Black Panther #003

Cover by Brian Stelfreeze and Laura Martin

Pareciera que los problemas en Wakanda no hacen más que crecer. La fuerza de las Dora Milaje rebeldes va en aumento, el descontento de la población wakandés es cada vez mayor y la amenaza del chamán Tetu y Zenzi poco a poco se vuelve inmanejable para T’Challa. Considerando que Ta-Nehisi Coates dijo que el primer arco, “A Nation Under Our Feet”, sería de cuatro entregas, me pregunto cómo cerrará estos conflictos de forma satisfactoria en un solo número. Es obvio que no todo terminará en el próximo número, pero me pregunto cómo será la transición hacia el siguiente arco, “A Sword for Lions”.

Para mí es particularmente interesante cómo Coates ha abordado a las Dora Milaje. En una entrevista, reconocía que el concepto de las Dora Milaje no le parecía muy interesante, pero la insistencia de Joe Quesada, fan de esta idea, lo llevó a replantear sus concepciones sobre este concepto y desarrollar la propuesta que ha estado construyendo en estos tres números. Las Dora Milaje de Coates son dicidentes insatisfechas del gobierno monárquico inefectivo bajo el que viven, y buscan recuperar el control por la vía armada. Sus intenciones son nobles y sus métodos son justos, regidas por un código de honor admirable. Dignas adversarias — y quién sabe, puede que a futuro nuevamente aliadas — de un personaje como Black Panther.

Esta entrega se centra además en la figura de Tetu, el chamán que parece guiar los movimientos de Zenzi y una fuerza a tener en cuenta. Tetu parece actuar guiado por los espíritus de la naturaleza, herida por el avance de “la carne”. Su poder parece respaldar su convicción, volviéndolo alguien de temer. Paralelamente, Shuri se encuentra en el Djalia, el espacio de la memoria wakandés donde la sabiduría del pueblo persiste en espíritu. ¿Qué implicará esto para Shuri y T’Challa? ¿Podrá regresar al mundo de los vivos? Y si lo hace, ¿será como aliada o enemiga de su hermano?

Un punto ineludible a destacar en cada número es el inmenso trabajo de Brian Stelfreeze. La composición de viñetas y el ritmo es muy bueno, siguiendo una narrativa más tradicional y alejada de la que se ha impuesto por artistas como David Aja y Chris Samnee. Supongo que no hay forma de hablar de esto sin parecer un tanto racista, pero como en Chile eso no es problema (?) no puedo sino referirme a la habilidad del artista afroamericano para ilustrar personajes de raza negra; es admirable la forma en que aborda distintas “tonalidades de negro”, por llamarlo de alguna manera, desde los de piel casi negra a los cafés más claros, todos con una naturalidad visual envidiable y algo que realmente se ve poco en la escena comiquera. Esto sumado al coloreado de Laura Martin dan como resultado un cómic muy representativo de la raza negra. Como dije, supongo que no hay menor manera de hablar del tema, así que lo dejamos hasta aquí.

En resumen, Black Panther sigue siendo una excelente lectura con temas intrigantes y un apartado artístico de primera. Totalmente recomendado.