La arquitectura y el café

Activación de los cinco sentidos

Muchas veces he escuchado que una imagen puede tener el potencial de mil o diez mil palabras, y no lo pongo en duda. Hay imágenes que son poderosas con o sin intención, simplemente porque son capaces de generar reacción en quien las ve. Reacción que se expresa en sentimientos, comportamientos, pensamientos, etc.

Recientemente hubo una imagen que nos impacto a todos, aparece una fotografía de un niño sirio ahogado en la orilla del mar, sin importar las fronteras, las reacciones hacia esa situación no se hicieron esperar. Una imagen nos hizo reflexionar sobre la situación migratoria.

La tecnología nos ha permitido (mínimo visualmente) apreciar diferentes maneras de ver objetos, obras y hasta situaciones, en grandes cantidades y muchas veces en tiempo real. Podemos conocer obras de arquitectura a través de imágenes y es una buena alternativa cuando no se puede visitar, pero siempre hay que tratar de vivirla con los cinco sentidos.

Con el fin de activar todos los sentidos en una obra de arquitectura, decidí visitar una edificación donde la experiencia visual no sea lo único o más importante. El Centro para Invidentes y débiles visuales (CIDV) ubicado en Iztapalapa, es una iniciativa del Gobierno de México y fue diseñado por el arquitecto Mauricio Rocha, enfocándose en varios elementos sensoriales que desarrollan la experiencia del usuario. Para mí aquí es donde nace la verdadera belleza de la arquitectura.

Dibujo a lápiz. Hecho por Arq. Denice Peña. En la visita realizada al Centro para invidentes, hoy como Tecnológico de Iztapalapa, el 22 de septiembre de 2015
Muro perimetral hecho en piedra, que aísla acústica y físicamente al centro.

Como estoy acostumbrada al predominio de la vista sobre los demás sentidos, cuando llegue al CIDV observe el muro de piedra que bordea todo el perímetro del terreno, me costo identificar la entrada y me pareció contradictorio que con la intensión de incluir a una minoría a la ciudad, el espacio se cierra sobre si mismo. Por supuesto este juicio lo cree simplemente por ver el muro de piedra. Una vez dentro del CIDV, me di cuenta que estaba construido para el control acústico del espacio interno. Cerrándose se hace incluyente.

Foto de la fachada de las aulas que dan hacia los patios-jardín, área donde se debería sembrar plantas aromáticas.

Por el lado interno del muro, se crean varios jardines de pendientes diferentes y patios que sirven a las aulas. La intención de estas áreas verdes, era sembrar plantas aromáticas que ayudaran a distinguir los espacios. Esto solo lo pude percibir en la entrada. Se trato que el elemento olfativo estuviese presente en las áreas verdes y en espacios puntuales en la explanada central, donde se colocaron arboles de magnolia bordeados por unos bancos para sentarse.

Foto de la explanada central. Obsérvese : -el cauce por donde debería pasar el hilo de agua. -Los arboles de magnolia céntrico a los bancos.

A lo largo de la explanada central, se diseño un hilo de agua. Visualmente lo compare con el Instituto Salk, diseñado por Louis Kahn. Donde el espacio central está contenido por dos volúmenes y en el centro de explanada se proyecto un hilo de agua que la recorre longitudinalmente.

Aunque para el momento de la visita el hilo de agua no funcionaba, me pareció interesante que el sonido que puede producir el recorrido del agua, guiara al usuario y les permitiera identificar ese espacio. Aquí es donde se destaca la importancia del control acústico que proporciona el muro perimetral de piedra.

En esta foto obsérvese a detalle, los materiales utilizado para la construcción, así como la textura impresa en el concreto a la altura de la mano, para que las personas puedan identificar por medio del tacto los edificios y espacios.

A pesar de ser una edificación hecha con materiales de bajo costo, se enfatizó en imprimir textura al concreto en diferentes direcciones a la altura de la mano, para que a través del tacto poder identificar el edificio.

Disfrute mucho esta exploración de arquitectura pensada para activar todos los sentidos. Lamento mucho que este proyecto diseñado para personas invidentes o débiles visuales, nunca fue utilizado por ellos. Permaneció abandonada por alrededor de 5 años, hasta que el Tecnológico de Iztapalapa lo tomó como sede. Aunque han tratado de no alterar el aspecto exterior de la obra, su interior se ha visto forzado a adaptarse a esta nueva función, donde hoy en día se forman unos 1200 alumnos. Mas allá del cambio de uso y la trasformación que está sufriendo el CIDV para adaptarse al nuevo usuario, se sigue disfrutando de espacios de calidad asociados a la vivencia y no de una arquitectura visualmente atractiva con materiales costosos.

Dicen que el mayor placer se experimenta cuando los cinco sentidos se activan y en la arquitectura es algo complicado la activación del gusto, es decir, la mayoría de las veces no depende de la intención del arquitecto. Por lo que propongo que para activar todos los sentidos en una obra, degusta de un café en el silencio de la plaza central, con aroma a magnolia, sintiendo la textura de su piso y observando como se componen su forma, proporciones y materiales.

Los invito que de ahora en adelante experimentemos con mayor placer la arquitectura activando nuestros cinco sentidos, tal como hacemos cuando tomamos café, oliendo su fragancia, escuchando su proceso de extracción, sintiendo su temperatura, viendo su color y finalmente saboreando su composición.


Reflexión final

No puedo pasar por encima el hecho que esta obra nunca fue utilizada por personas invidentes, a pesar que los datos arrojan que en Iztapalapa se concentra el mayor número de personas invidentes de la Ciudad de México. No sé las razones de su abandono, pero como arquitecto me invita a reflexionar que los proyectos que construyen ciudad, no se pueden quedar solo en la luz proyectada y en la geometría perfecta. Los arquitectos somos un actor más en la ciudad y espero que en conjunto con otros actores como la sociedad civil, tengamos algún día la suficiente fuerza y organización como comunidad para decidir que hacer en nuestras ciudades y así dejar de ver elefantes blancos y espacios urbanos sin sentido.

Escrito por: Denice Peña

Coordenada: Twitter: @miguiaurbanita / email: miguiaurbanita@gmail.com

PD: Agradezco al Ing. Ezequiel del Angel Salomon, quien amablemente nos recibió en el Tecnológico de Iztapalapa.

Para mas información visita:

Información de página de arquitectura sobre el Centro para Invidentes

Como llegar: Avenida Telecomunicaciones, esquina con Prolongación Plutarco Elías Calles. Colonia Ejercito Constitucionalista. Iztapalapa, Ciudad de México.

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