Ser autodidacta

La necesidad educativa de nuestro tiempo

Bill Gates, fundador de Microsoft

Un joven con anteojos y brillante matemático, deja Harvard para fundar junto a amigos una pequeña empresa de software que llaman Microsoft. Su nombre, Bill Gates, uno de los hombres más ricos del mundo, cuyo crecimiento de fortuna es comparada con el desarrollo económico de países latinoamericanos.

Es tal vez uno de los más conocidos casos de éxito en lo digital, este señor hasta hoy sigue estudiando. En su retiro, ya como filántropo, Bill Gates sigue leyendo y tratando de mantenerse actualizado. Bill es un ejemplo de la necesidad de ser autodidacta a pesar de la edad y el soporte universitario que se tenga.

El caso de Gates no es aislado, se puede leer ejemplos como los de Steve Jobs, Mark Zuckerberg y Elon Musk. Todos hablan de que la forma de educarse ha cambiado y que las universidades deben hacer algo para seguir la corriente a la información que se crea para no crear zombies para el mercado laboral, pero son pocos los que proponen un método para quienes están en el medio de todo esto.

Los medios que existen son más variados que la época de nuestros padres y esa es una de las grandes ventajas que muchos están aprovechando para potenciar sus habilidades profesionales. Tal como Bill Gates sacó ventaja del Club Informático de Lakeside, las pasantías en C al Cubo e ISI (Information Sciences Inc.) y la computadora libre en la Universidad de Washington de 3 a 6 de la mañana, para programar.

En la actualidad no hay necesidad de buscar sistemas universitarios que brinden servicios de 24 horas como lo hizo Bill Gates, tal vez tu gran herramienta está en este momento frente tuyo, ya sea tu computadora de escritorio o tu móvil, medios que muchas veces los utilizamos solo para el ocio, cuando estos pueden ser una vía a lograr destaque en el hábito que sea.

Christian van der Henst, cofundador de Platzi.

¿Cuál es el método de un autodidacta?

Ser autodidacta puede sonar valiente y suena así porque serlo es muy difícil, requiere de disciplina, pero por sobre todo, es enfrentarte a la libertad, a no tener atrás un profesor que te exija entrar a clases y a estudiar para rendir un examen en tal o cual fecha.

Para un autodidacta está todo por construir, no tiene la comodidad de contar con un horario y malla curricular como se da en las universidades, toca crear la forma en que se formará en la profesión que desea. Partir del conocerse bien es elemental para crear un propio método efectivo de aprendizaje.

Christian van der Henst, cofundador de una las plataformas más populares de enseñanza on-line de Latinoamérica, Platzi, dejó algunos consejos que pueden servir para encaminar una forma de aprender en tiempos donde la tecnología no deja de avanzar y las mallas curriculares de universidades e institutos se mueven lento a causa de la extrema burocracia que estas mismas se suelen imponer con sus reglamentos de cambios.

El método que se desglosa más adelante no es una ley, es tan solo una guía para que cada uno pueda ir creando la manera de educarse en tiempos digitales con base en conocerse e incluso descubrir facetas de aprendizaje que tenemos y no sabíamos que podía llegar a ser muy efectivas para crecer como profesional.

Sir Ken Robinson, autor del libro “El elemento“.

¿Cómo aprendo mejor?

Cada persona es diferente y es ridículo intentar enseñar a todas de una sola forma. Es en esto donde el sistema educativo falla, hace que desde pequeños nos veamos restringidos a una sola forma de aprender, una sola forma de medir nuestro progreso y esto hace que nos uniformemos meteorológicamente hablando, lo que trae como consecuencia lo que Sir Ken Robinson decía en su popular charla TED: “Las escuelas matan la creatividad“.

El primer paso para crear una mecánica de aprendizaje es definir cómo es que aprendes más. A muchos les gusta y aprenden mejor de forma visual, se siente cómodos cuando ven documentales o videos en Youtube, aprecian las infografías que explican tal o cual tema, aprenden con comics, etc. Otros prefieren escuchar, les gusta oír experiencias en charlas como TEDx, Gramo o Ñañe‘e, son amantes de las clases magistrales y frecuentan los podcast. Mientras que en un tercer grupo se puede encontrar a los que les gusta probar y aprenden haciendo, los kinestésicos.

Piensa un poco, no te sientas mal si no te gustan las clases magistrales y leer demasiado, tal vez lo tuyo es ver documentales, asistir a talleres o escuchar podcast en el bus. Descubre el formato en que más te sientas cómodo, no hay necesidad de ser como Bill Gates que lee todo el año, sos diferente, descubrí tu formato.

Seguir líderes de opinión, leerlos, entenderlos y ponerlos en conversaciones en espacios como las redes sociales, crear debate y charlas en torno a cuestiones interesantes del área en la que te quieres formar, también es una manera de aprender, una forma de ver puntos de vistas diferentes que complementen tu capacitación.

¿Cómo estudia mejor?

Todos tenemos un momento en el cual aprendemos o nos inspira a aprender más. Uno de los espacios favoritos de muchos es ir leyendo en el bus camino al trabajo, universidad o a la casa. Tal vez lo tuyo no sea ese momento y prefieras una biblioteca, tu pieza con una playlist de Spotify diseñada para el aprendizaje o en medio de un café donde se mezclen la música y el ruido de la actividad humana de ese tipo de lugares.

La misión es encontrar ese momento y ver los detalles que te motivan a aprender sobre lo que quieres. No se debe ver esto como escenas típicas de nerd en la biblioteca o en una casa al costado de un río donde la fauna y flora de la zona hacen de banda sonora, si eso te ayuda genial, pero existen instantes como estar en un bar o en charlas que te ayudan a adquirir conocimientos.

Piensa ese lugar, ese momento y búscalo cada vez que desees sentarte a estudiar para formarte. Lo ideal es probar los ambientes, puede que no siempre tengamos el espacio ideal para hacerlo, así que mejor tener alternativas similares e incluso más efectivas, ambienta tu espacio y prueba, prueba y prueba.

También es clave la pantalla que utilizas. Puede que una iMac de 21 pulgadas no sea lo ideal, puede que aprendas mejor con tu smartphone y un par de auriculares o una tablet, un Kindle, un libro, etc. No es bueno encasillarse en una forma sin haber probado otras que puedan optimizar tu curva de aprendizaje de tal o cual tema.

Bill Gates recomienda cada fin de año 5 libros que le gustaron.

Leer es clave

Una vez que hayas encontrado tu lugar y ambientación, hay algo ineludible. Entiendo que te es más fácil aprender viendo series o documentales, pero leer, por lo menos un poco sobre los temas que quieres aprender es elemental. Esto no quiere decir que te tragues libros de 500 páginas, no, para nada, esto significa que leas los blogs de tus referentes o medios especializados.

Esto requiere disciplina, un esfuerzo que vale la pena hacer. Este es un proceso al estilo Matrix, donde Neo requería de conocimientos en temas elementales para su misión y estos los adquiría mediante chips. El problema es que para nosotros el mecanismo es mucho más lento, pero que poco a poco se convierte en la base para convertirnos en expertos, expertos en el área que queramos y esto cada vez se va acelerando. Antes, según Malcom Gladwell se necesitaban 10.000 horas, pero con la velocidad de internet y el avance del conocimiento, esto se redujo a solo 1.000 horas.

Una de las características de los autodidactas es leer, es clave tener un hábito de lectura, pero leer textos que en verdad te inviten a quedar leyéndolos. Una de las pruebas que se puede hacer para saber si estás frente a un libro interesante, es tomar el libro y leerlo frente a tu red social favorita, si las notificaciones de tu red social favorita no te distraen, es porque estás frente a un libro que vale la pena leer.

Pero la excusa más simple es echar la culpa a tus tiempos, nunca hay tiempo para leer. En internet existen miles de artículos que te enseñan cómo adquirir un hábito de lectura a pesar de tener una agenda muy apretada. Si Bill Gates, con su agenda apretada, se toma el tiempo de leer y encima recomendar sus textos preferidos, ¿por qué tu no?

Crea una rutina

No vale de nada si no se es constante. Es uno de los grandes problemas que tenemos actualmente los jóvenes a la hora de dedicarnos al estudio. Nuestros padres no tenían muchas distracciones, tenían la noche con un buen espacio para aprender mediante la televisión o un libro. A nuestra generación se nos complica, nosotros tenemos salidas en las noches, redes sociales, Netflix, Hulu, Tinder, etc.

Cuesta hacer un espacio para poder aprender y muchas veces es fácil cambiar ese tiempo por una salida, un descanso o cualquier otra actividad que nos veamos a hacer forzadamente, cumple de un amigo o salida con los compañeros de facultad o trabajo.

Sin dudas es la tarea más difícil de este método, pero que sin la cual no puede haber aprendizaje bueno. Tener horas en el día en la cual te centres en tu educación es elemental. Busca esos 30 minutos antes de acostarte o esa hora extra que te levantas en la mañana para poder hacer crecer tus conocimientos. Siempre está ese tiempo muerto cuando vas en el bus o esperas a alguien para una reunión. Recuerda que siempre está al alcance de la mano tu teléfono, un libro o podcast.

Sé que si uno se propone encontrar ese espacio, lo encuentra, solo que en ese momento, las ganas y la fuerza de voluntad de superarse tienen que estar apuntando a un solo lado y ese lado tiene que estar materializado con un objetivo.

Cuando esa rutina tiene un objetivo bien fuerte, no hay quien te mueva de ella. Los objetivos deben ser claros y realistas, para que una vez alcanzados sirvan para trazarse otros igual de fuerte que el anterior y entrar en un ciclo que te ayude a avanzar y a crecer como profesional.

Aaron Swartz, difusor de la cultura colaborativa en internet.

Comparte siempre que puedas

Al enseñar es cuando más se aprende. Me toca muy de cerca este consejo de Christian van der Henst, y es que me tocó enseñar e impartir charlas donde puedo ver reforzados mis conocimientos, sin entrar a detallar los valores que conlleva preparar una charla o una clase.

Las redes sociales son un gran canal para compartir conocimientos, los foros, los blogs y otras formas de expresarse en internet pueden ser tu oportunidad de crecer como persona. Se acabó eso de que el conocimiento te lo puedes quedar, hoy todos pueden acceder a la información que tu tienes desde un smartphone. Estamos ante un fenómeno que rompe con los viejos dogmas.

Un ejemplo es la licencia Creative Commons, así como también todo el movimiento del Software Libre. Compartir es hacer crecer la web y el conocimiento de todos. Las redes son herramientas de colaboración, Wikipedia es una muestra, Youtube es una muestra. Comparte, no te lo guardes.

Autodidacta es se un eterno aprendiz

Recuerdo cuando todos decían que ser médico era sinónimo de no tener vida por culpa del estudio. La medicina es una de las carreras que no termina a los 6 años de carrera, te esperan otros 2 de especialización y lo que te resta de vida en actualización. Algo similar pasa en lo digital.

Si quieres destacar no te queda más que ser autodidacta. La universidad no te da todo lo que necesitas para sobrevivir en la era digital y la única vía que se tiene para poder progresar es apostar por ser autodidacta. No dejes de capacitarte, lee mucho, crea rutinas, traza objetivos y comparte es el proceso para superarte y ser mejor profesional.