Alta motivación en un examen cooperativo

El jueves pasado, tras corregir una prueba a mis alumnos de Matemáticas de 1.º de la E. S. O., les dije que me había pasado todo el día anterior, mientras corregía, llorando abrazado a mi perro (no tengo), por los terribles resultados de la prueba (tampoco eran tan malos).

Les confesé mi sorpresa al comprobar cómo tras dedicar mucho rato en clase a trabajar con ellos algunas cosas, en la prueba había constatado que no habíamos tenido éxito.

Les anuncié lo que íbamos a hacer ese día:

  • Los dividí en grupos cooperativos, le entregué una copia de la prueba (en blanco) a cada grupo.
  • Cada grupo vuelve a realizar la prueba. Todos deben tener la misma respuesta en cada ejercicio.
  • Objetivo: que esté perfecta.
  • Yo recogería aleatoriamente una de cada grupo.
  • La corrijo y si está perfecta les subo 0,50 puntos en la nota del examen a todos los del grupo (comprobando de alguna manera que el que me la ha entregado sabe hacer los ejercicios, no solo copiarlos).

Los chicos se pusieron rápidamente manos a la obra. Comenzaban a surgir discusiones: «esto se hace así», «te has equivocado», «vamos a comprobarlo de nuevo», …

Dedicamos esa sesión y 20 minutos de la siguiente a terminar la actividad.

Para recoger una prueba de cada grupo utilicé la app de Android Random Numbers Generator permitiendo que ellos mismos le den al botón de generar número aleatorio.

Los resultados han sido buenos. Un grupo lo hizo casi perfecto y el resto estaban en el notable.

He reconocido su esfuerzo subiendo 0,5 al grupo que lo hizo casi perfecto y la parte proporcional (0,42; 0,33, 0,36) al resto de grupos en función de su nota. No es gran cosa, pero es suficiente para generar en ellos que ha merecido la pena. Además les puse en la plataforma Actitud positiva en los dos días. Esto llega de forma inmediata a casa, los chicos lo valoran mucho y a mí no me cuesta nada.


Está claro que lo que funciona en las actividades que realizamos en aprendizaje cooperativo es el refuerzo positivo. Cuando los chicos ven que su esfuerzo se traduce en una nota visible que mejora la anterior ponen esfuerzo y ganas. Lo realmente bueno es que ningún grupo salió perjudicado, todos ganaron, unos más y otros menos, en función de su habilidad para resolver la tarea.

Sin ser nada espectacular creo que he vivido uno de esos momentos de aprendizaje intenso que no suceden todos los días. Seguiré poco a poco planteando actividades diversas de este tipo para intentar que la emoción lleve al aprendizaje.