
Carnaval Minero
Por Patricio Crooker • Bolivia
El Marqués de Jerez de los Caballeros, cronista español, describía por el año de 1663 la entrada del carnaval de los mineros como algo lleno de altares ricos en decoración, de danzas notables y una música celestial, donde todos unidos celebraban su devoción. Estamos en el año 2013 y la tradición de la entrada del carnaval minero sigue siendo un rito importante para los miles de mineros pobladores de la ciudad imperial de Potosí.



En las faldas del Cerro Rico, desde tempranas horas de la mañana los fieles mineros van llegando junto a sus imágenes del Cristo de los Auxilios, o más conocido como el Cristo Minero o “Tata Ckaccha”, y las mujeres palliris junto a la imagen de la Virgen de la Candelaria. Estos son los protagonistas, que aunque los acompañan todo el año desde algún lugar privilegiado en el interior de la mina, y en cada sección, hoy, en esta entrada deslumbrante de músicos y danzantes, todos les rendirán homenajes. Empiezan por decorarlos con pétalos de flores, serpentinas y mistura, y con la tradicional challa de cerveza o alcohol.






Aunque la tradición de bajar con las imágenes en hombros por los caminos de tierra y piedra de las varias minas del Cerro Rico se esta perdiendo, todavía algunos nostálgicos y atrevidos lo siguen haciendo. Acompañados de músicos, los mineros cooperativistas logran sortear todo tipo de dificultades hasta llegar a la base de la montaña, para esperar su turno y participar de la entrada.

El caos y desorden se apoderan de las calles, donde bailarines con imponentes trajes de Morenada o Caporales se mezclan con músicos que compiten con la música de otras bandas.

Aunque hoy en día los bailes y la música no tienen mucho que ver con los mineros, todavía se puede apreciar el baile de los mineritos, donde hasta los mas pequeños hijos de mineros participan junto a sus padres. Luego de pasar por el palco oficial y hasta llegar a la plaza del minero, los distintos grupos se dispersan a sus sedes de las cooperativas, siempre acompañados de las imágenes de la Virgen y el Cristo para continuar con la fiesta hasta las primeras horas del día siguiente. Esta fiesta también es una oportunidad para ostentar las ganancias, si el año y el trabajo en la mina ha sido bueno.