Payasadas 2
Más marometas
LA RUEDA DE CARRO
La rueda de carro es una marometa fácil y usual, y al mismo tiempo, si está bien hecha, brinda alegría a la audiencia y al ejecutante por igual.
Necesitarás un poco de ayuda al principio de alguien de pie detrás tuyo, para que sostenga tu cintura y te ayude a dar vuelta.
Empiezas de lado, con la mano izquierda sobre el colchón, la pierna derecha en el aire; brinca con la pierna izquierda y tírate a ti mismo para que te pares en las dos manos con la dos piernas estiradas en el aire; entonces rueda y aterriza en la pierna derecha, seguida de la izquierda.
Para esto los brazos necesitan mantenerse rígidos todo el tiempo.
EL PARADO DE MANOS
Esto es para pararte de cabeza sobre tus manos. Lleva un poco de práctica el aprenderlo al principio, pero si te mantienes firme lograrás agarrarle el modo.
Para empezar, pon tu colchón cerca de la pared, o haz que alguien te sostenga hasta que logres balancearte. Pon las dos manos sobre el colchón separadas como por dos pies y, manteniendo rígidos los brazos, levanta tus pies hacia arriba y adelante, levanta tu espalda de tu cabeza, para que tu cuerpo, de tus tobillos hasta la nuca, se vea como la letra C.
Para practicar en contra de una pared, enfrenta a la pared, coloca tus manos sobre el suelo como a unas dieciocho pulgadas de ella, mantén tus brazos rígidos y lanza un pie en contra de la pared y después el otro, y trata de mantenerte balanceado así. Si caes de nuevo pon un pie abajo en el suelo primero y después el otro, si no aflojas las rodillas, te las lastimarás. Mantén tus brazos rígidos para que no te derrumbes y te golpees la cabeza.
Si te sientes caer en cualquier momento, como al estar aprendiendo esta particular acrobacia o cualquier otra, no caigas sino que encorvando la cabeza, para convertir la caída en un rodamiento y levántate con gracia y limpiamente, con una actitud de saludo.
CAMINAR SOBRE LAS MANOS
Este es un ejercicio fácil, pero es muy útil para fortalecer los brazos y los hombros para pararse de manos y para brincar con las manos. Caminar sobre las manos es el primer paso del trabajar en parejas. Un chico actúa como eje mientras el otro lo sostiene y lo conduce.
CAMINAR SOBRE UNA CUERDA TENSADA
La siguiente acrobacia que he encontrado más útil, y popular, es la de caminar en una cuerda tensada. Empecé caminando, como la mayoría de los chicos lo hacen, sobre una vía del tren. Al principio uno titubea un poco, pero si llevas una sombrilla abierta en cada mano, te encontrarás maravillosamente estabilizado, y si entonces llevas una muy grande y pesada viga, bueno, ¡no te puedes caer!.
Una vía o una plancha puesta sobre un borde es, desde luego, más estable que una cuerda, y la mitad del truco en caminar sobre la cuerda es el mantener ésta amarrada muy firme, y si es posible, mantenla con cuerdas auxiliares jalándola fuerte de cada lado. Empieza con tu cuerda baja, cerca del suelo, pronto te ganará mucha confianza, y puede ser levantada pie por pie hasta que pronto estés trabajando a una altura considerable. Con un poco de práctica no estarás contento simplemente con caminar, sino que bailarás o correrás, harás una vuelta completa sobre la cuerda y aún pretenderás caer.
Lord Jellicoe, nuestro gran comandante naval, podía hacer una acrobacia graciosamente buena, esto es, se sentaba cruzado de piernas sobre un bordón scout puesto entre dos sillas. Esa es una buena para que los payasos la aprendan.
Desde luego, es un truco común en circos cuando estás ofreciendo un espectáculo, el fallar en el primer intento o en el segundo, y cuando uno finalmente tiene éxito la gente piensa que debió ser sumamente difícil y aplauden en consecuencia.
El acto de equilibrio de un gran Almirante
Como un payaso, desde luego, se hacen los peores intentos que se pueden hacer, y entonces al final uno hace el truco tan limpiamente y tan bien como pueda ser posible. Mientras más te hables a ti mismo y demuestres que lo disfrutas, más divertido será para la audiencia. Sólo que, por amor de Dios, no trates de ser gracioso antes de ser un maestro de todas tus acrobacias y actos, de otro modo sólo se reirán de ti en vez de reírse contigo.