Bitácora articulo Marucco y Caso Yair

Actualización del conecto de trauma en la clínica analítica

La Planche y Pontalis (1971, citado en (Marucco, 2006)) “el trauma podría definirse como aquel acontecimiento de la vida que se caracteriza por su intensidad, y por la incapacidad del sujeto para responder a él adecuadamente, así como por los otros trastornos patógenos duraderos que provocan en su organización”.

Es decir, estos son los dos componentes de un trauma la intensidad, la cual será percibida de diferente forma dependiendo de las características del receptor por ejemplo su capacidad de adecuación y la respuesta de cada individuo frente a la intensidad de un mismo acontecimiento, con esto se refiere a que para dos individuos diferentes un mismo acontecimiento con una intensidad igual puede tener un impacto completamente diferente, la capacidad de respuesta que van a tener los individuos frente a la situación va tener correspondencia con la preparación y la fortaleza del Yo, un niño tendrá menos posibilidades de producir respuestas adecuadas en comparación con un adulto, o alguien que la infancia sufrió diferentes acontecimientos catastróficos.

En clase se comentaba que un trauma bien puede tener dos tiempos o uno como el trauma de guerra, en el caso del primero hay un momento en el que el acontecimiento no es reconocido por el Yo debido a su incapacidad para elaborarlo, más adelante se pudo suscitar un nuevo acontecimiento que de paso a una reactivación del trauma resinificándolo para retornar como un síntoma; mientras que en el caso del trauma de guerra es de un solo momento cuando se está presentando.

Posteriormente se habla sobre la importancia de saber que la representación del trauma en la terapia psicoanalítica, trayendo lo inconciente, al preconciente y así al conciente de la persona no es una vacuna contra ciertos eventos, el hecho de que se pueda representar a todo lo inconciente no nos hace inmunes a los avatares de la vida, recordemos que no hay una cura, se trabaja para que la persona elabore los acontecimientos y fortalezca su aparato el Yo.

El artículo nos habla del avance del psicoanálisis en la inclusión del concepto de lo no representable y un paso más de lo irrepresentable, debe de entenderse lo no representable como aquello que es susceptible de ser representado por la persona de elaborarlo y darle un nombre, y entender lo irrepresentable como aquello que no podemos elaborar, como los traumas infantiles que quedan expresados en lo sensorial, en clase se discutieron varios ejemplos, como el caso del alumno de maestría que trabaja con un chico de trece años que refiere una problemática relacionada a la infancia, es un chico que fue tratado en el CISAME, pero remitido a la UNAM después de algún tiempo, este chico nos habla de lo irrepresentable, deviene de un sueño que refiere en terapia sobre estar en una fiesta donde hay una piñata y posteriormente estar dentro de ella, esto nos habla de él en el vientre materno, no hay mucha información del caso pero es irrepresentable porque lo sueña en esa forma, quizá un evento ocurrido cuando aún no nacía o acontecimientos relacionados a sufrimiento fetal que podrían dar luz a la problemática del espectro autista.

O el caso de un menor de cinco años que acudía a terapia con la Doctora Eva María Esparza, el cual tuvo un padre que no lo protegía ya que lo dejaba esperando mientras el compraba drogas y aun cuando fue subido a la patrulla, la Doctora relata que hacia un juego donde se metía debajo de un sillón y se arrastraba para salir de el, un juego frecuente menciona la doctora, el cual le interpreto como la necesidad de estar de nuevo dentro del vientre materno y nacer de la forma que él hubiese querido, esta interpretación hizo que dejaran de presentarse diferentes conductas, después fue corroborado con la madre que fue un parto muy prolongado y difícil, y cae dentro de lo irrepresentable porque el terapeuta lo sabe y lo ve a través de lo que trae a terapia pero el paciente no tiene acceso a dicha información, solo queda en lo sensorial. De igual manera la niña que sufría de neurodermatitis, quien había estado en el vientre durante el sismo de 1985, lo que causo una ansia terrible a la madre y ella fue criada con ansiedad en su ambiente, era irrepresentable este hecho del impacto que tuvo el acontecimiento mientras ella estaba en el vientre pero parte de ello quedo plasmado en lo sensorial y neurodermatitis.

Por otro lado Marucco trata el trauma y la problemática identificatoria, esto se puede comprender mejor trasladándolo a Piera Aulagnier (Franco, 2003) donde la violencia primaria nos habla del deseo del otro sobre el Yo y que en un inicio cuando nace el bebé, esto será importante y debe darse ya que es la forma en la cual el otro narcisisa al nuevo individuo y da paso para que sobreviva, se dice así que en ese inicio tú deseo es el deseo del otro, sin embargo un individuo no puede vivir a través del deseo del otro debe encontrar su propio deseo y vivirlo, cuando el deseo del otro sobre pasa estos límites y se impone el deseo del otro (madre, cuidador, etc.) sobre el Yo es considerado como violencia secundaria siguiendo la línea de Piera Aulagnier. El deseo niño se va separar del deseo del otro a través del tiempo desde que se da la diferenciación yo- no yo, y se va manifestando en el niño cuando expresa lo que quiere o lo que no quiere y es un proceso que se extiende hasta la adolescencia.

Caso Yair

Yair es un chico de 17 años, que va la preparatoria y llega a consulta ya que sus calificaciones han bajado y tiene problemas escolares, anterior a esto él menciona tener sensaciones nuevas muy fuertes por una persona pero esta lo rechazo y de ahí devienen las dificultades escolares.

Yair fue un chico que nunca fue pensado por sus padres, no existía en el discurso de estos, ya que esta pareja decía querer tener un hijo pero que fuese niña, y era esta niña quien existía en el discurso, esto es importante ya que Aulagnier (1975, citado en Morales, M.) menciona la importancia de que los hijos parezcan el en imaginario de los padres, para que al llegar entren en una escena familiar en la cual tengan un papel.

Así mismo, Yair no era un niño deseado, lo que los padres deseaban era a una niña que no existía, llego a un lugar en donde no era esperado, aunado a esto la llegada de un bebé señala Piera Aulagnier (1975, citado en Morales, M.) debería ser causa de placer, de esta forma es como el Yo relaciona la cauda del placer con su existencia y el este caso, él no provocaba placer su nacimiento era recordado como algo difícil y angustioso. De la misma forma el padre de Yair expresa “mi esposa también estaba muy grave y no tenía cabeza para nada, por eso ni el nombre había pensado”, lo que se ve en la frase es que no había placer ni antes ni después de su nacimiento. Un dato importante es que el nombre de Yair fue elegido por un tío que se encontraba ahí, y lo que conlleva eso ya que el nombre tiene una carga, representa algo para quien lo elige, en Yair, sólo fue un azar.

El hecho de que él pensará ya más grande que una chica era su novia solo por aceptarle unos chocolates o que la gente era su amiga solo porque lo saludaba, daba señales de una potencialidad psicótica, pero no sólo eso sino las fantasías que desarrollaba en sus historietas donde él era un héroe, él era otra persona en esas historietas, sin embargo el hecho de que construyera esas historietas y se refugiará en la fantasía también lo mantenía probablemente con la esperanza, ya que la realidad lo aplastaba, esto relacionado al concepto de esperanza narcisista el cual se refiere al ideal de recibir lo que le ha faltado al Yo para recuperar el aliento y seguir adelante.

Referencia

Franco, Y. (2003). MAGMA Cornelius Catoriadis: psicoanálisis, filosofía, política. Buenos Aires: Biblos.

Marucco, N. C. (2006). Actualización del concepto de trauma en la clínica analítica. Revista de Psicoanálisis 63, 9–19.

Morales Colín, Miyera. (2016). Implicaciones de la falta de deseo y carencia de cuidados parentales en la potencialidad psicótica de un adolescente. Universidad Nacional Autónoma de México. México, D.F.