Chilto: El Gran Fruto de las Yungas

Por Ing. Agr. Juan Pablo Moro

Chilto, fruto que crece en bosques nativos

El Chilto, también llamado en Sudamérica Tomate de Árbol, es una especie originaria de América Central y del Sur que fue domesticada y cultivada por las poblaciones nativas aún antes de la introducción de otros cultivos por la colonización. En la actualidad, como un hábito heredado de sus antepasados, se lo produce a nivel local en las huertas y quintas de quienes lo incluyen en su alimentación.

Desde hace unos años se está desarrollando la producción comercial en el mundo, sobre todo en países como Colombia, Ecuador, Perú, Sudáfrica, India, y principalmente Nueva Zelanda (Tamarillo). El fruto es muy apreciado no sólo por sus colores vistosos, que van desde un naranja amarillento a rojos intensos con veteados verdes, sino porque aporta un sabor agridulce único y refrescante. Constituye un importante suplemento para balancear los nutrientes necesarios en la dieta. En este sentido, son fuente de vitaminas, minerales y micronutrientes, además de poseer propiedades muy valoradas por la medicina alternativa. Pertenece a la misma familia botánica que la papa, el tomate, la berenjena y el pimiento.

Esta fruta es originaria de la vertiente oriental de los Andes, específicamente en Perú, al sur de Bolivia, Ecuador, Colombia, Chile y en el noroeste de Argentina. El tomate de árbol se lo puede localizar entre los árboles y arbustos en un estado semisilvestre en la Región de las Yungas que comprende las provincias de Jujuy, Salta y Tucumán.

El chilto también es conocido como tomate del árbol

El chilto es una planta arbustiva, de tallos semileñosos, se ramifica a una altura que varía entre 1,5 y 2 metros, alcanzando la copa los 3 metros de altura. El follaje es perenne y siempre verde. Las raíces son profundas y muy ramificadas. Las flores se ubican en la terminación de las ramas y son de color blanco, con franjas de color rosado tenue. El fruto es una baya de forma ovoide-apiculada. Es de color verde y cuando madura vira a rojo, naranja, morado y amarillo, según la variedad pueden presentar manchas violáceas longitudinales. Tiene una cáscara fina, lisa y resistente al transporte, de sabor amargo, razón por la cual debe pelarse para poder consumirlo fresco.

La pulpa es muy jugosa, de color anaranjado y sabor agridulce. Algunos frutos cuentan con concreciones parecidas a pequeñas piedras. Se encuentran numerosas semillas en su interior. Son comestibles y pueden ingerirse crudos o ensaladas, aunque se prefieren cocidos (jugos, dulces y postres).

El tomate de árbol es un arbusto que crece desde el nivel del mar, como en Nuevo Zelanda, hasta los 1100 a 2300 metros, en Ecuador y los Andes. Esta planta se desarrolla en estado silvestre en una gran variabilidad de ambientes ya que presenta adaptabilidad a climas calientes y hasta muy fríos. Las condiciones óptimas se dan lugares templados con temperaturas promedio entre los 14 y 22 ºC.

Este fruto aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes. Se le asignan un número grande de atributos, entre ellos:

  • Bajo en grasa y por lo tanto en calorías.
  • Bajo en carbohidratos y el hidrato de carbono presente es principalmente en forma de fibra.
  • Fuente de vitamina A, B, C, E, B-caroteno (provitamina A), tiamina, fenoles (incluyendo antocianinas y otros flavonoides), además de carotenoides.
  • Alto contenido de hierro y potasio, pero muy baja en sodio, que es un equilibrio deseable para una dieta saludable.
  • Contiene otros oligoelementos importantes para la salud, en particular el cobre y el manganeso.
  • Alto contenido de fibra.

El tomate de árbol se consume como fruto fresco. Su uso es similar al del tomate común. Para su comerlo es necesario retirarle la piel ya que es muy amarga. Además, es materia prima en la industria para la preparación de jugos, compotas, salsas, chutneys, helados, conservas dulces, jaleas, gelatina, mermelada y concentrados congelados. Entre los usos medicinales se lo cita para combatir la inflamación de amígdalas (anginas), gripe y disfunciones hepáticas. Fortalece el cerebro, y contribuye a curar migrañas y cefaleas severas.

Estudios realizados indican que tiene sustancias como el ácido gamma amino butírico que baja la tensión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre. Estamos frente a un producto que es saludable (fresco, orgánico, inocuo, bajo en grasas saturadas, sal y azúcares) e innovador (exótico, con nuevas presentaciones, óptima relación precio-calidad). Dada la naturaleza del manejo que requiere esta especie, constituye una actividad productiva no maderera totalmente compatible con el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos de las provincias.