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Trump sube la condena al p(r)eso mexicano

Perdió la economía mexicana

Al haber ganado Donald Trump la presidencia estadounidense, México se enfrenta a varios riesgos. Uno de ellos, uno muy importante, es el riesgo económico.

El peso mexicano y Donald Trump

(Photo by Steve Pope/Getty Images)

El peso mexicano estos días ha llegado a valores depreciados no vistos desde la crisis económica de 2008. A cinco días de la victoria de Donald Trump (14 de noviembre), el peso mexicano se cotizó en 21.10 frente al dólar. Sólo este año el peso mexicano se ha depreciado 21.3% frente al dólar.

Se pudieron apreciar las fluctuaciones del peso mexicano respecto al dólar en la campaña por la presidencia de Estados Unidos. Se dijo que el peso mexicano fue el ganador del primer debate entre Hillary Clinton y Donald Trump, ya que durante el mismo, el tipo de cambio se apreció en un 2.12%. De 19.85 pesos por dólar, pasó a 19.43. Durante el conteo de los votos el día 8 de noviembre, el peso comenzó a depreciarse a una velocidad impresionante. Al día siguiente, el 9 de noviembre, el peso amaneció sin un 13% de su valor, el cual ya se cotizaba en 20.77 por dólar, siendo éste su peor desempeño desde la crisis de 1994.

La palabra «incertidumbre» se descubre con cada declaración de Trump respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado en 1994, y asusta a los dueños de las concentraciones de capital, lo cual provoca la depreciación de nuestra moneda.

Por otro lado, las personas que sean efectivamente deportadas por Trump a México representará un gran aumento en población sin un crecimiento económico que lo pueda sostener. También, si el plan se realiza como quisiera el nuevo presidente de Estados Unidos, los precios de los productos importados subirán. Además, puede haber un aumento en la tasa de interés en los bancos (por hipotecas y créditos automotrices).

(Photo by John Moore/Getty Images)

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte

La relación que Estados Unidos mantiene con México es la segunda más importante después de la que mantiene con China. Esa relación se basa en el TLCAN, al cual Trump ha llamado el peor tratado comercial jamás firmado por Estados Unidos.

El Tratado ha puesto las condiciones para que las exportaciones mexicanas hayan aumentado el 500% desde 1994 y para que el capital de empresas extranjeras usen a México como un ancla y aprovechar el TLCAN como una entrada económica a Estados Unidos. También ha posibilitado el crecimiento de un 565.3% en las exportaciones agropecuarias desde 1993 hasta el año pasado y crear pactos normativos en materia jurídica para empresas e industrias.

El TLCAN, sin embargo, también ha tenido efectos bastante nocivos y destructores para los pequeños productores mexicanos. La política económica neoliberal del tratado ha abierto la puerta para la concentración de capital de empresas extranjeras dentro de las fronteras del país, pero descuidó tremendamente la producción nacional, especialmente la agricultura a pequeña escala. Ha provocado la ampliación de la brecha económica entre los mexicanos (el salario mínimo cayó 26% en 20 años) y ha imposibilitado la autosuficiente alimenticia. La poca viabilidad del trabajo campesino ha intensificado también la migración ilegal a Estados Unidos.

(Photo by Brent Stirton/Getty Images.)

Trump planea cobrar un impuesto del 35% a las exportaciones mexicanas o simplemente sacar a Estados Unidos del Tratado, lo cual no sería tan fácil. Estados Unidos sería el país más afectado si dejara de existir el TLCAN porque el 40% de lo que produce lo hace con insumos mexicanos. Muchas empresas de capital estadounidense — Blickman y Hydro Aluminum, Audi, General Motors y Chrysler, entre muchos otros — aprovechan la barata fuerza de trabajo mexicana para producir mercancías — alas de aviones, cables, producción de metales (Sonora) y de partes de automóviles y dispositivos electrónicos (Guadalajara) — que luego vuelven a Estados Unidos. Cobrar el impuesto sería en gran medida cobrar el impuesto al mismo capital estadounidense.

(Photo by Joe Raedle/Newsmakers)

¿Cuáles son los problemas internos?

La depreciación del peso también ha ocurrido por ciertos problema internos y otros problemas a nivel global.

Respecto a los factores internos, la deuda pública es clave. La deuda pública crece cada vez más. Además, hemos llegado al punto en que México importa más mercancías, servicios y capitales de los que exporta. El país gasta más de lo que produce. Ahora que sube el precio del dólar, las importaciones se encarecen y las exportaciones se abaratan.

Como dijo Francisco Gutiérrez en Economía de Mercado de FOROtv, el peso mexicano está estructuralmente débil. El país está débil respecto a la deuda pública por los pocos ingresos tributarios para pagarla. México debe mucho respecto a lo que puede pagar. En este tema México es tan débil como Grecia. Aún así, el recorte en el gasto público será aún más dañino y peligroso para el país.

Por otro lado, la disminución de los precios del petróleo ha tenido un efecto negativo para la economía mexicana. La exportación de crudo no ha traído los ingresos esperados a México.

(Photo By Getty Images)

¿Cuáles podrían ser los productos más afectados?

Los productos que más importa México, y que por lo tanto son susceptibles al encarecimiento si se reformula el TLCAN son los combustibles minerales y sus productos, plásticos y sus manufacturas, instrumentos y aparatos de óptica y médicos, productos químicos orgánicos, manufacturas de fundición de hierro o acero, caucho y sus manufacturas, semillas y frutos oleaginosos, aluminio y sus manufacturas, papel, cartón y sus manufacturas, productos farmacéuticos y cereales.

En Estados Unidos, Texas, California y Michigan son los estados que más pueden resentir un cambio en el TLCAN, ya que concentran el 50% de las exportaciones mexicanas, que son petróleo, televisores y pantallas, vehículos, computadoras, celulares, equipo eléctrico, aparatos médicos, tractores, oro y plata.

¿Qué está haciendo la SHCP y el Banco de México?

El viernes 11 de de noviembre, dos días después de la publicación del resultado de las elecciones estadounidenses, José Antonio Meade, Secretario de Hacienda, dijo que está esperando a ver cómo se desarrolla la volatilidad en los mercados y que la economía mexicana está lista para hacerle frente a cualquier impacto. Según Meade, el país es fuerte en materia fiscal.

Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, y Meade dijeron que se mantendrían alerta antes de realizar acción alguna. Ante cualquier imprevisto, la SHCP y Banxico pueden diseñar mecanismos de intervención para impulsar el peso.

La población mexicana, entonces, también estará a la expectativa mientras el tipo de cambio se deprecia.

Por Pablo Cruz

(Photo by Brandi Simons/Getty Images)
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