Noticias falsas en las redes sociales

En la reciente elección de los Estados Unidos muchos medios se sintieron alarmados por la gran cantidad de noticias falsas que han recorrido todo internet a favor y en contra de los candidatos para la presidencia. Terminada las elecciones, ha quedado la pregunta flotando: ¿son las noticias falsas algo tendencioso?¿Es algo nuevo?


Ver conspiraciones donde no hay es un peligro. Pero la credibilidad es lo que lo mantiene vivo. Crédito: Licencia CC 2.0 Wikimedia Commons

Antes de iniciar cualquier conversación debo dejar algunas cosas en claro: no pretendo analizar cual será el futuro del periodismo pero lo que si haremos es hablar extendidamente de como la descentralización de los medios hacia otros alternativos han evolucionado y está pasando por su primer reto: encontrar la credibilidad suficiente para mantenerse en circulación.

¿Qué son (fake news) noticias falsas?

Cuando hablo de noticias falsas me refiero a noticias que utilizan (o que no utilizan en absoluto)hechos o sucesos sin pormenorizar todos los detalles que pueden dar el verdadero contexto; así también y teniendo en cuenta esto, pueden ser las noticias que son ilustradas a partir de hechos completamente creados de la nada, sin tener sustento real o ficticio.

Una mis noticias (MÁS) falsas favoritas: el Papa Francisco apoya a Donald Trump. Créditos: The Independent

Las noticias falsas una estrategia creada por Trump. NOT

Las noticias falsas o fake news no son absolutamente ningún fenómeno nuevo. Al contrario, se viene practicando desde hace años. Los candidatos políticos toman un elemento que no tiene los hechos establecidos y lo hacen público para dañar la imagen de su oponente; no es un secreto que esta técnica se utilice muy frecuentemente en todo el mundo.

Si bien ninguno de las campañas electorales desea ser recordada como una farsa, recordemos lo que Lyndon Johnson sugería ensuciar la imagen de su oponente. Este, quien estaba en la carrera de una importante elección en su distrito sugiere esparcir el rumor de que el adversario se fornica con un cerdo. Eso no es cierto, nadie lo creerá, le replica el jefe de campaña.

Lo sé -dice Johnson- pero hagamos que este hijo de puta lo niegue.

Nos quieren mentir desde siempre

El punto en esto es que en la política siempre habrá acusaciones pero siempre que haya el filtro periodístico, no habrá problema alguno. Y es aquí donde empieza el problema. El punto de alarma donde salen las noticias falsas es durante las elecciones en el 2016 de los Estados Unidos y no sin razón.

El medio Politifact lo llamó “El año de la Mentira” en referencia a que no solamente el candidato ganador (Trump) mentía frecuentemente sino que también las noticias falsas jugaron un papel trascendente a la hora de encontrar información.

Por ejemplo, durante las elecciones el equipo republicano (es una de mis favoritas) creó el #PizzaGate, una campaña falsa en donde supuestamente Hillary Clinton utilizaba una pizzeria como fachada para tráfico sexual que incluía menores. Y las personas creían.

Estúpida, mi credibilidad idiota

Hoy día, los medios se enfrentan a una verdad: la credibilidad. Un usuario no solamente puede elegir que quiere saber sino de donde desea informarse y es allí donde el criterio de la razón se pierde, pues una persona que lea una noticia falsa de un lugar que tiene su confianza, usará como una verdad.

La verdad no se construye a través de rumores o medias verdades, se construye con hechos que pueden ser comprobados; que yo crea que un profesor se poncha a una alumna no lo hace verdad, que muchas personas crean lo mismo tampoco lo hace verdad, es un rumor y llega hasta allí.

Las noticias falsas se esparcen en las redes sociales

Un estudio hecho por la Universidad de Stanford sobre las noticias falsas demostró que no solo la campaña de Trump hacía noticias falsas, también Hillary. Y lo que es más preocupante, el estudio demostró que las personas reciben más información por las redes sociales que por otros medios, lo cual demuestra la importancia de las redes sociales.

Aún más preocupante es que casi el 35% de las personas que participaron del estudio creen teorías de conspiración como hechos.

“El asesinato de Martin Luther King es un acto de una larga conspiración” tiene una aceptación (ES UNA NOTICIA FALSA) alarmante. Crédito: Stanford Research Paper.

Quiero la cabeza de los responsables de esto. ¿Es Zuckeberg?

Si bien es cierto que Facebook y Google trabajan arduamente para reducir el impacto de las noticias falsas, recordemos que quienes lo decidimos consumir somos nosotros.

Lo que conocemos como “El Muro” en Facebook está construido a partir de la información nosotros decidimos darle click. Es decir, que si yo elijo informarme a través de memes, entonces el algoritmo está programado para mostrarme más información similar. Pero en cambio si uso mis clicks adecuadamente en noticias (o medios) que tienen mi credibilidad construida sobre información razonable y de calidad, entonces eso se mostrará.

Entonces Mark no tiene la culpa

La tiene. No rechazo la responsabilidad de Facebook que contribuyó a esparcir esta clase de noticias con su motor de anuncios, específicamente a través de publicaciones ocultas y deberán hacer cambios drásticos si quieren seguir a la vanguardia de las noticias en las próximas elecciones pero debo insistir que la responsabilidad final de darle el visto bueno (o no) a una información está en nuestras manos.

Te ayudo. Lo que Mark dice es: metimos la pata tan profundamente en una lata que ahora vamos a solucionar aquel problema tan obvio en internet.

La culpa es de mis clicks y Mark

También se llevan la responsabilidad los medios de comunicación, quienes en lugar de verificar la información o corroborar la veracidad, en el nombre del click, apresuran a sacar información que lleva a la confusión o a la desinformación absoluta. Si bien esta práctica en algunas ocasiones dista muchísimo de la práctica irresponsable, de un tiempo a esta parte y por amor al rating, se han hecho noticias terribles cuya víctima final fue el consumidor final, nosotros.

¿Y qué podemos hacer?

Lo que nos queda por hacer es usar la razón. Las noticias falsas se presentan con hechos pero a la luz de un análisis básico de la información (cotejar información con otros medios, ver fuentes o datos) encontraremos que la misma no coincide con la verdad. Recuerda siempre que aquello que Johnson expresó no solamente se aplica a la política, se aplica a cada grupo empresarial que tiene intereses económicos y un periódico para hacerlo.

Si por alguna razón no entiendes algo de lo que lees, es completamente normal pedir ayuda a quien conoce un poco más sobre el tópico. No tengas miedo de acercarte a alguien de tu confianza y solicitarle una explicación más detallada del asunto. Si te fallan, debes ser drástico en la decisión de sacarles su credibilidad.

Debemos ser más exquisitos a la hora de elegir nuestros medios para informarnos. Muchas veces al terminar de leer algo en un medio terminamos más confundidos sobre el tópico que cuando empezamos; otros medios ni se molestan en verificar su información. Entonces como medida a tomar: aquellos que nos fallan, hay que ponerle el sello rojo de reprobado.

Y te dejo con una reflexión final:

Sabias palabras de un hombre que nos definió el siglo…XIX.
¿Tienes sugerencias sobre como combatir las noticias falsas? Te leo en los comentarios :)