El eco de los productos bio

Aumenta el número de supermercados ecológicos en la ciudad de Alicante respaldados por el incremento de consumidores

“Herbolario Navarro”, último supermercado ecológico abierto en la ciudad de Alicante/ VIRGINIA LÓPEZ

En el universo de las grasas saturadas y la comida procesada, surge una nueva tendencia alimentaria. Son los establecimientos y supermercados ecológicos. Lugares donde, en medio del caos de la ciudad, los consumidores pueden encontrar tomates que saben a tomate, huelen a tomate y parecen tomates.

En España, más de 1,8 millones de hectáreas se destinan al producto ecológico. El consumo de productos bio ha aumentado un 157% en todo el mundo desde 2005. Así lo demuestra el último estudio de Investigación de Agricultura Ecológica. Alicante no se mantiene al margen. Solo en el centro de la capital alicantina han pasado de un par de establecimientos ecológicos a más de 15 en los últimos 5 años.

Francisco Bueno abrió una tienda ecológica hace tres años. Ha vivido durante un largo periodo en Alemania donde el sector de la alimentación orgánica, ecológica o biológica (todos los términos son sinónimos y están aceptados) está consolidado desde los años 70. Por este motivo, decidió emprender aplicando el modelo que había aprendido unos años antes: complementar la alimentación orgánica con productos dietéticos. “Se le da mucha importancia al producto fresco que tiene que del día y consumido en poco tiempo”, explica.

Estas tiendas de la ciudad basan su actividad en el contacto con el productor y el comprador: actúan como intermediarias. Es lo que las distingue de los supermercados tradicionales, ya que mantienen el contacto directo con los productores, en su mayoría alicantinos. De hecho, Alicante es la provincia de la Comunidad Valenciana que está a la cabeza de producción ecológica, ya que el 25% (más de 30.000 hectáreas) de su suelo cultivable está destinado a este fin, según la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. “Es una filosofía de vida que se va a mantener: producir sin aditivos y donde la mayoría de los clientes ya son españoles”, argumenta Francisco Bueno mientras coloca algunos productos sobre el mostrador. Desde un punto de vista nutricional, el producto orgánico “sí que tiene más antioxidantes”, como señala la nutricionista y enfermera Elena Andújar.

Alicante posee más de 30.000 hectáreas destinadas a la producción ecológica, según el Gobierno

Un nuevo supermercado

Otro ejemplo más reciente del aumento de las tiendas de alimentación biológica es la cadena de supermercados ecológicos “Herbolario Navarro”, que abrió sus puertas en Alicante en septiembre de 2015. “Cada vez recibimos más clientes recomendados por otros a los que les ha gustado la experiencia de consumir de forma biológica”, explica la responsable del supermercado en Alicante, Inés Bañuls.

Más de un tercio de la población española consume o ha adquirido alguna vez productos ecológicos, según el último informe del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente realizado en 2014. Las personas que buscan este tipo de establecimientos lo hacen por la necesidad de buscar otros alimentos que no suelen encontrar en los supermercados habituales. Se trata de un público bien informado, que presta atención al etiquetado de los productos y que reivindica una alimentación natural. En general, “cada vez más gente está concienciada con este tipo de alimentación y evitan los productos químicos de alimentos no orgánicos”, observa Bañuls. La mayor demanda de estos alimentos es el principal motivo de la apertura de comercios biológicos.

Los compradores de productos orgánicos atienden al origen de los alimentos y miran su etiquetado

División de opiniones

Los comercios de menor tamaño opinan que los supermercados ecológicos son equiparables a los supermercados convencionales y así lo manifiesta Francisco Bueno: “No ofrecen las mismas garantías”. Mientras que desde cadenas como “Herbolario Navarro” insisten en que mantienen el precio que fijan los proveedores y mantienen una relación estrecha con ellos. Casi todos son de Alicante donde se hallan más de 800 productores, 108 elaboradores y más de 30 comercializadores, según el Ministerio de Agricultura. Ante esta situación, los expertos en alimentación y nutricionistas recalcan que “cualquier tipo de alimento para consumo humano debe tener una seguridad que se establece mediante productos químicos, en mayor o en menor cantidad” y que “desde luego, ser orgánico no es sinónimo de ser más nutritivo”, y así lo señala Elena Andújar. Apelan a la información y al equilibrio a la hora de consumir cualquier tipo de producto.

Cereales como el Khamut y el Tritorderum ya son habituales en las calles de Alicante debido al aumento de los establecimientos ecológicos. Como en la antigua Grecia, el culto al cuerpo es cada vez mayor y los estilos de vida se fusionan en ciudades dinámicas.

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