nuestras circunstancias económicas que por deseo personal. Solicitamos la plaza en una guardería municipal, por si nos hacía falta, pensando en que no nos la concederían y optaríamos a una ayuda que dan (no se si en todas la comunidades) para pagar una guardería privada. Todo suponiendo que fuera necesario que me incorporara al mundo laboral por cuenta ajena o que no consiguiera organizarme trabajando con él en casa. Así que solicitamos plaza para 3 horas al día y para nuestra sorpresa, nos la concedieron. En un primer momento pensamos en rechazarla, pero a los pocos días nos enteramos que la empresa donde trabajaba mi marido iba a cerrar, con lo que era urgente que nos pusiéramos los dos a buscar trabajo. Pero nos parecía muy fuerte mandar al niño 8 o 9 horas a la guarde, así a lo bruto, así que al final yo utilizaré esas 3 horas al día en seguir buscando opciones para obtener ingresos a través del blog y mi marido buscará trabajo por los medios más convencionales.

Desde que le dijimos a la familia y amigos que íbamos a enviar al niño a la guarde, casi todo el mundo me ha insistido en que eso me viene genial para tener tiempo para mi, que así el peque socializa y aprende un montón de cosas… Me han llegado a decir que es egoísta, por mi parte, pretender que el niño este conmigo todo el día. Vamos que parece que la guardería es el mejor invento del mundo. Pero yo no estoy de acuerdo con estos argumentos, creo que la guardería esta para cuando no queda más remedio, que hay otras maneras de socializar a los niños (suponiendo que sea tan vital juntar a niños tan pequeños, que tengo mis dudas), que lo que le enseñen allí se lo puedo enseñar yo (u otro familiar) y que el proceso de adaptación no es sólo para las madres (aún se me parte el alma al ver la clase llena de bebes llorando llamando a su madre).

No me malinterpretes, cada familia es un mundo y si tu mandas a tus hijos a la guarde con toda la tranquilidad del mundo no es mi intención ofenderte. Mi sobrina va a la guarde desde los 4 meses y esta perfectamente. Soy consciente de que las guarderías son una gran ayuda para muchas familias (en nuestra circunstancia actual es necesaria), los niños están seguros y aprenden cosas. Pero no me parece la mejor opción y mucho menos la única opción. Pienso que no están preparados para separarse de nosotros hasta que no pueden comprender cuando les decimos que los dejamos un rato con tal persona y que no se preocupen que volveremos después. Ya se que al cabo de unos días se acostumbran y se acaban olvidando, pero eso no quita que durante unos días sufren porque no entienden lo que esta pasando y me parece una putada que cualquier persona (de la edad que sea) tenga que sentirse abandonado aunque sólo sea por un rato. Pero la vida tiene estas cosas y lo único que puedo hacer para ahorrarle sufrimiento a mi hijo es intentar una adaptación lo más suave posible. Y esa ha sido mi misión durante los últimos días.

Te cuento mi plan de ayuda a la adaptación a la guardería:

  1. Compré el cuento Caillou. La guardería y se lo he leído varias veces. Con esto llevo todo el verano y el pobre niño esta de Caillou hasta el moño jejjeje
  2. Varias veces, le he comentado que iba a empezar a ir al cole, que estaría con una profesora y que habría otros niños que acabarían siendo amigos. Al principio opte por decirle que se lo iba a pasar genial, pero el otro día leí un articulo que mencionaba que era mejor explicarles que los primeros días se sentirán asustados y que no pasaba nada. Así que hace unos días cambie la táctica y le expliqué que era normal que se asustara pero que no se preocupara porque iríamos a buscarle enseguida. Supongo que no entendería ni la mitad de lo que le dije, pero por intentarlo no se pierde nada.
  3. Quince días antes del inicio empezamos a ajustar horarios. Me despertaba temprano, nos vestíamos y salíamos a la calle en dirección a la guardería. Junto al edificio hay un parque infantil así que estábamos allí un rato y mientras le explicaba que en unos días lo llevaría allí para conocer a otros niños.
  4. En agosto realicé un curso sobre Flores de Bach y aprovechando lo aprendido he experimentado con un preparado para ayudarnos en el cambio
  5. Y hemos intentado dejarlo en clase lo más tranquilo posible explicándole que volveríamos en un rato.

El resultado de todo esto es que Terremoto entró relativamente tranquilo en clase, pero se asustó un montón al ver a 10 niños llorando y, lógicamente, no le gusto que lo dejáramos allí. A mi me impactó mucho la imagen de abrir la puerta de la clase y que se cayeran dos niños que la estaban aporreando llamando a sus mamás. Ver a todos esos pequeños andando hacia tí con los brazos estirados, buscando consuelo, me ha dejado un poco tocada. Hoy medio bromeaba con mi marido diciendo que parecía un episodio de The Walking Dead con zombies bajitos buscando mimos, pero la verdad es que es una mierda que tengan que pasar por eso.

Esta mañana, cuando lo recogimos lloró un poco menos que ayer y sé que se irá acostumbrando, pero me encantaría ahorrarle el disgusto al pequeño. Sería estupendo que el gobierno nos diera medidas de conciliación, de verdad, que permitieran a los niños estar al cargo de las personas en las que confían hasta que estuvieran realmente preparados para ir a la escuela, pero nos tenemos que conformar con sitios donde dejar aparcados a los niños :(

¿Tu que tal llevas el inicio del curso? ¿Algún consejo para hacerlo más fácil?


Originally published at jessicagestoso.com on September 5, 2014.