Apocalipsis now… or later

Las veces en que el mundo se iba a acabar

The End of the World, also known as The Great Day of His Wrath by John Martin. (Wikipedia/John Martin, Dominio Público)

Un video en el canal de Youtube End Times Prophecies advertía que el fin del mundo llegaría el 29 de julio y, como siempre pasa en estos casos, el fin no llegó.

En el video supuestamente producido por Armagedon News, un grupo de personas que se dedican a estudiar versículos de la Biblia (?), se advierte que la causa del fin del mundo será una inversión de los polos magnéticos de la Tierra, lo que provocará un ambiente hostil para la raza humana, la inversión desencadenará terremotos, cambios drásticos en el clima y la oscuridad total del planeta. El anunciado fin del mundo sería, según los creyentes, la antesala de la segunda llegada de Cristo a la tierra para celebrar el juicio final en el que todos deberemos rendir cuentas ante dios y del que sólo se salvarán los que hayan vivido justamente. De esto no sabemos mucho, pero lo que sí sabemos es que… ¡Lo hicimos otra vez, sobrevivimos al fin del mundo!

En su nuevo video, el mundo se acaba el 31 de octubre.

Más que una predicción, este video es una especie de recordatorio gráfico (con personas que caen en ríos de fuego o que son torturadas) de que en algún momento –si nos apegamos a las religiones con esta visión del mundo– tendremos que pagar por la vida que llevamos en el plano terrenal. Lo cierto es que la fecha del supuesto Apocalipsis es aleatoria y no se desprende de ningún análisis de los documentos religiosos.

La inversión de los polos ya había sido usado como recurso en otras ocasiones para anunciar el fin del mundo, por eso, desde el año 2011 la NASA explicó el fenómeno de la inversión que afecta tan poco a la humanidad que ha ocurrido todo el tiempo geológico del planeta. Si tu alma todavía no descansa tranquila sal a un lugar abierto con brújula en mano, si la brújula se comporta igual que hace 800.000 mil años entonces todo en el mundo seguirá su curso con normalidad, en cambio, si la brújula cambia drásticamente (180 grados) la orientación del norte y el sur entonces estamos en problemas pero las probabilidades de que se dé este último escenario son escasas.

El futuro ya llegó

Muchas de las profecías sobre el fin del mundo se asientan en el futuro y como humanidad hemos llegado hasta ahí para verlas desvanecerse una a una. Entre las más memorables podemos recordar el vaticinio de 2013 que se basaba en una de las profecías de San Malaquías y que veía en la elección del nuevo líder religioso católico. Según dicha profecía, la llegada del papa número 112 indicaría el comienzo del fin del mundo y esta gran responsabilidad vino con Jorge Mario Bergoglio (o mejor conocido como Papa Francisco).

Papa Francisco. (AP Photo/Gregorio Borgia)

Muchos de los que asistieron a la Plaza de San Pedro el primer día de votación en el cónclave aseguran que una prueba indicadora de que la profecía de Malaquías estaba a punto de cumplirse fue que la luz de la cúpula de la Basílica de San Pedro se apagó. En fin, en esta ocasión estamos con la gente que cree que tal eventualidad no compromete la continuidad de la vida en la Tierra.

Otra profecía de las que mantuvieron atento al mundo se produjo un año antes de la fatídica elección papal, hablamos del malentendido que se produjo a partir de una lectura fatídica del calendario maya en 2012. Según dicha lectura, el 21 de diciembre del 2012 el sol se vería atravesado por rayo proveniente de la galaxia. Lo que dio pie a esta lectura fue que ese día terminaba el baktún número 13 de las cuentas largas del calendario, que equivale aproximadamente a unos 394 años y marca el final de un ciclo para la humanidad. Lo único que ocurrió ese día fue el regular solsticio de invierno en donde el sol alcanza la posición más baja al medio día y éste dura menos.

Otros escenarios catastróficos para nuestro planeta, derivados de la lectura del calendario, implicaba el choque de un cuerpo celeste o de un asteroide y el encuentro de la Tierra con un agujero negro, ninguno de ellos pudo ser sustentado científicamente por alguna teoría.

El término que engloba a todas estas teorías apocalípticas mayas sobre la nueva era es mayanismo. A partir de las creencias esotéricas de la new age nació una forma de literatura que tenía como núcleo temático la influencia de los movimientos astrológicos en el cambio del comportamiento humano. Los adeptos a este movimiento creían que el mundo en el 2012 sería un momento decisivo para evolucionar a una nueva forma de vida, cotidiana y espiritual. Desde 1975 la literatura new age especulaba sobre ese momento en el que el bakún 13 terminaría y sus apuestas se lanzaban por la idea de un crecimiento espiritual de la humanidad.

Solsticio de invierno del 21 de diciembre del año 2012. (AP Photo/Alexandre Meneghini)

Queridos máximos representantes de la literatura de la nueva era (Frank Waters, José Argüelles, Terence McKenna) les tenemos una noticia: el cambio espiritual no sucedió. Lo que sí sucedió y de donde podemos ampliar nuestro panorama (hollywoodense) sobre las profecías mayas fue la película protagonizada por John Cusak y Roland Emmerich titulada 2012 en la que vemos ocurrir terremotos desastrosos, erupciones volcánicas salvajes, oscuridad total, etc.

La era de las computadoras

El cambio de siglo agitó el espíritu de las masas y creó pánico entre la humanidad. Lo que se predijo en aquel momento fue que las computadoras (u ordenadores, como se les llamaba entonces) dejarían de funcionar, lo que desencadenaría todos los sistemas computarizados como la bolsa de valores y las armas nucleares controladas por computadora.

Los arrebatos, fruto de la incertidumbre y el temor llevaron a millones de personas a comprar víveres y hasta armas de fuego para sentirse seguros cuando el holocausto nuclear previsto ocurriera. Aunque no fue el fin del mundo, el cambio de siglo sí tuvo consecuencias en las computadoras del mundo y a esta falla se le conoce como error informático (o en jerga geek Y2K). El error se produjo por la omisión de los primeros dos números del año en el proceso de programación de distintos softwares, en aquellos días se asumió la posibilidad de que tales herramientas digitales sólo funcionarian para los años 19(0–99).

(AP Photo/Itsuo Inouye)

En la cultura popular el error del milenio fue retratado en muchos shows de televisión, por ejemplo: en el episodio 10 de la primera temporada de la fantástica serie Dilbert o en Futurama, cuando el padre de Fry tiene un ataque de paranoia y sólo puede repetir “Y2K” entre mil referencias más. En el ámbito musical, el dúo francés Daft Punk aprovechó el momento de la fiebre (y pánico) por las máquinas para esconder sus identidades bajo el traje robótico que conocemos ahora.

El otro futuro

Fechas tentativas sobre el inicio del fin del mundo ha habido millones y seguirá habiendo, nada más del año 2000 a la fecha podemos contabilizar 13, y se calculan al menos tres más:

  • 2018. Escenario: guerra nuclear. Según profecías de Nostradamus basadas en su lectura del libro de Daniel.
  • 2019. Escenario: choque del asteroide 2002 NT7. En esta situación los astrónomos validan la mitad de la información, dicen que el asteroide sí pasará muy cerca de la Tierra pero no la impactará y destruirá, y además puntualizan que el año que se estima para este acercamiento es en 2029 y no 2019.
  • 2020. Escenario: todavía no se sabe. Isaac Newton calculó, con base en las predicciones de San Juan el Divino, que el fin del mundo llegaría en 2020 pero en las notas –que se han traducido al ruso porque… científicos– no han encontrado la manera precisa en la que ocurrirá.
(AP Photo/Paul White)

Desde donde nos encontramos ahora como humanidad no tenemos manera de saber con exactitud si el mundo llegará a su final algún día, pero lo que sí sabemos es que un video viral con más de 6 millones 543 mil 141 de vistas y alrededor de 18 comerciales a lo largo de los 17 minutos de duración es una buena manera de llamar la atención y la moraleja para el mundo será vivir cada día como si fuera el último.

Por Judith Campiña.

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