Cómo evaluar una película en cinco pasos

Foto: pixabay.com

Basta de calificar una película como “me gustó” o “no me gustó”, “es buena” o “es mala”. Detrás de la pantalla, detrás de la historia que nos cuentan, detrás de los actores, hay un sinfín de detalles a considerar. Siempre hay un equipo, más o menos numeroso, según la película, que hizo posible lo que estamos viendo. Algunos roles, quizás, no sepamos ni que existen. Es por eso que, a continuación, comparto mi criterio -sustentado por algunas fuentes conocedoras del tema- para evaluar una película.

San Diego Film Festival aconseja no investigar demasiado antes de sentarse frente a la pantalla, y adhiero a este consejo. Muchos cinéfilos tienden a buscar críticas y reportes de cada filme antes de verlo y, a veces, esto destruye el factor sorpresa. Además, si vamos a escribir una crítica o reporte, leer lo que otros piensan del filme puede afectar o condicionar nuestra opinión.

Es válido averiguar quién es el director, quiénes actúan, el género y origen de la película. Y no mucho más que eso. Quizás no sea fácil, pero aconsejo no ver el trailer. La función de estos resúmenes es proveer contexto previo a ver la película, pero algunos pueden contener spoilers o contar demasiado de lo que vamos a ver.

El tip es: menos investigación y más acción. La película les contará una historia y, si quieren saber más, es mejor hacerlo después de verla y no antes.

Sin más preámbulos, los cinco pasos para evaluar una película:

1- El tema

¿Qué nos están contando? Y lo más importante, ¿cómo? No debemos analizar de la misma manera una ficción, un documental, una adaptación o una crónica. Juega un rol fundamental en este punto el guionista, aquel que escribe la historia y los diálogos de los personajes.

“Lo que importa es que se está contando algo y eso está presentado desde un punto de vista, planteando un tópico o tema”, opina Laura Rocha, profesora de Narrativa en la Licenciatura en Comunicación Social (opción Audiovisual) de la Universidad Católica del Uruguay.

2- Encontrar el diferencial

En el cine, casi todo fue contado. Debemos buscar el diferencial, que suele estar en el modo en que se nos presenta ese tema. Aquí juega un rol importante la narración. ¿Los hechos ocurren de manera secuencial? ¿Comienza por el principio, el medio o el final? Puede haber flashbacks y flashforwards. Lo importante es que la historia y el mensaje se comprendan, y que el modo en que se nos cuenta sea atractivo.

Otro factor importante es quién cuenta la historia, el punto de vista. Al igual que en la literatura, existe la primera persona, la segunda y la tercera. Sin entrar en detalles técnicos, existe el narrador omnisciente (que todo lo sabe) y aquel que solo cuenta lo que puede observar. Nosotros, desde detrás de la pantalla, ¿sabemos más que los actores, lo mismo, o menos?

3- Puesta en escena y fotografía

En el caso de una ficción, son fundamentales los escenarios que se eligen para las diferentes escenas de la película. Cada detalle importa y en una película de calidad no hay nada librado al azar. Es importante prestar atención a la cantidad de cámaras que se precisaron, los planos, los encuadres. Todos estos factores hacen al elemento más importante de una película: la verosimilitud, el hecho de que, por más que sea una ficción, parezca real.

La continuidad también resulta más que relevante en este punto. Si un actor tiene puesto un sombrero en una escena y en la siguiente ya no lo tiene, el espectador se desconcierta. ¿En qué momento se sacó el sombrero? Si no lo vimos, desconfiamos, empezamos a perder la credibilidad.

4- Los actores

Como mencionábamos al inicio, acá tampoco es “me gusta” o “no me gusta”. Quizás seamos fanáticos de determinados actores, porque han tenido un gran desempeño en otras películas. Pero no hay que valorar si quienes actúan son conocidos o tienen una amplia trayectoria. Por supuesto, esto puede sumar, pero ¿cuántas veces nos vemos sorprendidos por nuevas figuras del cine?

El actor no es un elemento a ser considerado en forma individual. Detrás de él existe un extenso trabajo dramático del director y de un guionista que, en conjunto, le pautan las instrucciones sobre qué hacer, qué decir. Con esto no le estamos quitando mérito a los actores, sino observando que el mérito no es solo suyo.

5- El final

Aunque es el último punto, me atrevería a decir que es el más importante. El final puede destruir por completo una película, o puede ponderarla. Es capaz de cambiar todo o casi todo lo que opinábamos hasta ahora sobre lo que veníamos viendo en la pantalla. Pero un buen final no es el típico “vivieron felices por siempre”. Un desenlace dramático también puede ser la mejor forma de concluir una película. A menos que se opte por uno abierto, este punto es donde el espectador resuelve todas sus interrogantes.

Los finales obvios suelen ser los peor calificados. De nuevo, el factor sorpresa. Cuando la historia toma un giro inesperado, termina de una manera que no imaginábamos, es cuando solemos irnos con el mayor sentimiento de satisfacción.

“Me gustaría pensar en el cine como comunicador de un mensaje. Al lenguaje cinematográfico pensarlo desde la comunicación y no solo desmembrarlo en lo narrativo, estético y productivo”, reflexiona Laura Rocha.

Existen miles de criterios, aparte de este, para evaluar una película. Pero estos cinco pasos podrán orientarlos, y serán los que me guíen a mí al momento de escribir una crítica de un filme para el blog.

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