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Cómo me Llevé el Crowdlending de España a los Países Bálticos

En Mayo de 2016 sucedió un acontecimiento muy importante en mi vida, un hito que marcó definitivamente mi forma de pensar en cuanto al aspecto financiero se refiere.

“Ya está otro contando la historia de la primera vez que fue padre” - pensaréis, o “el que recibió un diagnóstico de una enfermedad terminal y se dio cuenta de repente de lo bonito que es el mundo y de lo valioso que es el tiempo”. En mi caso, no ha sido ninguna de estas dos, simplemente, en Mayo de 2016 comencé a trabajar para una multinacional (de nuevo).

Trabajar en una empresa de las tochas de tecnología tiene sus ventajas: básicamente te pagan 14 veces al año y no te aburres trabajando solo desde casa. Es más, si logras no caer en el estrés diario generalizado, puedes disfrutar tu tiempo allí y a veces llegas a aprender cosas nuevas incluso, vamos que ni tan mal.

Pero el problema es que yo quiero ser libre; quiero respirar el aire fresco; ir a la montaña; tocar la guitarra; practicar yoga; escalar; montar una banda; viajar… en fin, que soy un culo inquieto desde que era chiquitico y no me va la idea de estar metido en una oficina toda mi vida, haciendo el mismo trabajo y sin evolucionar.

Por todo esto y más, el 20 de Mayo de 2016, a parte de ir a currar, decidí tomar mi camino definitivo a la libertad financiera. Ahora ya estaba preparado, tenía un flujo de dinero mensual proveniente de un trabajo fijo que me permitía pagar mis gastos y ahorrar. Como ya había tenido un pequeño flirteo con el Crowdlending a través de Comunitae (plataforma en la que, comenzando a finales de 2013, había llegado a tener invertidos 5000€) se me ocurrió comprobar las cuentas y… “oh sorpresa, no iban tan bien como yo creía y esperaba”. La rentabilidad estimada era muy baja (en torno al 4.5%) y tenía préstamos con impagos por doquier, además me estaban cobrando comisiones por gestionarme todo esto. Me encontré que en el año 2015 estaba perdiendo dinero, OMG! No pongo el link por respeto a quien lo pueda leer, por favor, NO invirtáis en Comunitae.

En fin, tras esta mala experiencia, me puse manos a la obra y comencé a buscar nuevos sitios de financiación colectiva donde poder meter parte de mis ahorros. Topé con un gran blog que me ayudó muchísimo a iniciarme en todo esto. Marco Schwartz descubrió para mi tres plataformas letonas y una estonia que pintaban muy bien, además de lo que molan estos dos países ya de por sí. Estos portales parecían tener unas rentabilidades más elevadas y no cobraban comisiones. Incluso dos de ellos tenían garantías de recompra, por lo que en caso de préstamos fallidos, se comprometían a comprarlos si el deudor se pasaba de 30 o 60 días. Tuve que dar el salto, Spain no good.

Las cuatro plataformas en las que comencé fueron Bondora, Mintos, Viventor y Twino y a día de hoy mantengo una inversión de unos 6000€ en cada una de las letonas y de unos 4000€ en la estonia. No puedo decir más que estas funcionan y que, desde Junio de 2016 cuando comencé en ellas, no he tenido ningún problema. Por supuesto es una inversión con riesgo, pero a mi me está mereciendo la pena y las rentabilidades están siendo las esperadas.

Por contaros un poco, aunque seguro que podréis buscar más cosas en el interné, las tres plataformas ofrecen préstamos a particulares y tienen unas características que cuadran con mi filosofía de inversión.

  • Automatización. O modalidades de autoinversión. Solo tengo que configurar al principio los parámetros que guste y chequear de vez en cuando cómo va mi cartera para hacer ajustes.
  • Alta rentabilidad. Hablamos de un estimado para mi cartera del 18.65% en Bondora, 11.74% en Mintos, 11.47% en Viventor y 10.36% en Twino.
  • Garantías. Mintos, Viventor y Twino tienen garantías de recompra, Bondora no las tiene pero es una empresa que lleva muchos más años y me da más confianza al estar más asentada.
  • Liquidez. Bondora, Mintos y Viventor tienen mercados secundarios donde poder vender los préstamos en caso de querer salir antes de tiempo de alguna inversión. En Twino, mi estrategia consiste en coger préstamos a no muy largo plazo, no más de 12 meses, la garantía de recompra hace el resto.

Estas cuatro plataformas ocupan alrededor del 50% de mi inversión en crowdlending actualmente y son parte de mi estrategia hacia mi libertad financiera. Y tú, ¿las conocías?

Disclaimer: Bondora te regalará 5€ si entras con el link que te proporciono, y también hará crecer una miaja mi cartera.

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