Hace unos días, el siguiente twit me llamó poderosamente la atención:

En realidad la explicación es muy sencilla, pero para ello tendremos que caminar por el boulevard de los recuerdos de la infancia, hasta llegar a la esquina donde las calles Picapiedra y Supersónico se encuentran.

“The Jetsons Meet The Flinstones” o, como fue llamada por estos pagos, “Los Supersónico Conocen a Los Picapiedra”, una película animada que cualquier persona celebrando su cumpleaños 35 o superior sin duda tendrá el agrado de recordar. Hanna-Barbera, aparentemente incapaz de escribir historias que sucedan en un rango de 1000 años respecto al presente, decidió que juntar a estas dos familias tan dispares debía ser sin duda algo capaz de catapultar risas y situaciones cómicas que serían recordadas para siempre.

El futuro que Hanna-Barbera no pudo anticipar.

Lo que sus creadores fallaron en visualizar es el impacto que tal encuentro iba a tener en un montón de hipsters con acceso ilimitado a internet 20 años después. Claro que dicha condición afecta al 90% de todo aquello nacido antes de la década del ’90, así que nadie podría culparlos por su falta de visión respecto al tipo de personajes que iba a cuestionar y analizar el encuentro propuesto en la película, o lo deficientes que serían las condiciones de higiene en las cuales las infinitas teorías propuestas por fanboys son elaboradas. Si Hanna-Barbera, un montón de adultos cuya longitud de la barba es inversamente proporcional a su higiene está teorizando abiertamente sobre el fruto de su trabajo. Y todavía no tenemos autos voladores. Y en lugar de Robotinas tenemos unos drones plásticos que los medios usan para mostrarnos cosas que ya vimos 400 veces, pero ahora “desde la perspectiva de un drone”.

Abandonando la crítica a los hipsters, volvamos sobre el eje temático. La película antes mencionada nos revela una serie de hechos facilmente comprobables:

1 — Los Picapiedra y Los Supersónico viven en el mismo universo.
2 — Ese universo, además, es el nuestro. A no ser que haya múltiples Jesús en diferentes universos y en todos se celebre su nacimiento de la misma forma.
3 — El viaje en el tiempo es posible.

Pero, mas importante aún…

Los Picapiedra conocen la existencia de la Navidad porque los Supersónico, durante su viaje en el tiempo, claramente les hablaron de Jesús, su nacimiento y cuan relevante es para toda la raza humana.

Y esto es lo verdaderamente llamativo: teniendo la posibilidad de transmitir a los Picapiedra todo su conocimiento, su tecnología, los detalles mas básicos para la construcción de una sociedad evolucionada que los saque de esa vida prehistórica tan sufrida, deciden hablar de Jesús. Teniendo la posibilidad de adelantar la revolución tecnológica miles de años, opinan que lo más importante que pueden transmitir a otros es la vida de un señor barbudo mágico que murió, se volvió un zombie, murió de nuevo y resulta que al final es su propio padre. Because fuck logic, this is religion.

Recapitulando, los Supersónico son una familia egoísta, que llega sin avisar y que pretende solo hablar de Jesús. Y eso, amigos, solo puede significar una cosa…

Los Supersónico son Testigos de Jehová

COOL

Si, se que resulta sorprendente llegar a la conclusión de que la religión dominante en el futuro es una rama ortodoxa del cristianismo. Por otro lado, parece que salir a tocar timbre y despertar gente los domingos a la mañana da resultado. Pero veamos el aspecto positivo del asunto: al menos la religión dominante no es Herbalife.