Bendito miedo

Palarba: Antes

Estaba sentada en el comedor de la casa, desayunando su acostumbrado huevo con tortilla y café. Creando fantasías del futuro prometedor y pensando en lo fácil que sería resolver su vida si se llegara a culminar su siniestro plan.

Había aprecio, cariño y sobre todo egoísmo. Amor, amor no había, no se asomaba hacía años ni a su propia vida. Pero seguía tomando su café y confiando en su afortunado destino.

De pronto la llamada cayó — ¡Hola! ¿Nos vemos ya? es muy temprano pero si me tenes una sopresa no se diga más, te espero — y la vida siguió junto a la puerta.

Le tenía la mejor sorpresa que alguien podía darle, le cambió la vida para siempre e hizo de ella una persona con valor. El proceso no fue fácil, lo vio desaparecer de su vida, se vio “sola” por primera vez en años y se topó con sigo misma, al inicio no se llevó muy bien pero con el tiempo vio que podía ser su propia amiga.

Poco a poco llegó el amor, amor propio y amor a quienes siempre estuvieron ahí, cuando ella menos lo necesitaba. O al menos cuando ella menos pensó que los necesitaba. Apredió de la vida y no está ni cerca de ser sabia, pero hay paz.

Volcán Irazú, 2012

Lo que fui y dejé atrás, sin nostalgia.

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