La posibilidad de contraer una infección por Zika durante las Olimpíadas equivale a ganar con un billete de lotería

Por Claudia Codeço, bióloga, con formación en ecología y biomatemática, e investigadora del Programa de Computación Científica (PROCC) de la Fiocruz

Resulta normal la preocupación con el virus Zika, pues se trata de una enfermedad que causa gran impacto emocional debido a su cuadro en bebés. Por ejemplo, cada persona, al salir de su casa para visitar otro país o ciudad, evalúa internamente su riesgo de enfrentar adversidades y, para ello, utilizará las informaciones que recibe de amigos y de los medios. A fin de reducir ese recelo excesivo de contraer una infección a través del virus Zika durante las Olimpíadas, además de auxiliar a las personas a tomar decisiones bien fundamentadas, lo importante es la transparencia de la información. Las personas precisan sentirse seguros de que están recibiendo información correcta y actualizada. Por ello, considero sumamente importantes todas las iniciativas tendientes a colocar a disposición los datos sobre la situación epidemiológica presente, así como análisis de situación. Vale la pena recordar que, incluso durante el pico de transmisiones de Zika, no se produjo ningún caso entre los siete mil atletas que disputaron los 44 eventos test que se realizaron.

El Zika presenta como ruta principal de transmisión la picada del mosquito Aedes aegypti. El comportamiento de ese mosquito es muy bien estudiado en Río de Janeiro, a causa de su papel en la transmisión del dengue. Sabemos que en invierno, cuando las temperaturas nocturnas en Río caen por debajo de los 22 grados, se afecta sobremanera la capacidad de transmisión de los mosquitos. Ello es así porque el virus precisa de aproximadamente doce días para atravesar el sistema digestivo del mosquito y llegar a la glándula salival para ser inoculado en otra persona. Y con esa misma temperatura los mosquitos poseen un tiempo de vida mucho más corto, son menos activos en las picadas y pocos sobreviven a esos doce días. Por ello el dengue ocurre en intensidad tan baja en agosto, solamente de uno a siete casos a cada 100 mil personas. Como algunos estudios muestran que el Aedes aegypti no es un buen transmisor de Zika, entonces se esperan incluso menos casos de esa enfermedad.

Claudia Codeço

No obstante, es importante destacar que no se trata de riesgo cero, pues durante los Juegos existirá también una probabilidad muy pequeña (menos de 0,00001) de infección por Zika. Equivale más o menos a ganar en la lotería con un único billete. A pesar de ello, es importante protegerse, siguiendo las recomendaciones del Ministerio de Salud de Brasil, de los países de origen de los turistas y del médico de referencia. Las embarazadas, en particular, a causa de los riesgos asociados al Zika congénito, deben consultar a sus médicos sobre los beneficios y riesgos de visitar Brasil o cualquier país que posea transmisión del virus. Los hombres que eventualmente se infecten con Zika deben buscar informarse también sobre el período en el cual deben evitar las relaciones sexuales, a fin de que evitar la transmisión sexual a sus compañeros/as.

Aunque el virus Zika ya estuviese circulando hace algunos años en las islas de la Micronesia, fue aquí en Brasil que ganó escala por sus efectos graves en bebés, los cuales fueron reconocidos por primera vez. A causa de ello, acabó por asociarse el Zika al Brasil, aunque la enfermedad ya se encuentre presente en más de 40 países. La epidemia de Zika no es un problema local o de un país. Ella se global y precisa ser vista como tal para que se tomen adecuadas medidas de salud pública. Tales medidas incluyen la identificación de los lugares en el mundo con más posibilidad de establecimiento de la enfermedad, a fin de informar a la población sobre sus riesgos lo antes posible. También es importante invertir en estrategias innovadoras de control del mosquito transmisor, porque las medidas tradicionales de uso de insecticidas carecen de eficacia. Además, es muy importante invertir en la capacidad de vigilancia, diagnóstico y atención asistencial de las ciudades.

Como se dijo más arriba, las posibilidades de contraer una infección por Zika durante las Olimpíadas equivale a ganar con un billete de lotería. Como nadie desea ganar ese premio, lo importante es informarse y seguir las orientaciones de los órganos de salud. Ese mismo esfuerzo también va a proteger contra una infección potencial por dengue o chikunguña. Entonces, son tres protecciones por el precio de una.

Deseo a todos Buenos Juegos Olímpicos y Paralímpicos Río 2016.