9 errores que cometí al crear, hacer crecer y cerrar mi startup

Con cada vez más usuarios e ingresos mensuales recurrentes

In English

Han sido algo más de dos años de trabajo desde que creamos iQapla hasta que la cerremos (a finales de enero de 2018). 2 años justos con la plataforma abierta al público.

La cerramos con el número de usuarios activos en máximos históricos y con nuevos usuarios entrando cada día (se siguen suscribiendo mientras escribo esta nota). Con usuarios satisfechos, leales y tristes de vernos marchar:

Los usuarios siguen creciendo diariamente

Pedro:

“Lo siento mucho es algo que considero imprescindible para manejarse con los sistemas automáticos. Un muy buen trabajo que no tiene refrendo comercial. Podéis sentiros muy satisfechos a pesar de todo. “

Francisco:

“Lamento muchísimo que todo el esfuerzo que habéis realizado no haya dado fruto, sobre todo porque es una idea muy buena la que desarrollasteis.”

José:

“Lo lamento mucho, no puedo entender que una herramienta de gestión tan valiosa no tenga seguidores suficientes…”

Seré muy breve y directo porque he cometido tantos errores que de lo contrario podría escribir un libro entero.

Disclaimer: comencé mi emprendimiento digital siendo ya previamente emprendedor y con bastante conocimiento de empresas y negocios en general y del de iQapla en particular. Muchísimos años de experiencia profesional pero ninguno en el ecosistema startup.

He cambiado el título del post. Antes ponía “Lo que aprendí…”, pero creo que es más valioso ir directamente al grano. Así lo mismo ahorro alguno de mis errores a otros o incluso los recuerdo yo mismo para la próxima. Además, aprendí tanto al saltar del mundo corporativo al mundo digital que para contarlo más bien tendría que hacer un video o entrevistarme a mi mismo.

Muchos de estos errores se entremezclan y amplifican entre si y seguro que la mayoría de ellos se podrían discutir, de modo que no es mi intención sentar cátedra sino más bien hacer reflexionar. Detallados sin ningún orden especial.

1 No incluir en el pacto de socios (14 hojas redactado por abogados expertos) con mi socio (un tío encantador, generoso y extraordinariamente experto en lo suyo, para el que no puedo más que tener buenas palabras) una dedicación objetiva y sus consecuentes penalizaciones por incumplimiento. Nos habría obligado a aflorar antes los problemas.

2No movernos rápido al mercado objetivo. Quizá por falta de agresividad, recursos o una mezcla de factores, nos dimos cuenta tarde de que el negocio había que haberlo comenzado en España y escalado a USA inmediatamente.

3Ser poco ambicioso en la búsqueda de financiación inicial. Llevados por el convencimiento (por otro lado cierto) de que el negocio iba a ser sostenible por si solo, no levantamos al principio suficiente capital como para que iQapla pudiera ser competencia de otras alternativas profesionales.

4No dedicar suficiente tiempo a establecer un roadmap estratégico al principio. El concepto de pivot está bien y es necesario, pero siempre dentro del contexto de una visión estratégica sobre dónde queremos llevar el negocio.

5No darme cuenta de inmediato de que la mayoría de los inversores en España no entenderán nunca nuestro negocio. Perdí mucho tiempo tocando muchas puertas. No hice una evaluación previa de quien nos podría apoyar. Si la hubiese hecho habría descubierto que en España hay muy, muy pocos recursos financieros para un negocio como este.

6No asumir que el ecosistema inversor español está compuesto por inversores amateur (muchos supuestamente profesionales) que invierten por instinto y necesitan convencerse cualitativamente (lo cual es muy difícil con proyectos “raros” como el nuestro) e inversores profesionales que realmente no asumen un gran riesgo porque requieren negocios en lugar de proyectos de emprendimiento.

7Darme cuenta tarde de que el ecosistema de emprendimiento digital está compuesto mayoritariamente por integrantes que no han emprendido nada en su vida y, como consecuencia, aportarán más bien poco valor en sus intervenciones. Parece inocuo, pero nos hizo perder mucho tiempo y foco.

8No forzarme a mi mismo y a mi socio a dar un último empujón a dedicación completa cuando nos surgieron algunas oportunidades muy interesantes que explorar. Aunque con mucho sacrificio, podríamos haberlo intentado, pero nos pilló cansados.

9No analizar con detenimiento que con el modelo de negocio que estábamos creando estaríamos trabajando principalmente para otros. Nos quedamos con el 15% de los ingresos que generamos y nos dimos cuenta tarde. De haber hecho antes este análisis (aunque fuera en el plano teórico) habríamos emprendido otro modelo distinto.

Aunque esto parece un desastre de proyecto, en mi opinión no ha sido así. Hicimos muchas (muchísimas mejor dicho) cosas bien. Prueba de ello son algunos comentarios de usuarios como estos que copio arriba, el hecho de que empezamos a facturar desde el primer mes, que el número de usuarios sigue creciendo diariamente, que la compañía no tiene problemas de caja y muchos otros indicadores importantes.

En el camino he encontrado gente fantástica y muy profesional. Desde Alex, mi socio y amigo hasta compañeros de fatiga en otras startups e incluso algún que otro “inversor”. Y esa es una de las cosas que me llevo.

Puede que iQapla no siga adelante, pero el proyecto ha sido muy valioso para mi y no será el último que haga.

Salud y suerte en este 2018!

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.