Yo no me regreso a Venezuela

“Hoy fue que mi papá me contó que está drenando líquido por la herida. No me había querido decir nada. Estamos esperando el resultado del cultivo para saber si hay que retirar la prótesis. Esas cirugías son muy costosas y el seguro no ayuda mucho.

En Venezuela estaría frustrada. El dinero no me alcanzaría. Estando allá puedo dar apoyo moral pero siempre falta el dinero. Al menos desde aquí puedo ayudar económicamente cuando empiece a trabajar. Y aunque quisiera regresar ya no tengo trabajo, ya vendí mi carro para venirme.

Yo rodé por tres estados de Venezuela buscando trabajo. Hace un año y medio me ofrecieron un cargo en un hospital público. 33.000 BsF por hacer guardias cómo cirujano pediatra cada 4 días y una residencia costaba 25.000 BsF. En otro, el cargo era por el ministerio. Pero ya yo sabía cómo era. El pago iba a salir en 4–5 meses ¿De qué iba a comer? ¿De qué vivía esos meses?. Fue cuando decidí trabajar en privado, ahorrar y venirme.

Con la noticia de hoy me cambiaron los planes. Puede que me quede más tiempo en la residencia para poder mandar dinero a mi papá. Pero pienso que desde aquí puedo ayudar más”.

— Cristelen

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