“Me quiero ir de Capital Federal” — Capitulo 2: Fijando el norte.

Felicitaciones! Ya diste el paso mas difícil de todo el proceso. Si llegaste hasta acá, es porque ya tomaste la decisión que tanto miedo te daba. Y si la tomaste, ahora no se afloja. Ahora viene la etapa en la que vas contento por la vida contando que te querés ir de Capital Federal y te cruzas con varios tipos de personas:

- Eh? Te vas de Capital? Y por que? Para que?
- Eh??? Te vas de Capital?? Pero que groso!!! Bien ahi!!
- Eh? Te vas de Capital? Pero como? Hay algo mas alla de Capital?
- No no no… No te podes ir de Capital. No lo estas pensando bien.
- En serio te vas???? Imagino que vas a poner una camita adicional, no? Porque mira que te voy a ir visitar todos los fines de semana eh!

Tanto en las buenas como en las malas, las reacciones dispares que genera exteriorizar la decisión que tomaste no tienen que inclinar la balanza ni para un lado (que te gane la ansiedad y te apresures demasiado) ni para el otro (CANCELA TODO, SE PUDRIÓ TODO).

Lo mas importante de haber dado este paso es que ahora ya podes fijar un norte. Y eso es fundamental.

Cada decisión que tomes en la vida es como un camino que se bifurca.

A veces en 2, a veces en 3, a veces en infinitas opciones. Lo importante no es siempre tomar la decisión correcta. Sino siempre ir balanceando las decisiones para que, sin importar las veces que dobles en el camino, siempre termines apuntando para el norte que fijaste al inicio.

Si tuviste la suerte de tomar la decisión y fijar el norte desde chico, es mucho mas factible que termines llegando a destino.

Si en cambio la tomaste con el camino más avanzado, mucho más difícil va a ser enderezar el rumbo, doblando siempre en las bifurcaciones para un mismo lado hasta enderezar. Pero no confundas difícil con imposible. Imposible significa que cuesta un poquito mas.

Acá es donde creo que realmente tuve suerte en mi camino. Si bien yo tuve en claro desde chico que quería irme de Capital, no lo tuve como un norte hasta estar bastante avanzado en mi existencia. Pero a pesar de ello, varias de las decisiones que tome en las bifurcaciones, me fueron llevando para ese Norte, inesperadamente.

Un estudio de la universidad de Kentucky junto con el instituto de Michigan y la facultad de Adrogue arroja resultados determinantes sobre las causas que impiden el éxito en el escape de Capital:

Tuve la suerte de decidir mi carrera sin saber que muchos años después iba a tener la posibilidad de trabajar de manera remota y simplificarme el primer gran porcentaje del gráfico anterior.

Es un gran obstáculo, sin dudas. Por eso, si ya fijamos nuestro norte con la suficiente antelación, al momento de decidir nuestra carrera en nuestra juventud, debemos tener en cuenta que se pueda ejercer o “vivir de eso” a donde sea que vayamos.

No quiero hacer apología de tener que estudiar una carrera obligatoriamente tampoco, pero de algo hay que vivir. Tampoco les voy a vender espejitos de colores y decirles: “Váyanse de Capital, que sale todo bien sin drama”. Pero si tienen un proyecto personal, una carrera o lo que sea que se les ocurra que les brinde la posibilidad de ser realizado desde cualquier lugar del mundo, ya tienen la mitad del partido ganado.

Con respecto a la segunda parte, la situación es similar. Espero ansioso que llegue el día en que pueda formar una familia con niños, pero junto con Aldi teníamos claro que lo ideal era poder hacer la mudanza antes de que se agrande la familia o al menos antes de que los miembros mas pequeños de la misma echen raíces (comiencen su educación y forjen amistades difíciles de separar). Ni te cuento si no esta en tus planes formar una familia. En ese caso, también tenes la mitad del partido ganada.

Irse de Capital y alejarse de los afectos y la familia es una decisión difícil e incómoda. Y hasta en algunos casos, bastante egoísta. Pero es el precio que hay que pagar. Y créanme que vale la pena.

Ya tomamos la decisión mas importante. Ya fijamos el norte e inclinamos las decisiones de nuestra vida para dirigirnos hacia el. Ahora, se viene el análisis mas puntilloso. Pros, contras, virtudes y defectos. Capitulo 3, ¡allá vamos!

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