Los bebés son cachorros

Inspirado en palabras de Carlos González

Parece una obviedad pero quizá no lo es tanto. Creo que uno de los principales talentos de Carlos González es precisamente darnos bofetadas de sentido común.

Carlos González, para quien no lo sepa, es pediatra y escritor, autor de grandes éxitos en temas de crianza como Comer, amar, mamar.

Tiene un lenguaje sencillo, metafórico y usa paralelismos tan claros que es imposible no entenderle a poco esfuerzo que hagas.

Contaba en su ponencia que hay dos tipos de cachorros:

  1. Los que tienen que esperar en silencio para que no les descubran los depredadores mientras su madre sale a cazar.
  2. Los que siempre tienen que ir con mamá.

Por suerte o por mucha suerte, los cachorros humanos, son del tipo 2, así que no les queda otra que estar siempre pegaditos a mamá.

Por eso lloran si no está cerca, porque les va la vida en ello, porque si no, su vida corre peligro, no hay más que hablar.

Es una cuestión vital y pondrán todo su empeño en que ese acercamiento se produzca.

Da igual el cansancio, da igual la conciliación, da igual que venga la abuela del pueblo, da igual que sea de día, de noche, que haga frío, calor o que quiera cogerle la vecina del quinto.

Querrá estar con su mamá… O su primera figura de apego, sea quien sea, porque sí, mamás puede haber varias, pero figuras primarias de apego, solo hay una por cachorro y de eso no tiene la culpa nadie. Cuanto antes lo tengamos claro, mucho mejor para todos :P

Si tomamos como referencia la ya archiconocida pirámide de Maslow, que habla de la jerarquía de las necesidades humanas, puedes ver que toda la pirámide de tu bebé eres tú:

http://depsicologia.com/piramide-de-maslow/

¿No parece lógico que quiera estar siempre contigo? ¿No te parece increíble ser el TODO para alguien?

Pues eh, no te acostumbres, porque no será eterno.

Llegará un momento, en que esos escalones los pueda subir sin tu ayuda y en que sea una persona como tú eres ahora con una escalera propia, con unos cimientos más o menos fuertes, en función de lo que haya podido construir por el camino.

Los brazos que ahora arden de agujetas. Los párpados que ahora pesan de sueño. Las piernas que ahora tienen calambres de las noches en vela dando paseos… Todo eso que piensas que no tiene fin, dejará paso a la nostalgia.

No permitas que te engañen y te digan que no se irá de tu cama, de tus brazos o de tu pecho.

Se irá. Se irá antes de que te hayas dado cuenta y nadie estará ahí para pedirte perdón por haberte dicho que no se iría y que aprovecharas más el tiempo.

Exigimos comportamientos a los bebés impropios de su condición de cachorros para justificar nuestra incapacidad de adaptación a la nueva realidad como tribu.

A ninguna madre no humana se le ocurriría forzar procesos fisiológicos a sus cachorros.

Creo que en ningún caso debería ser motivo de orgullo sacar de su zona de confort a un bebé.

Es una parte totalmente dependiente de la ecuación y como tal, necesita nuestra protección y nuestro máximo respeto.

Puede que sea necesario, pero está objetivamente mal frivolizar con algo así.

No eres mala madre por querer ser otra cosa más que madre, pero tu bebé no lo entiende y no sabe amarte menos.

Querer hacerlo mejor no es ningún pecado, solo tienes que dejar salir a la madre animal que llevas dentro y que quiere cuidar de sus cachorros. Sabes hacerlo ;)

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