La alegría de ser servidor a los 90 años

“Quiero demostrar que con mi edad se puede todavía”, dice Celestino, quien con sus años se une a los servidores.


“Para mí es una alegría inmensa, porque es mi deseo, quiero servirle al Papa en la forma que yo pueda y quiero demostrar que con mi edad se puede todavía”, afirmó Don Celestino Maldonado, un hombre de 90 años y de gran espíritu, quien este viernes se incorporó al equipo de servidores y cooperará con las acreditaciones.

“Ojalá con lo que pueda demostrar, la juventud sepa cómo manejarse en la vida. Hasta yo mismo no creo que estoy alcanzando esta edad con este espíritu. No queda más que agradecer a Cristo Dios nuestro Señor”

Sus compañeros le recibieron cantando: “Le damos la bienvenida, porque se lo merece de todo corazón”, y Gustavo Alvarenga, coordinador general de Servidores, le mostró las principales labores que realizan los voluntarios y le recibió con estas palabras: “esta es tu nueva casa para trabajar con los servidores”.

Con un tono alegre, Gustavo Alvarenga le dijo a Don Celestino que él tenía que dar las órdenes ahora, pero, ya con lágrimas en los ojos y mucha sencillez, Celestino le respondió: “quiero recibir en vez de dar”, que esperemos sea la misma humildad que impulse a los servidores a dar lo mejor de sí para la organización de la venida del Papa Francisco a Paraguay.