Gracias a todos (por Leonor)

Después de todo el esfuerzo finalmente llegó la recompensa.
Hemos pasado un año que ha sido un periplo de cosas muy buenas, muy malas. A veces sólo buenas o malas. Hemos conocido a gente maravillosa, inteligente, luchadora, inasequible al desaliento. Gente que nos ha ayudado sin debernos nada, como tú dices. Todo ello este año; el año que vivimos peligrosamente como la película de Mel Gibson, actor que amo y odio a partes iguales.
Aunque al final tu paciencia se estaba agotando, y ya no podías más. Esa impaciencia que tienes a veces y que no te deja ni me deja vivir. Y a pesar de todo eso, en estos dos últimos años no has parado de hacer cosas.
No has perdido el tiempo desde que te quedaste sin trabajo, y por ello tengo que darte las gracias. Mejoraste muchísimo tu inglés todo lo que pudiste y cada vez lo hablas mejor, ver todas las temporadas de Sons of Anarchy y The Wire en versión original del tirón ayudaron bastante.
Dos cursos de mecánica. Una de las cosas que más te apasiona en la vida. Aún sin tener el diagnóstico ni la discapacidad, y aún a riesgo de que te gastaran bromas pesadas y que te llamaran tontito. Pues aún así los hiciese.
El diagnóstico todavía no había llegado, pero ya sabíamos cómo eras y lo que eras, aún así no dijiste nada y te relacionaste con la gente como pudiste. Lo peor fueron las prácticas, donde no te trataron demasiado bien. Creían que eras “un poco retrasado” y en vez de tratarte con más respeto o con más cariño, los primeros días se dedicaron a gastarte bromas pesadas. No lo entendías y yo lloraba por dentro, porque no soporto ese tipo de injusticias. Luego, se sorprendían porque el tontito sabía hacer cosas, controlaba de informática y poco a poco te hacías respetar.
Ibas tan ilusionado a las prácticas que hasta pensabas que tenías una oportunidad de trabajo allí, pero nunca llegó. Ignoro el porqué, y tampoco quiero ser mal pensada, ni volverme loca, es algo que hiciste dignamente, lo mejor que pudiste, lo mejor que supiste, y ya pasó. Ahora tienes un montón de conocimientos de mecánica que te han valido para hacer un montón de cosas, incluso de cosas que nada han tenido que ver con los coches. Como solemos decir todo suma.
Después de la mecánica, vino la GRAN OPORTUNIDAD.
Lo pongo con letras mayúsculas porque lo merece. Supiste que Specialisterne, esa empresa danesa que daba trabajo a personas con síndrome de Asperger, venían a instalarse en Madrid y no quisiste perder la ocasión de intentar conocerles. Era un sueño hecho realidad: una empresa que contrataba a personas con autismo para hacer trabajos que sólo ellos pueden hacer mejor que un neurotípico.
El camino no ha sido fácil, ni para ti, ni para mí, ni para ellos. Tenías pendientes tus diagnósticos, tu discapacidad y la verdad es que en algunos momentos daban ganas de tirar la toalla, pero allí seguimos, siempre adelante. Cada vez un poquito más.
Pudimos poco a poco, con la ayuda de mucha gente buena hacer todo lo anterior, a veces fue muy duro, vertimos muchas lagrimas los dos. Parecía que nada iba a llegar, pero todo, poco a poco llegaba. Y finalmente, también con mucho esfuerzo, porque nada ha sido fácil, pero insisto, siempre a través de buenas personas al final encontrábamos en nuestro camino, pudiste entrar para hacer las prácticas en Specialisterne.
Luego llegó el proyecto Luchadoras, que aún está casi por concluir y algún tropezón que nos hizo sufrir pero que nos hizo más fuertes.
Entraste en el curso tarde, por que los papeles llegaban tarde también. Por fin estabas dentro. Creo que para ti fue conocer el paraíso en la tierra. Nunca en tu vida habías estado conviviendo con personas con síndrome de Asperger como tu. Y recuerdo cómo me decías que te parecían tan normales sus reacciones su forma de ser, te identificabas muchísimo con casi todos. Aunque me decías que todos erais diferentes. Me hablabas de todos y de como te encariñabas con la gente de allí, de lo que te ayudaban el personal y los compañeros.
Gracias a Specialisterne pudiste hacer el examen de ISTQB para probador de Software y tu, que siempre vas contra el viento, lo hiciste en inglés, creo que fuiste el primero en aprobarlo en inglés y fue una sorpresa para todos, yo incluida.
Gracias al proyecto luchadoras, la gente empezó a pedirte que hablaras para ellos, y has dado varias charlas por España explicando el autismo en primera persona, utilizando como apoyo el blog Hipersintiendo, que es un reflejo de como sientes y de como piensas, a veces has sido muy cañero, y no siempre he estado de acuerdo con lo que has puesto. Pero es un reflejo de ti, y yo no soy nadie para decirte o no decirte lo que debes poner en el blog.
Las charlas han sido agotadoras, y te han pasado factura. Finalmente decidimos darnos un descanso, los dos, porque aunque tu eres el que más trabaja, yo también me agoto.
Creo que el recuento ha sido bueno, y quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti. Siempre he creído en ti y en tu potencial, en tu gran inteligencia y en tu forma de ver la vida, tan diferente al resto de personas. Todo lo que te hacer ser diferente y a la vez singular.
Al final ha llegado tu oportunidad, así, de repente, como vienen las cosas buenas, sin esperártelo, en un momento de desesperación y de confusión personal, te han contratado en Specialisterne.
Por todo ello, yo, les doy las gracias, porque han creído en ti, porque ellos también saben el potencial que tienes, todo lo que puedes aportar.
Ojalá que con esto la gente se de cuenta de que se puede contratar a las personas con autismo, que se puede trabajar con ellas, que solamente hay que tener paciencia y creer en ellos. Y que las personas con autismo te van a dar multiplicado por mil todo lo que reciban. Por todo ello gracias a Specialisterne y a todas las personas buenas que se han cruzado en nuestro camino, que nos han enseñado tanto y que nos han cambiado la vida para bien.
Ahora las cosas van a ser un poco diferentes, tendrás menos tiempo para hacer proyectos, irán un poco más despacio, pero no vamos a dejar de hacerlos.
Sólo que a otro ritmo.
Un abrazo a todos los que nos habéis seguido en todo este tiempo en las redes sociales, seguiremos por allí tratando de concienciar y de dar visibilidad al autismo. Esto ya no puede parar.
Con cariño.
Leonor.