Me acosan

Estoy en mi casa, tranquilamente y tan a gusto, soy libre.

Sé que en un momento u otro, saldremos a la calle y nos cruzaremos con el portero del edificio.

Nada más cruzar la puerta del ascensor, sé a ciencia cierta que se abalanzará sobre mí a decirme piropos y a darme besos que no pido. En la frente, en la mejilla, da igual que me aparte, da igual que pegue un grito. Con suerte, lo mejor que pase es que no me los pedirá de vuelta.

Iremos al súper, puede que nos encontremos a alguien conocido, pero no será necesario. La encargada del supermercado siempre está dispuesta a darme abrazos y besos aunque yo no sé ni cómo se llama ni de dónde ha salido, pero el verme por allí de vez en cuándo ya le da derecho a sobarme y a hablar de mí a otra gente como si me conociera.

Normalmente aguanto el chaparrón porque lo hacen con tanta naturalidad que ni les veo venir, son como ninjas del manoseo.

Si por lo que sea tengo un mal día y no me apetece todo este despliegue de cariño, me insultan y me humillan. Me dicen que soy borde, que vaya carácter, que hay que saludar y ser amable.

Al menos a esta gente la conozco de algo, pero también me pasa con desconocidos. Me agarran, me dicen que qué pelo más bonito, qué ojazos, qué hoyuelos tan graciosos, que me vaya con ellos, que me regalan esto o lo otro o que les dé yo mis cosas, pero bueno! En qué estamos pensando?

Si como mujer adulta, os cuento todo esto, os echaríais las manos a la cabeza, hablando de machismo y me diríais que fuera inmediatamente a denunciar o que al menos pusiera remedio, que me impusiera, a lo mejor hasta que empezase a repartir bofetadas, verdad?

Pues esto pasa día tras día con los niños y las niñas. La gente invade su espacio vital sin preguntar y cuando pones freno te tildan de desagradecida, de maleducada o vete tú a sabe de qué.

En mi caso, especialmente, nosotros jamás presionamos a Leo en este tema y él tardó casi dos años en querer dar besos o recibirlos de nosotros, de sus padres y su familia, imaginaos cómo sería para él de violenta la situación de que le asaltasen a traición y cómo era para nosotros de frustrante ver que violaban su espacio vital constantemente.

Por favor, todos sabemos que los bebés están perfectamente diseñados para ser adorables y despertar nuestros deseos de besarles, achucharles y sobarles a placer pero no perdamos el foco, son personas y tienen criterio, no son idiotas, están aprendiendo, así que sácate del medio y gánate su respeto y su confianza y los arrumacos vendrán solos ¿Qué le aporta a tu vida darle un beso a alguien que no quiere recibirlo? ¿Qué te aporta obligar a alguien a que te dé un beso que no quiere darte? Pues eso.

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