La ciudad ilicitana presume de fútbol femenino

El primer equipo junto a su filial son capaces de sobreponerse a las adversidades y realizan un final de temporada brillante

El primer y el segundo equipo de fútbol del Elche afrontan el final de temporada con los deberes realizados: mantener al equipo en Segunda División junto a un posible ascenso del Elche CF “B” a la categoría de Autonómica. Pese a los altibajos sufridos durante los ochos meses de competición, tanto del grupo dirigido por Quique Cano, como el de Santi Peral, supieron solventar la situación a la perfección. El trabajo, la constancia y la confianza en los deberes bien hechos dan hoy su fruto a la familia ilicitana.

Foto grupal de la plantilla que conforma el primer equipo del Elche / FOTO CEDIDA

La liga comenzaba la primera semana de septiembre para el Elche CF Femenino “A”, con grandes objetivos. El alto nivel del resto de equipos de Segunda División tras las incorporaciones, supuso una enorme sorpresa para las verdiblancas: “No pensábamos que el nivel iba a ser tan alto, creíamos que sería igual que la temporada pasada. Sin embargo, este año incluso los equipos de la zona baja de la tabla han ganado en competitividad”, señala Josefina, capitana del primer equipo. Por lo tanto, estaba claro que sería complicado y de ahí que la rivalidad haya primado en todos y cada uno de los encuentros. Las ilicitanas tenían la sensación de ser un grupo con jugadoras de alta calidad, y gran recorrido en la categoría, sin embargo, los resultados no llegaban para las verdiblancas.

Las ilicitanas están en el mejor momento de la temporada

El combinado de Quique Cano tuvo que esperar hasta la tercera jornada, para lograr sus primeros puntos. Fue en el partido en el que las ilicitanas vencían al Marítim, por tres goles a uno. A partir de aquí el equipo ha conseguido 10 victorias, 3 empates y 12 derrotas, es decir, un total de 33 puntos.

La zona más oscura del gráfico representa los resultados obtenidos en la ciudad ilicitana.
Como local el equipo ha logrado encajar 20 goles, y como visitante 15. En cuanto a los tantos recibidos, 16 han sido como local, y 17 como visitante.

Un mes más tarde era al filial al que le tocaba arrancar la competición. Venía de cuajar una mala temporada, al no ser capaz más que de quedar en penúltima posición. Silvia Armero, capitana del equipo, analiza el año anterior: “desde el inicio de la temporada pasada ya se notaba que el equipo no iba a hacer una buena campaña. La Federación Valenciana decidió crear una Liga infantil-cadete y eso condujo a perder gran cantidad de jugadoras”. En cambio este año las sensaciones fueron distintas. “Durante el verano tuvimos que reconstruir el equipo prácticamente desde cero. Algunas jugadoras importantes del cadete se vinieron al filial. Un club como el Elche debe estar en la máxima categoría posible”, explica Santi Peral, entrenador del Elche B.

Foto grupal de todas las jugadoras que conforman la plantilla del Elche B / FOTO CEDIDA

Contratiempos

El primer equipo ha tenido que hacer frente a la gran cantidad de bajas que ha sufrido durante los meses de competición liguera. Éstas han sido constantes y la adaptación, tanto del grupo como del entrenador, a tal situación requería de total inmediatez. Quizá estos imprevistos sean la explicación de la mala racha que condujo al equipo ilicitano a posicionarse en los puestos inferiores de la tabla: desde el 18 de octubre, hasta el 28 de febrero, el Elche dejó escapar un total de 30 puntos. Fueron cuatro meses de resignación, puesto que la recompensa del trabajo no llegaba, y en el equipo se podía percibir cierta desesperación. “El equipo ha sufrido numerosas bajas, e incluso de enorme duración. Han influido al nivel competitivo del grupo, sin embargo no debe ser una excusa para justificar la mala racha que hemos atravesado”, señala Josefina, capitana del Elche A.

El primer equipo realizaba buenos partidos con un único, pero grave, error: materializar las claras ocasiones en goles
“Llegó un momento en el que el equipo comenzó a dudar, pero la victoria contra el Lorca fue clave para revertir la situación”, asegura Josefina.
Instante del partido contra el Lorca en el que las ilicitanas atacaban en la portería contraria con contuntencia / AURORA MARTÍNEZ

Mientras tanto el segundo equipo continuaba trabajando en busca de lograr ese objetivo que, como asegura la capitana del filial, tenían desde el principio: “ascender a Autonómica era nuestro camino”. Eran conscientes de que debían hacer las cosas a la perfección, puesto que “los errores en esta categoría, suponen una variación importante en la clasificación” señalaba la misma. Sin embargo, en la jornada 12 el equipo se vio envuelto en una rutina de malos resultados, la cual se alargó hasta la 18: desde el 9 de enero hasta el 28 de febrero las verdiblancas dejaron en el camino 11 puntos, y parecía que el sueño de ascender a Autonómica quedaba lejos. “Los fallos de estos partidos nos alejaron del ascenso directo”, lamenta el técnico. Aun así el grupo no cesó en su insistencia de mejorar y de querer siempre más: realizó algunas incorporaciones a mitad de temporada, las cuales dieron aire fresco al equipo.

Silvia Armero, capitana del filial, durante la entrevista / AURORA MARTÍNEZ
Características de lass cinco jugadoras que se incorporaron a la plantilla del B una vez iniciada la temporada / AURORA MARTÍNEZ
El filial depende de la desición del Athletic La Vall, segundo clasificado, para ascender a la categoría de Autonómica

Persistencia, esperanza y recompensa

La capitana del primer equipo analiza el momento clave del año: “Creo que conseguimos salir de esa situación porque supimos entender que había que cambiar la mentalidad, y que había que ser más equipo que nunca. Fuimos conscientes de que había que afrontar los partidos con una actitud distinta a la que estábamos teniendo”.

Una vez más el fútbol hizo justicia, y la constancia y la dedicación de los dos equipos ilicitanos y del cuerpo técnico daban la vuelta a la situación. El grupo se armó de valor justo en el momento en que ya no había margen de error, y desde el 27 de marzo, hasta el 1 de mayo, encarrilan una racha de cinco victorias consecutivas, que le permiten hacerse con los 15 puntos necesarios para lograr la salvación matemática, a falta de una jornada para el final de la temporada. Lo habían conseguido: otro año más en Segunda División.

El segundo equipo sigue esta misma línea: desde el 6 de marzo hasta el 30 de abril las verdiblancas han salido victoriosas de todos los encuentros disputados. Esto les ha llevado a conseguir la tercera posición, y a falta de dos partidos tienen la posibilidad de ascender a la liga de bronce del fútbol femenino de nuestro país.

A un paso de hacer historia

La ciudad ilicitana está a un paso de vivir cómo los dos equipos verdiblancos hacen historia y, por primera vez, compiten en la segunda y tercera mejores ligas del fútbol femenino español.

Si el A vence en la última jornada quedará en Séptima posición, mientras que el filial se ha colocado en tercer lugar
A nivel individual el Elche B también es premiado: una de sus jugadoras, Asun, es convocada con la Selección Valenciana