Punta del Este, esa hipótesis de desigualdad en L’Argentina

El presidente argentino Mauricio Macri eliminó las retenciones a las exportaciones agropecuarias salvo a las ventas de soja al exterior, que redujo un 5%. Además, devaluó el peso argentino un 40% en relación al dólar. La inflación para 2016 fue estimada según el mejor dato de consultoras privadas en el 31% , con “paritarias” (versión argentina de los Consejos de Salario) que serán negociadas en base a aumentos salariales de entre 20–25%. Es decir, de plano hay un horizonte de pérdida del poder salarial del 11%. Y esto en el mejor de los casos, porque la consultora Ferreres anticipa para 2016 una inflación del 39%, con lo cual la pérdida de poder de compra sería del 14%. En ese marco llegaron a Uruguay un 34% más de turistas argentinos. ¿Cómo? ¿Las medidas de Macri tienen relación con el incremento del turismo en Uruguay?
Veamos cómo es la transferencia de ingresos generada en los primeros días de gobierno macrista. Cuando el dólar en Argentina estaba a 9,70 y funcionaba la retención, el dólar le costaba al empresario que producía maíz unos 7,84 pesos argentinos. Según cálculos privados, el ingreso bruto de los productores de maíz era de 21 mil millones de pesos argentinos al año. Con un dólar a 14 pesos, el ingreso bruto pasó a 38 mil millones anuales a golpe de devaluación nomás. Casi el doble.
Amigo, un pollo es maíz transformado biológicamente. Si la comida del pollo le cuesta el doble al productor, ¿a quién le va a cobrar el aumento?
A la soja se le restó un 5% de retención. El dólar con el gobierno anterior para estos productores era de 6,37 pesos por el efecto de las retenciones y con el efecto actual quedó en 9,80 pesos. La ganancia anual era de 50 mil millones de pesos argentinos por las ventas al mercado local con Cristina Fernández, pero con Mauricio Macri fue de 76 mil millones de pesos argentinos a golpe de devaluación. El alimento envasado más consumido por los occidentales es el aceite. ¿A quién le van a cobrar esos 26 mil millones de pesos de diferencia por la devaluación? ¿Al supermercado?
Con el pan el asunto tiene que tocar la intimidad de las personas que me leen. El dólar estaba a 9,70 pesos; el trigo tenía una retención y entonces quedaba a 7,55 pesos argentinos para el producto que se comercializaba en el mercado interno. Sin la retención el dólar se dispara a 14 pesos. El total de ganancias anualizadas de los productores de trigo pre-devaluación era de 16 mil millones de pesos argentinos, pero con la devaluación pasó a 30 mil millones. Sin aumento de salarios a la par, el bolsillo es incapaz de sostener solamente los incrementos por la devaluación. En febrero se ven los efectos de los aumentos en las tarifas y ahí agarrate catalina.
Según estimaciones del Estudio Miguel Bein, si el dólar está por encima de los 14 pesos a lo largo del 2016, la transferencia económica hacia las empresas rondaría los 60.000 millones de pesos argentinos. Ahí está la explicación de la gran temporada esteña en Uruguay. Es fruto de la desigualdad argentina.
La clase media baja de L’Argentina tampoco disfruta de los beneficios surgidos del viraje político. Según la consultora privada CCR, institución que asesora a la cámara de supermercados argentinos, en los últimos 12 años pasaron 10 millones de personas de la pobreza hacia la clase media. De ellos, 5 millones de personas eran clase media antes de la crisis del 2001 pero se recuperaron. Los otros 5 millones son clase media por primera vez en la historia de su árbol genealógico.
Para ser “clase media” en L’Argentina uno debería contar mensualmente en su casa con 11.000 pesos argentinos en el bolsillo, con al menos 19.000 pesos argentinos para considerarse “clase media alta” y superar los 54.000 pesos argentinos para decirle a los vecinos que uno es gente bien de “clase alta”. Con menos de 11.000 pesos, marchaste.*
Ahora vamos a usar con cuidado la Encuesta Continua de Hogares del INDEC de los años 2012 y 2013. El cuadro 1.1 marca en qué gasta un hogar argentino, en promedio. El 33,3% de la plata que ingresa a un hogar se gasta en alimentos y bebidas, el 10,2% en propiedades, combustibles, agua y electricidad, un 8,7% en indumentaria y calzado y recién viene nuestro renglón importante: el 8,3% se gasta en “esparcimiento”.
Esta encuesta también tiene el dato de gasto por cada uno de estos rubros según el quintil de ingresos. Para “esparcimiento” una familia del primer quintil gasta 5,9% de sus ingresos, mientras que una familia del quintil con mayores ingresos gasta un 10,2% en esparcimientos como por ejemplo las vacaciones. Así que un hogar pobre con 11.000 pesos guarda 649 pesos argentinos para esparcimientos como por ejemplo las vacaciones. Sumémosle, para ser buenos, el vacacional para llegar a unos 10 mil pesos argentinos**. 714 dólares según estructura de gasto del año 2013.
El que encuentre un alquiler menor a mil dólares en Punta del Este, que me llame. A eso hay que sumarle comida, transporte, etc. Según un periodista de The Guardian que escribió un artículo también reproducido por El Observador, la canasta de productos en Punta del Este cuesta más que en Londres.
Al dato de 11.000 pesos argentinos de los clase media casi pobres sumémosle la inflación estimada y la brecha entre pobres y clase media queda en 14.400 pesos argentinos con el mejor dato disponible. Recordemos que hay algunos que hablan del 40% de inflación anual.
¿Se acuerdan cuando señalaban que la restricción de salir de L’Argentina con 10 mil dólares cash perjudicaba a Uruguay? Señalemos que es una restricción habitual en cualquier país serio, como el nuestro por ejemplo. Unos 10 mil dólares son dos ingresos y medio mensuales de una familia sobre la línea de la clase alta.
Hipótesis uno: los argentinos que llenaron Punta del Este no son los pobres y jamás lo serán. Hipótesis dos: los argentinos que llenaron Punta del Este comenzaron la fiesta macrista de la transferencia de recursos con unas vacaciones opulentas.
Recordemos estos datos cuando veamos por televisión los informes sobre la temporada 2016, cuando opiniones uruguayas y argentinas hablen de lo bien que están los visitantes luego del cambio de gobierno. Feliz Carnaval.
- ¿Cuánta plata tiene que ingresar a un hogar uruguayo para ser pobre, clase media o clase alta? Según el estudio “Clases medias en Uruguay. Entre la consolidación y la vulnerabilidad” publicado por el BID, un hogar cuyos integrantes ganan por persona y por día menos de 8 dólares a poder de compra de 2005 es pobre. Con ingresos de entre 8 dólares y 13,8 dólares por persona por día es considerado vulnerable. A su vez, el hogar con ingreso per cápita diario de entre 13,8 dólares y 23,7 dólares es clase media y aquel con ingresos superior a 23,7 y hasta 50 dólares por persona y por día es clase media consolidada. Los hogares con un ingreso per cápita diario de más de 50 dólares son los del grupo social alto.
- *En Argentina, el salario vacacional se calcula dividiendo el salario mensual en 25 y multiplicándolo por la cantidad de días que te corresponden por licencia. Para el estimativo se calcularon 20 días de licencia anual.