Rick and Morty S02E08

“Interdimensional Cable 2: Tempting Fate”

Tras la genialidad del episodio “Rixty Minutes” en la primera temporada, donde Rick conectaba un aparato a la televisión de la casa que permitía sintonizar canales de todo el multiverso, llega esta descarada continuación espiritual. Probablemente esto sea lo más cercano que tendremos a una secuela entre episodios en Rick and Morty.

Esta vez, la excusa es ver televisión en la sala de espera de un hospital alienígena mientras el resto de la familia espera a Jerry, internado por contagiarse con un virus extraterrestre que estaba en la despensa de Rick, tras lo que deberá decidir si donar su pene para usarlo como transplante de corazón para el ser más importante para la paz universal.

Al igual que su “primera parte”, “Interdimensional Cable 2” se construye alrededor de sketches, comerciales y shows de televisión improvisados en el estudio de grabación por los mismos actores (más que nada Justin Roiland) para luego ser animados. Parte del encanto de esto es que mantienen todos los “umm” y “eee…” mientras Roiland hace su magia, incluso cuando no puede controlar la risa. Las ideas base son clichés de la televisión, como un comercial de cereales, un programa de cocina o un reality show, pero no es sino gracias a los gags inconexos y aleatorios, mostrando un ingenio desenfadado, que la serie termina de vendernos la ridícula idea de televisión interdimensional.

La trama secundaria, la que le otorga un mínimo de estructura a toda esta locura improvisada, es una suerte de dilema moral donde Jerry no tiene escapatoria, lo que funciona a la perfección para, una vez más, patear en el piso el ego del pobre hombre.

Mi momento favorito es en el dramático desenlace, cuando vemos el cuerpo sin vida de Jerry en el suelo, con una mirada desorbitada y su cuerpo reventado en balas. Impagable.

Ahora bien, siendo honestos este capítulo no me causó tanta gracia como esperaba. Con “Rixty Minutes” tuve ataques de risa incontrolables, mientras que aquí nunca llegué a una sonora carcajada. Puede que sea en parte por perder el elemento sorpresa que significó la improvisación descarada en el episodio original o por las altas expectativas de una continuación a un gran capítulo. Aún así hay grandes momentos y sketches de sobra para elegir su favorito; destaco especialmente Jan Quadrant Vincent 16, una buena secuela espiritual de Two Brothers, especialmente por los comentarios autoconscientes de los personajes sobre la no necesidad de conocer a Jan Michael Vincent para entender cualquier cosa que se asemeje a una broma.

…But how did she get there?