9 Series sobre (o con) drogas para empezar a ver hoy 420

Sí, sí, apaguen los focos y bla bla bla. Cabros, fumar marihuana es bacán y el que quiere hacerlo (y decirlo) problema de el. Nadie te dice nada cuando subís tus gifs de gatos.

Dicho esto, hoy, que es 420, ocupamos la fecha como excusa para subir una fina selección de series para todos los amantes de los estados alterados de conciencia.

Esta nota es un clickbait, pero está hecha con cariño. Ahí le vamos.

Atlanta

Nota menta: Hay que hacer un artículo en extenso sobre por qué Atlanta es tan la zorra.

No sólo lo es por estar protagonizada por Donald Glover sino que además; es debido a quecomo el mismo la ha definido, es una especie de “Twin Peaks para raperos”.

En Atlanta estamos frente a dos primos afroamericanos se meten en el mundo del rap. “Su evolución profesional será complicada por su diferente percepción de lo que es el arte, el producto, el éxito y otras cosas.”

Y entremedio, hay mucha, mucha mota. Atlanta es una serie que es adictiva, carismática y por sobre todas las cosas, tiene corazón. Si no les convence el piloto, diganlo en los comentarios, y peleamos al toque no más.

Wilfred

Si hay una serie que hace olvidar que alguna vez Elijah Wood fue Frodo, es Wilfred. Adaptación de FX de la serie homónima australiana, es un clásico de culto a estas alturas.

Las aventuras de Ryan (?) un suicida frustrado que ve como el perro de su vecina como un weon disfrazado de perro es una serie ALTA en Cannabis. Y es que no hay forma en que no pueda ser así.

No me creen? Deja que este clip hable por mi.

Weeds

Loco, partamos por algo claro. La serie se llama WEEDS. Aborda la vida de Nancy Botwin (Mary-Louise Parker) una mujer que tras la muerte de su marido se dedica a vender motita para poder solventar los gastos que conlleva vivir en un barrio alto.

Seré sincero. Nunca terminé de verla. Quedé en la tercera temporada pero fue más que nada por flojera mía. Duró ocho temporadas y es un drama con harta comedia negra. Muy recomendable.

Californication

Cuando pensamos que David Duchovny nunca dejaría de ser Mulder. PAF, se saca a Hank Moody de la manga (o el cierre del pantalón mejor dicho).

Borracho, drogadicto, nihilista, con un sentido del humor tan grande como su mala suerte, las aventuras del escritor de mierda que se tira a medio California son en extremo divertidas. Hank Moody es un escritor que está pasando por una crisis personal y creativa en la mitad de su vida.

Tiene una ex, que aún ama, una hija entrando en la adolescencia, un agente mejor amigo que a veces es más cacho que cualquier otra cosa y un serio problema de adicción.

Californication se pone media aweoná ya desde la tercera temporada, pero sus dos primeras temporadas son oro puro.

Mr Robot

Mr Robot es básicamente la serie de un adicto a la morfina con un trastorno disociativo de personalidad que trata de salvar el mundo según sus delirios mesiánicos.

Ah, y también es hacker.

Decir que las drogas no forman parte esencial del ADN de la serie de Sam Smail es ser miope. Las adicciones (de todo tipo) son parte fundamental de un relato que se ha vuelto un clásico moderno.

Y nos encanta.

The Knick

Clive Owen es the motherfucker champ. Estrenada en 2014 y con sólo dos temporadas, el seco de Steven Soderbergh se la juega por un drama con algunos tintes de thriller que aborda como el doctor Dr. John “Thack” Thackery (Owen) lidia con la administración de un hospital en pleno 1800.

Citando a Wikipedia: “La historia está basada en el Knickerbocker Hospital de Nueva York, que se fundó en 1862 y que cerró sus puertas en 1979. Uno de sus protagonistas, John Thackery, se inspira en la figura de William Stewart Halsted, un innovador médico de principios de siglo.”

Lo bacán, es que Thackery es un adicto brígido a la coca, pero eso no lo hace despreciable.

The Knick tiene un manejo del ritmo y el montaje la zorra. Además de un soundtrack envidiable. 1000% recomendada.

Broad City

Yo creo que debería ser un delito so pena de muerte no ver Broad City volado. No conozco nadie que la haya visto, y que no la haya amado. Es sencillamente pa cagarse de la risa. Me auto plagio de un artículo que escribí en otro lado hace un tiempo:

“El fuerte de B.C radica en que sus dos personajes principales, Abbi Abrams (Abbi Jacobson) e Ilana Wexler (Ilana Glazer) (si, ocupan sus nombres de pila también en la ficción) son amigas entrañables y son de una dinámica muy similar a Mordecai y Rigby de Regular Show (eso fue lo primero que pensé) algo así como una buddy-serie pero en femenino.

Y funciona condenadamente bien.

Con un estilo que retrata el New York callejero y menos glamoroso, la estética de Broad City, está plagada de hip hop (de hecho, curiosamente uno de los episodios abre con la música de nada menos que Anita Tijoux)y graffitis.

Solo en el primer visionado, deja caer sutiles (y otras veces, no tanto) críticas al modo de vida convencional de la sociedad moderna y se ríe de su condición como serie de culto. Plagada de un humor stoner, slapstick, negro y ridículo, Broad City, es un imperdible y te aseguro, que deberías estar viéndola.”

Freaks and Geeks

Freaks and Geeks no es una serie de marihuana propiamente tal. Pero lo bonito es que está ambientada en una época en donde SI era un tema muy mayor su consumo.

Desde la perspectiva de una clásica secundaria ochentera en USA, Freaks and Geeks retrata super bien esa edad en donde te pegai tus primeros carretes, tus primeros pitos, tienes miedo y estás en esa fase de experimentación que te lleva a abrirte un mundo hasta ese entonces desconocido.

El episodio donde Lindsay fuma por primera vez, es notable y el mejor ejemplo de ese espíritu mencionado.

Breaking Bad

No podía faltar. El ascenso y la caída de magnate de la droga más reciente en televisión, es un clásico moderno.

Es decir, muchos se llenarán el hocico diciendo que Breaking Bad está sobrevalorada, pero pucha, que pena que no sean capaces de disfrutar un tremendo trabajo de desarrollo de personajes, y una historia tan adictiva como la meta que vende el papá de Malcom.

Además, hay un detalle que siempre me gusta destacar. Breaking Bad fue desarrollada bajo los estándares de la TV tradicional. Es decir, se renovaba temporada a temporada, los guiones no estaba definidos sino más que por el rumbo que iban tomando las cosas.

Eso hoy es muy menor. Las temporadas tienen dos o tres escritas inmediatamente y no se va viendo capítulo a capítulo, cosa que se está volviendo la norma. Es una serie que mantuvo un nivel de calidad ascendente y supo como lidiar con eso. Valor.

Ah, y sale harta droga, pero quizás es lo menos importante de todo en Breaking Bad.

Naaaaa.


Originally published at Plan9.