A la juventud


A la juventud



Por Rafael Fernández


La criminalización de la juventud empobrecida, que tiene su expresión más acabada en los planteos de rebaja de la edad de imputabilidad a los 16 años, es apenas un complemento de todas las políticas que atacan los derechos de los jóvenes.

La juventud sufre el trabajo precario, los bajos salarios, las tercerizaciones, la crisis educativa, la carestía de la vivienda y de toda la canasta familiar. Y también el desempleo. La falta de perspectivas.

En el marco de la crisis capitalista, se viene un ajustazo que impactará en todos los trabajadores, y sobre todo en los más jóvenes. La exigencia del FMI de aumentar la edad de retiro para jubilarse, obligando a los trabajadores a trabajar (y aportar) por más tiempo a la seguridad social, constituye una rebaja salarial. Tendrá como consecuencia un aumento del desempleo juvenil. Nos llevan a un callejón sin salida: los jóvenes tendrán que emigrar y construir su familia en otros países, con lo cual se agrava el envejecimiento de la población.

El programa de gobierno del FA impulsa “una alteración muy gradual de las edades de retiro, previendo y evitando situaciones que puedan generar políticas de ‘shock’”. Nos quieren aplicar la receta de la langosta: cocinarnos a fuego lento para evitar una reacción popular.

La salida es otra: ¡que paguen los capitalistas! Los sucesivos gobiernos colorados, blancos y del Frente Amplio han rebajado los aportes patronales a la seguridad social, que en 2007 eran de 12,5% y hoy son de 7,5%.

El ajuste del salario de acuerdo a la “productividad” (mayor explotación) es un postulado que levantan los principales candidatos –tanto de la derecha como de la ‘centro-izquierda’. Se trata de otra medida anti-popular exigida por el FMI y las cámaras patronales.

La educación está cada vez más subordinada a los intereses de las empresas, que buscan mano de obra barata, y por ello quieren bajar el gasto público en la enseñanza. Esto conduce a la rebaja de los contenidos y al entrelazamiento de la Utu y de la Utec (y la propia Universidad) con los empresarios. En lugar de autonomía de la enseñanza frente al gobierno de turno, se va cada vez más al sometimiento de la educación ante el poder político y el gran capital.

La privatización de la educación (“modelo chileno”) está en el tapete. Lo plantea Lacalle Pou. Tabaré Vázquez va en el mismo sentido cuando plantea una beca estatal para estudiantes que puedan elegir universidades privadas. Es un primer paso hacia el ‘voucher educativo’ que proponen las empresas de la educación privada.

La “mano dura” en seguridad pública castiga en especial a los jóvenes de los barrios populares. El asesinato de Sergio Lemos a fin del año pasado por la policía es fruto del ‘gatillo fácil’, del mismo modo que las inhumanas cárceles juveniles son consecuencia de este régimen social que lleva a la descomposición de las familias trabajadoras. La baja de la edad de imputabilidad sólo agravaría esta situación, además de ser un sinsentido dado que se trataría a los jóvenes entre 16 y 18 años como adultos exclusivamente en cuanto a la responsabilidad penal, no así en sus derechos (al voto, por ejemplo).

Se viene un período de grandes luchas contra el ajustazo del FMI, que vehiculizará el próximo gobierno. Por la independencia política del PIT-CNT y de la FEUU, y para organizar una respuesta de los trabajadores al ajustazo, te invitamos a acercarte al Partido de los Trabajadores. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas, no los trabajadores!


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