Hemingway y la Floridita

En 1932, el novelista estadounidense pesco el pez espada a bordo del “Anita” en alta mar de la costa norte de Cuba. El mismo año, se instaló en el hotel Ambos Mundos en el número 153 de la calle Obispo. Disfrutó de la más bella vista de la ciudad y la bahía.

Este lugar, bañado por la brisa del mar, era ideal para la escritura. Comenzó la versión final de su trabajo, “Por quién doblan las campanas”, a doscientos metros de este bar que se convertiría en uno de los más famosos en el mundo, en gran parte gracias al ritual y la presencia casi diaria, en su bar, del futuro Premio Nobel. Durante todo este periodo, y hasta el final de su vida, Hemingway residió en La Habana. Es en este momento que descubrió el Floridita y su daiquiri.

Una mañana, Hemingway estaba caminando en la calle Obispo, una de las calles más concurridas de La Habana, donde se encuentran tanto en el Floridita y el Hotel Ambos Mundos. Al llegar a la esquina de las calles Obispo y Monserrate, no pudo resistir el encanto del Floridita, que lo llamó con su barra generosa de madera dura preciosa. Las puertas se abren lo invitaron a entrar.

Antonio Meilán (El primo de la esposa de Constante, el creador del Daiquiri Floridita) dice que Hemingway entró en el bar para ir al baño. Cuando salió, las bebidas que todo el mundo estaba bebiendo lo atrajo. Probó uno y dijo: “Eso es bueno, pero lo prefiero sin azúcar y ron doble”. Así, Constante lo preparo a su gusto y le sirvio a él diciendo. “Ahí está papá”. Así es como el cóctel, que lleva su nombre — nació — el Papa Hemingway. se añadió el zumo de pomelo más tarde y que le dio el “Hemingway Especial”. Algunas personas prefieren incluso a cócteles como el daiquiri o el mojito.

A partir de ese día, no fue capaz de separarse del Floridita y su daiquiri. El vino cada mañana a las diez. Se instaló en su stand, número uno, en la esquina de la barra.

El Floridita se convirtió también en una experiencia que se ofreció a sus amigos que pasaron por la isla. Él trajo, entre otros, el Duque de Windsor, Gene Tunney, Jean-Paul Sartre, Gary Cooper, Luis Miguel Dominguín, Ava Gardner, Tennessee Williams, Spencer Tracy.


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