Público — Generar experiencias perdurables en tu espacio de trabajo.

Público: Espacios de trabajo para crear, con un acento en la identidad cultural local

Alfonso, Emilio y Andrés frente a Público Comedor. Crédito Foto: Aarón Borrás

Para Público, el lugar donde desarrollas tus ideas y las implementas, es pieza fundamental en el proceso creativo. Además de ofrecerte las instalaciones e infraestructura tecnológica que puedes encontrar en los espacios de trabajos comunes, los espacios en sí están diseñados para inspirarte a convertir tus proyectos en realidad. Pero no es solo eso. Público construye una comunidad a través de un diseño basado en la experiencia humana y con un acento en la identidad cultural local. A los tres fundadores les apasionan las ciudades y la interacción humana. Por ello, Público no es solo un coworking, es una empresa de investigación urbana y de diseño que se apropia de la comunidad en la que se establece, la transforma y le ofrece a sus habitantes una ambiente para crear y fomentar el intercambio de ideas y experiencias.

Cuando platicas con los socios de Público, te queda claro que aman su proyecto. No se trata solamente de abrir espacios de trabajo compartidos, ellos tienen una visión de crear lugares que inspiren a sus usuarios a producir y especialmente, que integren la identidad cultural local. Sin embargo, no siempre fue así.

El equipo se conoce desde que estudiaron juntos en la Ibero, Emilio y Andrés de Ingeniería Civil, y Alfonso de Arquitectura. Después de graduarse, se dispersaron por el mundo para seguir preparándose y adquirir experiencia. Andrés en negocios de bienes raíces tras una maestría en el MIT; Alfonso en una reconocida escuela de arte contemporáneo en Frankfurt y Emilio se enfocó en desarrollar negocios en México al mismo tiempo que seguía con sus estudios en la universidad.

Cuando Emilio y Andrés regresaron a México, se reunieron para explorar la idea de montar un espacio de oficinas. Tenían en mente un lugar donde pudieran invertir poco en el espacio y equipamiento, buscando obtener altos rendimientos al comercializarlos, sin embargo, cuando invitaron a Poncho, éste estaba de acuerdo con el potencial de negocio, pero les planteó la idea de hacer una intervención profunda de los inmuebles de forma que no fueran casas hechas oficinas sino un edificio de oficinas que alguna vez fue una casa y que el diseño fuera parte primordial del concepto.

Crédito Foto: Aarón Borrás

Los tres trajeron tendencias del extranjero y le dieron un carácter propio.

¨Cuando regresas aprecias más y quieres implementar cambios que permitan acentuar los códigos locales, que mantengan la identidad. No quisimos hacer algo tan global. Queríamos aprovechar la diversidad cultural de México y que se reflejara en la arquitectura, cocina, colores y materiales de nuestros espacios¨.

Discutieron argumentos más filosóficos que de negocio, pero Poncho los convenció y así decidieron intentarlo con un producto que no solo no existía en el mercado y que fuera muy competitivo. Esa decisión sería la base para darle a su proyecto un carácter y hacer un planteamiento ideológico que muy pronto se convirtió en el documento que hoy llaman su Credo y que desde entonces les ayuda a tener claridad de su futuro.

Creemos en el bienestar individual y colectivo.Creemos en el debate y en la colaboración con mentes creativas.Creemos en cuestionar el status quo y en la búsqueda de mejores alternativas.Creemos en el ingenio y en la innovación y sabemos que los recursos son finitos. Creemos en la constante reinvención pero también en nuestra esencia. Creemos en la autenticidad cultural. Creemos en la investigación responsable. Creemos en los detalles. Creemos que solo en el cumplimiento de nuestros principios rectores podremos lograr experiencias perdurables.

Para ellos, la definición de su identidad fue una decisión que les ayudó a tomar una mejor dirección desde el principio, a no diluir su producto en múltiples caminos y así pegarle más fuerte. “Ser fiel a tu identidad aunque es un tema de principios, es un recurso de negocios. Es más probable que seas exitoso si la tienes clara que si no. Es muy pragmático”. El credo es como un oráculo para ellos y les va dando respuestas del futuro, simplificando la toma de decisiones. Muy similar a los cinco principios que sirven como compás a la empresa Mars y en la que cada decisión se toma a partir del análisis de calidad, responsabilidad, beneficio mútuo, eficiencia y libertad.

Fue esta ideología también que los fue llevando a ampliar su oferta de producto. Primero abrieron “Comedor”, la propuesta del chef Pablo Salas, que sorprende a sus comensales con ingredientes cotidianos y ofrece una amenidad a la gente que no puede ir a su casa a comer, dándoles platillos sin pretensiones. El ejemplo de Comedor es importante pues ofrece estándares de restaurantes de alta cocina con precios accesibles. Están convencidos que en la zona de Polanco vale la pena ofrecer un lugar para comer sano, en un corto tiempo y a buen precio. Encontraron discrepancias entre la infraestructura que ofrece la ciudad y lo que quiere la gente que la habita y las supieron aprovechar. Como su nombre indica, Público, abre espacios a personas del barrio en el que se encuentra y para toda la ciudad.

Público Comedor: cocina mexicana con mucho cariño e ingredientes de primera. Crédito Foto: Aarón Borrás

Un elemento importante en su trabajo es el foco que ponen en la investigación, la cual ven como clave para ser disruptivos porque les permite identificar lo que funciona, genera aprendizajes y entendimiento de lo que sucede en el mercado para desarrollar propuestas de acuerdo a ello. Ponen especial atención a la diversidad cultural: no es lo mismo hacer un edificio en Polanco que en la Roma, cada desarrollo tiene su propio carácter e identidad. Sus proyectos tienen personalidad distinta a diferencia de otros que cada día empiezan a verse más y más estandarizados como un Starbucks con oficinas.

Creen que la investigación permite un respeto al lugar que están interviniendo. No llegan a imponer. Piensan en un producto que además de atractivo, genere bienestar a la gente con la que interactúan y hacia ellos. Por eso se alejaron del modelo de estandarización, donde la obligación de crecer es tal que su identidad desaparece.

No queremos ignorar lo evidente como muchos negocios que tienen una etapa de boom pero terminan muriendo porque no responden a la cultura e identidad social de la gente, que son más poderosas que una unidad de negocio momentánea.

La sensibilidad que muestran hacia cada colonia que visitan los inspira también a idear nuevos productos. Las ciudades han tomado un punto cada vez más central en la dinámica de trabajo y la economía. Público lo entiende bien. Descubren distintas formas de pensar en los espacios, entienden su ciudad y crean. Se ven como arquitectos y urbanistas que buscan ineficiencias en la estructura de la ciudad y encuentran cómo darle un uso que no es evidente y generar mucho valor a la propiedad. Son urbanistas haciendo un negocio de espacios laborales sustentables. Tal es el caso de su nuevo proyecto, un hotel en La Alameda, que será el primer lugar en México que brindará toda la experiencia de Coworking en combinación con un hotel.

Crédito Foto: Aarón Borrás

Pablo Pozo: La gente ya no quiere trabajar mucho tiempo en grandes corporativos sino emprender o unirse a compañías más chicas con oportunidades de crecer y que haya más libertades, que la métrica no sea el tiempo que pasas en la oficina y sino otras que nuestra generación entiende y valora más. ¿Quiénes son sus clientes?

Andrés Martínez Sánchez Hidalgo: Público da servicio a Freelancers establecidos o empresas de chicas a medianas que necesitan una solución de espacio. Gracias a la tecnología trabajamos mucho más tiempo y sin límites de horario por lo que nuestra experiencia laboral debe ser enriquecedora y te debe gustar. Ofrecemos espacios que estéticamente te hagan querer venir a trabajar y encontrarte perfiles afines que te enriquezcan.

Así, no nos basamos solamente en lo que podemos ofrecer como Público sino lo que puede ofrecerles el barrio: el Parque Lincoln como un ammenity, la panadería como un ammenity y alejarnos del corporativo y la condena diaria del cubículo. Que la experiencia de trabajar sea padre y tus rituales sean distintos a entrar con un gafete por un torniquete.

Nuestros clientes no son los emprendedores porque pensamos que ellos no lo necesitan. Cobrarle una renta de barrio cara a un emprendedor prometiéndole que lo vas a mentorear y ayudar más bien los ahorca y es pasarnos de listos. Sin embargo, cuando ya necesitan más infraestructura, una sala y buenas conexiones a internet, entonces ya somos de valor para ellos. Nos dirigimos a aquellos que ya están en un punto de lanzar al mercado y necesitan un espacio oficial para operar. En ese momento, Público integra las distintas empresas que son parte de la comunidad creando cadenas de valor para cada una de ellas.

Dentro de los perfiles de clientes tenemos mucha gente creativa, diseñadores, arquitectos, fondos de inversión, energía sustentable, branding, abogados. Atraemos personalidades, más que industrias.

PP: ¿Cuál es la propuesta de valor de Público?

AM: Espacios de trabajo que construyen una comunidad a través de un diseño basado en la experiencia humana y un acento en la identidad cultural local. Público cubre la necesidad de contar con un espacio no corporativo, en un barrio particular, donde se valora el diseño.

Construimos inteligencia colectiva para incubar el talento interno y que cada parte del equipo pueda aportar a partir de sus fortalezas.

PP: ¿En qué son diferentes los distintos edificios?

AM: Público busca centros de barrio y áreas vivibles, donde la banca del parque y la panadería de la esquina sean las áreas comunes, donde el propio barrio te ofrece muchísimo más que el piso 40 y, siendo congruentes con nuestros principios, sean edificios donde puede entrar el “público”. Los de afuera pueden interactuar con los de adentro. Dejamos que nos hablen el edificio y el barrio y a partir de ese diálogo diseñamos el espacio. Cada edificio conlleva un proceso de investigación cultural que permite integrarlos a la identidad del barrio y del propio edificio. Es importante como estos espacios empiezan a detonar una actividad distinta en el entorno.

Otra característica es la importancia del arte y una integración de obras que te dan una sensación distinta al típico corporativo.

En cada locación las áreas comunes ofrecen un buen nivel artístico que te hace sentir como en una casa. Buscamos que esa experiencia se transmita en todos los edificios.

PP: ¿Qué reto enfrentan para traer nuevos clientes?

Afortunadamente han llegado solos y hay una buena base de recomendaciones. La gente está orgullosa de habernos encontrado y recomendarnos. Cada edificio presenta audiencias diferentes: Propuesta cultural, el barrio, el tipo de sofisticación es diferente a partir de la zona.

PP: ¿Qué opinan de la proliferación de Co-Working Spaces en México? ¿Oportunidad o amenaza?

AM: Parece un negocio fácil de ejecutar y con un alto crecimiento, pero se cae fácilmente en la trampa. Tiene que haber una diferencia en la propuesta de valor o van a empezar a desaparecer. Muchos de ellos no van a ser eficientes ni perdurables pues no tienen la escalabilidad que permita desarrollar la operación del equipo o sacrifican experiencias por optimizar costos.

Los demasiado grandes van a perder identidad cultural y empezarán a buscar propuestas distintas a los corporativos. Hay quien busca la experiencia diferenciada sobre la homogeneización.

Al estar dirigidos a startups que tienen un ratio de fracaso de 80% pone en riesgo a muchos espacios. A menos que seas un visionario y sepas escogerlos muy bien, es posible que en muy poco tiempo tengas que buscar nuevos clientes.

PP: ¿Hacia dónde se dirigen? ¿Hay alguna tendencia que destacar dentro de la industria? ¿Cuáles son los desafíos?

Somos una generación con propuestas de negocio que además de tener un crecimiento exponencial, están basadas en negocios con fondo, con una sensibilidad que más allá de ser romántica, es muy pragmática y debe ser una herramienta tanto como Excel.

Nuestra meta es crecer y el límite de escala está ligado a mantener el aprendizaje, la experiencia y la ideología. Ese crecimiento no supera el deseo de ofrecer lo que inició el proyecto. Que la gente hable bien de los proyectos que hacemos.

www.publi.co @PUBLICOtrabajo FB: PUBLICOtrabajo

Los tres fundadores en la obra del espacio en Polanco
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