¿La muerte del diseñador web?

En el mundo de la inmediatez no necesitas más, necesitas mejor.

Hace un tiempo leí un articulo “El Community Manager ha muerto”, título que inmediatamente me disparó a pensar que hablarían sobre la facilidad de uso de las plataformas sociales con su esencia del “paso a paso” y el tsunami de tutoriales para todo, eliminando la utilidad del especialista en la materia. Lo que en realidad comunicaba el artículo, y para alegría de todos mis grandes amigos los CM’s, es que el community como simple publicador en redes ya era obsoleta, teniendo este que evolucionar, aumentando el valor que puede este entregar a la presencia digital de las empresas, organizaciones y personas.

Pero no vengo a hablar de redes… vengo a hablar de este espacio que existió primero que todo y que a mi parecer, en términos de presupuesto del área de comunicación esta desestimado: la página web.

Antes de Facebook, de Twitter, MySpace incluso antes de las páginas amarillas online, estaba el website para transportar a las empresas al mundo digital.

Evidentemente cuando nace un medio, nacen los profesionales — o profesionistas — que nos ayudan a incursionar en ellos. Por mucho tiempo este profesional era el/la informático/a, aquella persona que sabe como manejar el medio, aunque no necesariamente tenga el talento para sacar el mejor provecho de esto en cuanto a objetivos comunicaciones… (¿Les suena parecida a la novela del CM?, una pista “mi sobrino que sabe usar el Facebook nos hizo la fanpage”).

Si bien la práctica de “el informático que me hace la pagina web” también evolucionó, ya sea porque se cuenta con técnicos informáticos con mejor entendimiento del entorno web, la imagen proyectada y el objetivo comunicación, o porque — y por suerte es en la mayoría de los casos — se valora más el trabajo del diseñador web.

Entonces dejemos por sentado algo… la página web no es solo un sitio donde encuentran mis datos de contacto físico… es la cara de mi empresa, mi primera impresión (y puede ser la única) mi medio de relacionamiento con el público (que cada día prefiere más la conexión virtual que la física), mi presencia virtual, y porque no, lo que quiero ser aunque aun no lo sea — llamemoslo visión, para ser comunicacionalmente correctos — .

Si importa tanto, porque dejarlo al azar de profesionales que no son idóneos al caso (saber tocar la guitarra no me hace Slash, saber montar una web no me hace un buen diseñador web).

¿Y que pasa con la oferta de tutoriales, asistentes paso a paso y modelos de autocompletar para hacer tu web ¡GRATIS EN UN SOLO CLICK!?, aunque requiera entre 10 y 100 dólares, y mucho más que un click.

Una de los tantos sitios que prometen milagros con un click, ¿así te querés ver?

Pasa lo mismo que sucedió con la llegada de las empresas a las redes sociales, o del informático que crea sistemas de gestión de información, te instala la impresora y de crea el sitio web… llegaste, tenes tu lugar reservado en la web, pero no marcaste presencia, no trascendiste y probablemente no te ayudo a captar clientes.

A mi parecer estos son los pros y contras de invertir en un diseñador web:

LOS PROS:

  • Contás con un profesional con el que te podes sentar a hablar de lo que proyectas para tu emprendimiento, desde los objetivos económicos, personales y comunicaciones, y que este lo traduzca en un sitio web que refleje esa imagen.
  • Tiene más tiempo que vos para montar una web, y lo hará en menos tiempo de lo que a vos te puede llevar hacerlo.
  • Si contamos con un buen profesional, sabrá como medir tus altas expectativas y materializarlas en tu realidad (y la de tu presupuesto).
  • Podes solicitar diseños innovadores, modernos… sin caer en el exceso de animaciones que rayen casi con una presentación de PowerPoint en Office98
  • Soporte técnico. Porque los problemas existen y nada mejor que tener alguien que los solucione.
  • Te dará opciones de diseño, no 1000 plantillas y que tardes días en elegir una… sino 2 o 3 opciones que encajan con tu demanda y que te permitirán centrarte en los detalles.

LOS CONTRAS:

  • Te podes topar con personas no profesionales que hagan un trabajo mediocre o te fallen en los tiempos y/o promesas. ¿como en cualquier ámbito de la vida, no?
  • “Es más caro”, claro que si, el o ella sabe algo que vos no sabes, y si tu conocimiento vale dinero, el del diseñador también. Además, su conocimiento te puede hacer ganar más dinero… lo que lo convierte en una gran inversión.
— lo se, lo se… mis contras son pros escondidos… —

Entonces, aunque el entorno web nos da miles de posibilidades de ser autónomos, no desestimemos la importancia de la asesoría profesional. No es estar por estar, es aprovechar lo que nos ofrece el mundo online y no olvidar lo que los dueños del contenido demandan, que es tú público.

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