Trabajadores felices

Los tiempos cambian y con ello todo lo relacionado con el mundo laboral, vivimos en una sociedad tremendamente competitiva y exigente, cada vez la calidad que se nos demanda en el trabajo que hacemos es mayor, por lo que debemos estar implicados en el mismo y dedicarnos en cuerpo y alma para poder destacar dentro de nuestra organización y del complicado y cambiante mercado.

¿Sufres Burnout o eres un empleado engage?

Quizás haya llegado el momento de hacernos una pregunta, ¿qué recibimos a cambio del aumento en exigencias laborales? En algunas ocasiones las recompensas que se obtienen en el trabajo no cumplen nuestras expectativas y no se produce un equilibrio entre lo que aportamos en el trabajo (esfuerzo, tiempo) y lo que recibimos a cambio (estabilidad, reconocimiento social, etc.).

“Me gusta y me fascina el trabajo. Podría estar sentado horas y horas mirando a otros cómo trabajan”.
-Jerome Klapka

Esta falta de reciprocidad entre lo invertido y lo recibido, cuando se alarga en el tiempo, acaba provocando que los empleados se sientan frustrados e infelices con su trabajo, más apáticos y desilusionados, y que algunos de ellos acaben desarrollando el síndrome de quemarse, más conocido como Burnout, propuesto por Christina Maslach en 1976.

El Burnout está considerado como uno de los daños laborales de carácter psicosocial más importantes. Se entiende como un proceso que surge como consecuencia del estrés laboral crónico en el cual se combinan variables de carácter individual, social y organizacional. Describe “un estado mental persistente y negativo relacionado con el trabajo, caracterizado principalmente por agotamiento emocional, acompañado de malestar, sentimientos de reducida competencia y motivación, y el desarrollo de actitudes disfuncionales en el trabajo” (Schaufeli y Enzmann, 1998).

En el extremo opuesto encontramos el Engagement, propuesto por primera vez por Kahn en 1990, también conocido como vinculación psicológica con el trabajo. Este concepto surgió a partir de la creciente necesidad de aproximación de la Psicología hacia una vertiente más positiva en la que se preste mayor atención a las fortalezas del empleado y las personas en general, además de estudiar qué tienen las organizaciones saludables que las diferencia del resto. La vinculación psicológica es definida como “un estado mental positivo relacionado con el trabajo y caracterizado por vigor, dedicación y absorción. Más que un estado específico y momentáneo, se refiere a un estado persistente que no está focalizado en un objeto, evento o situación particular”.

Los empleados engage trabajan de forma enérgica, están altamente dedicados a sus trabajos y disfrutan al máximo estos momentos. Contrariamente a aquellos empleados burnout, los empleados vinculados con el trabajo, se ven capaces de afrontar las nuevas demandas que aparecen en el día a día laboral.

Buscar las causas y consecuencias de la vinculación psicológica con el trabajo es algo fundamental para una gestión y dirección eficaz de las personas en las organizaciones. Al encontrar sus fuentes, podemos diseñar escenarios que conduzcan a un mayor bienestar psicológico y con ello a conseguir consecuencias positivas para los empleados y para el funcionamiento óptimo de las empresas.

¿Qué factores influyen en tu motivación laboral?

La investigación científica ha puesto de manifiesto que la vinculación psicológica parece estar positivamente asociada con características del puesto que pueden considerarse como recursos, motivadores o vigorizantes del trabajo. Tales recursos son, por ejemplo, el apoyo social por parte de compañeros y superiores, el feedback recibido sobre el desempeño laboral, la autonomía laboral, la variedad de las tareas y las facilidades de formación y promoción. La investigación viene a demostrar que cuantos más recursos haya disponibles en el trabajo, mayor será la probabilidad de tener empleados engage. También se ha demostrado que la vinculación psicológica está relacionada con la existencia de recursos personales como son las creencias en la propia eficacia personal o la autoestima, la cual es otro aspecto importante del funcionamiento organizacional positivo.

Estar “vinculado” es algo más que no estar “quemado” por el trabajo. Determinadas conductas que llamamos extra-rol como el altruismo organizacional y la cooperación en el grupo necesitan que los empleados estén motivados y comprometidos con el trabajo que realizan.

Sabine Sonnentag, especialista en Psicología social, demostró también que el nivel de vinculación psicológica está positivamente asociado con la medida en que los empleados se recuperan de los esfuerzos (físicos, mentales y emocionales) de la jornada laboral previa. Los empleados que se sienten suficientemente recuperados de la tensión generada por el trabajo del día anterior, al día siguiente se sienten con niveles de “vinculación” mucho más altos que aquellos empleados que no se han recuperado durante su tiempo libre. Además, estos empleados tienen conductas más proactivas y de iniciativa personal, así como niveles más altos de motivación para aprender nuevas cosas y tomar nuevos retos en el trabajo. Por si faltaban ventajas, estar vinculado emocionalmente a tu empleo está relacionado positivamente con un mejor desempeño.


Ya sabemos por qué se caracterizan los empleados vinculados a su empleo pero ahora queremos saber cómo medirlo. Para ello contamos con el UWES(Utrecht Work Engagement Scale), el cuestionario más utilizado para evaluar Engagement laboral, desarrollado por Wilmar Schaufeli. Se completa en apenas 5 minutos, es de libre acceso y permite la autocorrección con relativa facilidad.


Para terminar, es importante recordar que estar engage con tu trabajo no supone pasarse el día con una sonrisa en la boca, significa encontrarse motivado para acometer tus responsabilidades con la mayor energía y predisposición posible, significa lanzarse al mundo laboral con ganas de crecer y progresar. Ahora ya tienes la capacidad de conocer si estás en modo Burnout o en modo Engagement. Y recuerda, si estás engage, ya has dado un paso más en el camino hacia la felicidad.

“Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”.

-Confucio-

Martín Sánchez Gómez