Privacidad en un Mundo 2.0

Image by Mathew Wiebe

En un mundo donde cada vez es más difícil proteger nuestra privacidad, me pregunto: ¿por qué necesitamos la privacidad después de todo?

Seguridad

Gran parte de nuestra seguridad personal la basamos en un concepto conocido como “seguridad por oscuridad”: entre menos información sepan sobre mi, menos probabilidades hay de que puedan atacarme. Por eso no le damos nuestro número de teléfono, cédula o dirección a cualquier persona.

Pero se ha comprobado que la seguridad por oscuridad es una técnica de seguridad débil. Las empresas de seguridad a nivel mundial (especialmente en el campo informático), han cambiado la mentalidad hacia un nuevo tipo de seguridad abierta, donde se asume de antemano que el atacante va a tener todos los detalles del sistema, y aún así el sistema debe ser impenetrable. Tal vez debemos enfocarnos en buscar un modelo de seguridad de este tipo.

Prejuicios

Vivimos en una sociedad llena de prejuicios y tabús, y ya es hora de cambiar. Si alguien está haciendo algo que lo hace feliz, que es legal y que no hace daño a nadie, ¿por qué tiene que hacerlo a escondidas? ¿Por qué tenemos que criticar e imponer a la fuerza nuestra manera de pensar? Si fuéramos más tolerantes todos seríamos más felices.

Nuestro Cuerpo

La sociedad en la que vivimos nos ha metido muchas ideas en la cabeza con respecto a nuestro cuerpo. Nos hace sentir avergonzados e inferiores por no tener el “cuerpo ideal”, en vez de aceptarlo y sentirnos cómodos tal como somos.

Por otro lado, nos han metido la idea de que nuestro cuerpo es un objeto de deseo incontrolable, que no puede ser visto sin causar pensamientos indecorosos. Tal vez seríamos una sociedad más saludable si pudiésemos entender que el sexo es una parte natural de nuestra vida, pero nuestros cuerpos son mucho más que objetos sexuales.

Conclusión

Creo que para resolver la problemática de la privacidad no debemos buscar nuevas maneras de protegerla, sino encontrar la manera en que ésta no sea necesaria. No considero que estemos listos todavía, pero podemos empezar a pensar en cómo llegar a ese punto.