Midiéndote con tus resultados.

Propósitos de año nuevo… 2015. En eso estaba pensando mucha gente -quizá tú también- hace “tan solo” 10 meses aproximadamente. ¿Qué tal hace 10 meses? Cuando el 1º de enero del 2015 en los primeros segundos del año te estabas comiendo las 12 uvas pidiendo 12 deseos para que se cumplieran este año. ¡Y desde ahí ya hay un mito! ¿¡Cómo se van a cumplir los nuevos deseos si todo el año seguiste haciendo lo mismo que el anterior!? Imposible que algo nuevo surja mientras se hace lo mismo. Además, es también absurdo pensar que los deseos “se cumplan”, así como si ellos solos tuvieran vida y voluntad propia para cumplirse. Yo por eso, desde hace muchos años con Nueva Conciencia, no andaba diciendo lo que mucha gente: “Feliz año… que todos tus deseos se te hagan realidad…”, y frases así de trilladas. Yo suelo ser un poco más realista en una felicitación muy parecida pero con una sutil gran diferencia, yo digo: “Feliz año… que todos tus deseos tú los hagas realidad”. ¡Ah! Eso sí es muy diferente. Los deseos no se hacen realidad por sí mismos, los hacemos nosotros mediante nuestras actividades diarias y, sobre todo, midiendo con frecuencia la eficacia de nuestras acciones en virtud de nuestros resultados. Lejos de mi estilo de felicitación de año nuevo que de ello mejor escribiré en enero próximo, el tema de hoy es distinto. Aquí seré enfático:

“Lo que no se mide no se puede mejorar”.

Muchas veces no queremos ver nuestros resultados, no medimos, para no evidenciar lo que en el fondo ya sabemos, no hemos hecho lo necesario para hacer realidad nuestros deseos. No queremos confrontarnos con nuestra falta de acción eficaz y eficiente. No queremos sentirnos tontos o fracasados. Pero lo somos muchas veces. Y la gestación del fracaso puede empezar por no medir, es decir, por ejemplo:

  • No nos subimos a la báscula
  • No abrimos nuestros estados de cuenta de la tarjeta de crédito
  • No vemos el reloj
  • No abrimos la agenda
  • No abrimos los recordatorios de la computadora

Y así… ¡imposible mejorar! ¿Cómo? Si no tenemos parámetro de referencia para ver si vamos mejorando, nos estancamos o empeoramos. Necesitamos la referencia de la medida. Mi sugerencia: atrévete a confrontar algún dolor, a sentirte mal, pero por favor ¡mide! Sé que mucha gente quiere mejorar. Pero te repito, lo que no se mide no se puede mejorar. Necesitas ver números. Y en base a la evolución de ellos, necesitas analizar que acciones estás realizando para ver si las continúas haciéndolas con mayor maestría o sorprenderte ante la posibilidad de que lo que necesitas para mejorar es dejar de hacer aquello que no te ha generado el resultado que deseabas hace 10 meses. 10 meses es una cantidad de tiempo bastante decente para empezar a ver indicadores de “si vas bien o te regresas”. Créeme, te lo digo por experiencia, en 10 meses puedes ver indicadores aunque sea de sutil tendencia de mejora o estancamiento o empeora. Así, si a 10 meses de que querías tener más dinero, mejorar tu salud, vivir el amor… si ni la más mínima tendencia hacia arriba existe… ¡necesitas hacer algo diferente! ¿O ya mejor te esperas a enero del 2016 para otra vez caer en la ilusión de las uvas de año nuevo y ahora sí, ahora sí lo vas a lograr? Para que si no mides y sigues haciendo lo mismo, en noviembre del 2016 quizá el único cambio es que estés más endeudado, enfermo o solo… o exactamente igual que este 2015.

Estimado lector, lectora… necesitas medir. Necesitas medirte con tus resultados. Y si este mes de noviembre que empieza no son lo que esperabas comiéndote las uvas en enero pasado… ¡no te esperes al siguiente enero! ¡Algo puedes hacer este mismo noviembre! ¡No dejes que siga pasando más tiempo y si no mejoras, tan solo te sientas peor cada vez! ¡Tú puedes hacer algo todavía para hacer realidad tus deseos! Si necesitas mejorar tu economía, tienes que hacer algo diferente o algo más además de lo que haces todos los días. (Si deseas mi ayuda en este tema, te invito a ver una presentación para que mejore tu economía enviándome tus datos haciendo clic aquí). Si necesitas mejorar tu salud, busca al profesional que te ayude en esa parte de tu cuerpo que te aqueja y no te acostumbres a la molestia o al dolor. ¡Atiende lo que dice tu cuerpo! En Nueva Conciencia, en temas emocionales también te puedo ayudar por mi carrera como médico y terapeuta; y para otros temas de salud cuento con un equipo de referencias médicas de amigos míos especialistas. Llama a mi oficina para ello al 5555192410 de la ciudad de México. Si necesitas mejorar en el amor… no dejes de sentirlo por ti mismo primero ya que nadie puede encontrar afuera lo que no lleva dentro. Asiste a conferencias relacionadas a mejorar como pareja, lee libros del tema, platica con amistades tuyas de esas que tienen síndrome de don Juan y tienen una gran facilidad para conectar con la gente y emprender una relación, pregúntales sus secretos, aprende con humildad de ellos. Vamos, el hecho es de que necesitas medir para mejorar. Y si los números (que son fríos por su tremenda objetividad) te indican que debes hacer algo diferente… ¡de inmediato busca información (siempre con un experto en la materia, busca a alguien que ya viva los resultados que tú deseas y pregúntale exclusivamente a esa persona) para que esa información te genere un nuevo nivel de pensamiento, mismo que te inspirará a sentir una nueva emoción, misma que te hará emprender nuevas acciones. Irremediablemente tendrás nuevos resultados. Mejorarás.

Mientras escribo esta breve columna, quedan tan solo 55 días de este año. Espero que antes de que acabe, por atreverte a hacer lo que tengas que hacer para mejorar, sientas una innegable…

¡Emoción por existir!

-Alejandro Ariza.

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