‘Unsolved’, who shot ya?

Marcc Rose y Wavyy Jones se meten en la piel de Tupac y Notorious BIG.

El 30 de noviembre de 1994, el rapero Tupac Shakur caminaba por las calles de Nueva York con su grupo, Outlawz, cuando, desde una de las ventanas de los estudios Quad, otro rapero, Lil’ Cease, le gritó. Biggie Smalls se encontraba en el estudio, haciendo algunos arreglos a sus nuevos temas junto a Puff Daddy, y desde Quad Studios invitaban a Pac a subir y pasar un rato con ellos. Todavía eran amigos, pero su relación estaba a punto de quebrarse para siempre. Nada más entrar en el hall, mientras esperaban al ascensor, el rapero de Los Ángeles fue atracado: le robaron todas sus joyas y recibió cinco disparos que estuvieron a punto de matarlo. Nada más sufrir el ataque, Pac ya estaba seguro de que había sido orquestado por su amigo Notorious BIG y su mánager Sean “Puffy” Combs. Aquel mes de noviembre se inició la guerra entre costas más cruda y dolorosa para el rap que haya tenido lugar. Una guerra que avivó Biggie cuando, en febrero de 1995 y quizás con el timing más desafortunado posible, lanzó uno de sus singles más famosos: Who Shot Ya? Tupac, que cumplía condena en prisión por el caso de Ayanna Jackson, se tomó la canción como una provocación y una burla en referencia a lo acontecido aquella noche en Quad y, entonces, se puso en contacto con el productor y gánster Suge Knight para reaccionar a través de Death Row Records. Su respuesta artística más visible fue Hit ’Em Up, un tema donde Pac carga contra la discográfica Bad Boy, su productor, Puff Daddy, y el antaño amigo, Biggie Smalls. Y como en toda guerra, el fuego cruzado terminó trayendo la muerte: Tupac fue asesinado en Las Vegas el 13 de septiembre de 1996, mientras que Biggie encontró la muerte el 9 de marzo de 1997 en California.

Jimmy Simpson es Russell Poole, el detective que investigó los asesinatos en 1997.

Todo esto queda perfectamente recogido en la serie Unsolved, una serie de no ficción que aborda los asesinatos de los dos raperos más laureados de la Historia del Hip-Hop. La producción, creada por Kyle Long, se apoya en el libro que escribió uno de los protagonistas, el inspector Greg Kading, sobre la investigación que llevó su equipo en torno a sendos crímenes. Una investigación que comenzó el policía Russell Poole (un gran Jimmy Simpson), convencido de que varios policías corruptos (era habitual que las discográficas los contratasen como seguridad privada) habían participado en los asesinatos. Siguiendo esta doble vía policial, este título original de Netflix se bifurca en dos tiempos para desarrollarse en torno a las dos líneas de investigación: la que llevó Poole desde el año 1997 y la que comenzaron Kading y su equipo en 2006, diez años después de los crímenes. Esa búsqueda de la verdad en varias direcciones permite a la obra recopilar y desarrollar el amplio catálogo de teorías que se mantienen vivas al respecto. Por otra parte, la serie recoge en una tercera vía la amistad, el desencuentro y los hitos en la relación entre Tupac y Notorious BIG, que se llegaron a considerar como maestro y pupilo antes de enfrentarse, y que son interpretados de forma exquisita y camaleónica por Marcc Rose y Wavyy Jones.

Unsolved se circunscribe desde su planteamiento a esa corriente que, en los últimos años, busca repasar la historia del rap a través del cine y la televisión. Así las cosas, la serie de Long se podría emparentar, de formas directa e indirecta, con títulos cinematográficos como Straight Outta Compton (F. Gary Gray, EEUU, 2015) y All Eyez on Me (Benny Boom, EEUU, 2017) o las miniseries The Get Down (Baz Luhrmann y Stephen Adly Guirgis; Netflix, EEUU, 2016-?), Hip-Hop Evolution (Darby Wheeler, Sam Dunn y Scot McFadyen; HBO, Canadá, 2016) y The Defiant Ones (Allen Hughes; HBO, EEUU, 2017). En su desarrollo, Kyle Long y su equipo abordan todos y cada uno de los hitos que componen la vida de los dos raperos, por lo que la obra se puede también leer como una suerte de cronología de su vida, muerte y legado. En ese repaso a la vida de Biggie y Pac radica uno de los elementos más interesantes de la obra. Kyle Long y su crew de dirección, formado por Anthony Hemingway (5 episodios), Kate Woods (2), Ernest R. Dickerson, Darren Grant y Erica Watson (1 cada uno), alternan la reconstrucción, que compone el grueso de la obra, con pequeñas filtraciones de las imágenes reales. De esta forma, en Unsolved podemos ver las últimas fotografías en las que Notorious y Shakur aparecen con vida, la misma noche en la que serían asesinados, y también material de archivo de algunas galas (aquella en la que Suge Knight cargaría con dureza contra Puff Daddy y Bad Boy) o fragmentos de los videoclips de los artistas.

Más allá de la investigación y el beef entre los raperos, Unsolved se detiene en el retrato más personal (alejado de la efigie y hagiografía) de dos leyendas del rap tan adoradas como controvertidas. En ese sentido, cobra una relevancia especial la aparición de sendas madres, Afeni Shakur y Voletta Wallace, y la relación que mantienen con sus hijos, a la que se dedican los dos capítulos más cercanos a la poesía y alejados del mito (2x08 y 2x09, titulados Tupac Amaru Shakur y Christopher Wallace). Es en ese brazo de la obra en el que Tupac y Notorious vuelven a ser Lesane y Chris, dos veinteañeros que tratan de sobrevivir y descubren, poco a poco, un entorno repleto de muerte. Dos jóvenes criados por mujeres solteras que representaron a la minoría negra y recogieron en sus letras la realidad social del momento que vivieron. Hasta ahí llega Unsolved, que muestra a un Tupac que idolatraba a su madre, no perdía de vista sus orígenes y demostraba un alto compromiso político (ella fue una reputada activista de la Pantera Negra), lo que quedaba patente en sus letras, y a un Notorious BIG que centraba mucho más su flow en el grito social que escondía la vida de las calles y su complicada niñez.

En su tema ‘Dear Mama’, Tupac escribió: “no existe mujer que pueda ocupar el lugar de mi madre” y “tú siempre has sido una reina negra, mamá”.

Precisamente en esa rabia contra la máquina que recogían los versos libres de Pac y BIG se emparenta la serie con la música de los raperos (que se echa algo en falta en la BSO de la obra, por cierto). De la misma forma que ambos criticaban el racismo imperante en los Estados Unidos, las actuaciones policiales y sus métodos racistas, Unsolved sobrevuela y agita la conciencia en torno a la corrupción de la autoridad, la mentira como columna vertebral y la identidad supremacista sobre la que se ha conformado la gran nación norteamericana. Quizás esos intereses ocultos expliquen porque, más de veinte años después, los asesinatos de Biggie Smalls y Tupac Shakur se mantienen, oficialmente, sin resolver.

Greg Kading (Josh Duhamel) y Daryn Dupree (Bokeem Woodbine) interpretan a dos de los agentes del equipo federal que investigó en 2006 los asesinatos.