Y tú, ¿Cueces o enriqueces?

Yo sobrevivo y doy gracias

Fabrizio Morroia — Meat soup

Si sigues MamaMail, lo más seguro es que rondemos una edad bastante parecida, lustro arriba, lustro abajo y puede, que si te ha interesado alguna vez la Publicidad, recuerdes este eslogan.

Reconozco que en mi caso, es uno de ésos que se han quedado grabados a fuego en mi cabeza y me visitan en mil y una situaciones pero sobre todo, cuando hablo con familias o me enfrento a alguna situación “delicada” dentro de la mía propia.

Todo lo que intento hacer con MamaMail es ENRIQUECER pero por supuesto, yo muchas veces también tiro de agua del grifo y otras veces, cenamos sushi… No sé si me explico.

El día a día, las horas de sueño, las prisas y las otras 18 millones de excusas apremian.

Especialmente, en semanas que vienen sin cole, con virus y sin un momento de desconexión. Pues vamos ¡Tengo la “nevera” tiritando! jajaj (Espero que tú sí hayas podido irte de vacaciones y entiendas todo este rollo metafórico que me estoy marcando :P)

Hoy quería hablarte de lo bien que nos lo hemos pasado estos días en casa, sin cole, sin prisas, sin pausas, sin despertador, sin rutinas, con mimos, con cosquillas, con pelis, con siestas… Pero acabo de toparme con un artículo que me ha quitado las ganas, no vayas a pensar que vendo que mi vida es perfecta y yo soy una flipada.

¿Quieres leerlo? Aquí te lo dejo, te espero a la vuelta.

Me encantaría saber qué opinas tú, pero de momento, como siempre, voy a meterme yo en el charco antes, si te parece.

Estoy aburrida y asqueada de guerras. Las odio, en el sentido más amplio de la palabra.

En casi todos los círculos, se está viendo este artículo como un nomomsplaining de categoría, que busca generar polémicas basadas en falacias. Al loro el cabreo que lleva Laura Baeza, fundadora del Club de Malasmadres.

Este tipo de enfrentamientos, además de nos ser ciertos, no benefician a nadie porque creo que no hay nadie que se libre de la quema de los juicios.

Acompaño a madres que decidieron dar lactancia materna que se sienten juzgadas por las que dan biberón por ser “demasiado blandas” o “hacer pasar hambre a sus bebés” y acompaño a madres que decidieron dar biberón que se sienten juzgadas por las madres de pecho porque “hay que ver, pobre bebé, tan pequeñito y sin teta” “no tendrá vínculo jamás”… Y así con todo, ad infinitum.

¿De verdad es necesario tomarse las cosas siempre tan a pecho? (¡HA DICHO PECHO!)

¿De verdad no podemos unir nuestras fuerzas y ser una tribu gigante que se apoya y que vale para que aprendamos de los aciertos y de los errores propios y ajenos?

En esto no hay buenas ni malas. Todas somos madres, todas somos mujeres, todas somos familia y todas cocemos, enriquecemos y sobrevivimos ¿No es cierto?

Por eso, como creo que es una necesidad básica y derecho fundamental tener la libertad de criar como te dé la real gana, voy a hablar sobre eso en el evento TodoPapásLovesMadrid y te invito a que “si me quereih, ¡Venirse!”

¿Te vienes a verme?

Ahora sí, quiero saber tu opinión. Espero tus comentarios aquí, en Twitter, Facebook, mail o tomándonos un piscolabis… Pero no te calles nada :D

Y si te ha gustado… ¡Que conozca mundo!

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