999 Juegos Antes de Morir N°911: Epic Mickey 1 y 2 (2010/2012)

Por Victor Segura

¿Han pensado alguna vez cuál fue el último juego bueno de Disney? Desde la era de los 8 bits tuvimos grandes joyas de la compañía animadora imperialista: Ducktales, Toy Story 2, Maui Mallard, etcétera, etcétera.

Diría también Kingdom Hearts, pero carga mucho más para el lado de Square Enix, y más recientes como Disney Infinity pasan sin pena ni gloria.

Pero hay un juego en particular que también pasó sin pena ni gloria, pero que, en mi humilde opinión, no tiene el respeto suficiente que debería merecerse.

¿Qué pasaría si tomaras todo lo conocido y amado del mundo de Disney y lo metes en un mundo al más puro de estilo de Tim Burton? Sí, lo sé, no tenemos al verdadero Tim Burton aquí, pero independiente de que te guste o no, Warren Spector, responsable de juegos como Deus Ex y System Shock, logró un estupendo trabajo en adecuar tal estilo a un universo que no pintaba para nada como un mundo tétrico y oscuro; y eso tiene su explicación.

Es por eso que creo firmemente en decir que, sin afán de mentir ni miedo a que me quieran sacar la chucha, que Epic Mickey 1 y 2 son los Castle Of Illusion de la generación pasada.

Hablaría también de Epic Mickey: The Power of Illusion que ya es más cercano a ese tipo de juego, pero no siento que encaje aquí.

Así que: ¿de qué tratan estos juegos?

Epic Mickey es un paseo nostálgico a los clásicos de la animación: Mickey entra a través del espejo de su pieza para llegar a presenciar la última creación de Yen Sid: un mundo creado para aquellos cartoons que fueron dejados en el olvido, entre ellos su líder: Oswald, el conejo afortunado, quien para el que no lo conozca, es el personaje estrella de los cortos Disney, antes de que se fueran sus derechos y apareciera Mickey, razón por la que este incluso le tiene envidia.

Mickey roba el pincel mágico y se pone a jugar un rato con él, hasta que deja la escoba en el mundo derramando disolvente. Tras el accidente, Mickey es arrastrado por un monstruo de tinta llamado La Mancha hacia el nuevo mundo, donde el Mad Doctor, otro personaje viejo de Disney, intenta robarle el corazón, lo único que permite a los cartoons salir de ahí, pues no lo tienen.

A medida que Mickey va avanzando por el mundo con ayuda del pincel, tendrá que ir ayudando a los habitantes y buscar la salida, así como lidiar con su rivalidad con Oswald.

Ahora bien, ¿Qué tiene de interesante todo esto? Uno esperaría encontrarse con una aventura colorida, con personajes alegres y lugares emocionantes. En lugar de eso, te encuentras con toda una ciudad demacrada y con colores fríos, habitantes deprimidos, el cargar con la culpa de haber destruido el lugar, que además el hogar de Oswald.

Incluso si quieren llevarlo aún más lejos, la música lo hace aún más deprimente: tonadas lentas, relajantes, sombrías o incluso inquietantes cuando se trata de pelear o enfrentarse a alguien. Todo el lugar está bajo una crisis. A menos… que tú decidas.

Y el juego entonces es de los que se ven afectados por tus decisiones, ya sean buenas o con malas intenciones.

Una vez teniendo el pincel, tienes a tu mano pintura y disolvente; con pintura, puedes restaurar y hacer que los enemigos sean tus amigos; con disolvente, puedes literalmente asesinar (o entiéndase borrar) todo lo que está a tu paso. El destino de ese mundo depende de ti.

Y eso ya habla mucho de un juego de Disney.

Ahora, ¿es perfecto el juego? No, para nada. Las críticas malas que tiene se las merece, y es que problemas como la horrible cámara o la poca duración del juego si es que no haces las misiones secundarias arruinan un poco la experiencia.

Quizá está demás decir que, incluso si afecta en cierto modo las decisiones que tomes, el juego aun así tiene su “final feliz Disney”: todo se tranquiliza y Mickey y Oswald son amigos finalmente.

Pero a fin de cuentas creo que de eso se trata un poco esta historia: de por fin reunir y reconciliar a estos dos personajes de la historia de Disney, que de verdad se lo merecían, y también reencontrarnos a nosotros con aquello que amamos de Disney.

El resto es compensado con Epic Mickey 2, que además de tener la misma mecánica y estilo visual, agrega unos cuantos elementos que lo hacen más disfrutable, como el cooperativo, y DOBLAJE LATINO por Dios que era lo que más deseaba. La historia no tiene gran impacto, pero al menos le da una conclusión a la historia.

Y esa fue mi opinión con respecto a Epic Mickey. A ustedes podrá no gustarle, pero necesitaba decir que estos juegos ocuparon un lugar en mi vida que ningún otro título Disney ha hecho hace tiempo, y eso que ni soy tan viejo.

Y como dato curioso, Epic Mickey incluye un par de cortos antiguos. ¿Verdad que es lindo?


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