Boku no Hero, el sueño de ser superhéroe

Ante la masiva producción existente de animé hoy en día, es difícil encontrar series que realmente marquen la diferencia. Sobre todo si hablamos del género shonen (del japonés “joven”, animés dirigidos principalmente a adolescentes).

No obstante, y a estas alturas muchos lo tenemos claro, el animé es disfrutable en cualquier edad, independiente del público objetivo y/o género. Todos disfrutamos de Dragon Ball, Hunter x Hunter, Full Metal Alchemist, One Piece, Naruto, Toriko, etc. Animés shonen por excelencia, que realmente superaron la prueba del tiempo.

No obstante, como en todas las cosas, existen series que deberían pasar al olvido por lo pésimas que son (Bakugan, por ejemplo) recordemos que la calidad y la popularidad no siempre tienen una relación directamente proporcional. Si siguen haciendo temporadas de Pokémon, simplemente es porque les va bien económicamente, no por la calidad de su historia.

Obviamente los que mencioné anteriormente como buenos shonen de ejemplo, algunos no tienen la mejor trama que digamos, pero tampoco son una incoherencia tremenda sin fondo ni forma, por lo mismo siguen vigentes a pesar de los años.

Dicho todo esto, debo decir que si hay un animé del género que merece estar en el podio con los más grandes de la historia, es sin lugar a dudas Boku no Hero.

La historia se desarrolla en un mundo donde los poderes sobrenaturales, llamadas “particularidades” o “Quirks”, comenzaron a aparecer en las nuevas generaciones de seres humanos. Ante el caos que significó este gran cambio en la humanidad, hubo gente que comenzó a abusar de sus poderes, y en consecuencia, la profesión que todos admiraron y soñaron con tener alguna vez, se volvió realidad: nacieron los superhéroes, aquellos que defendían el honor y la justicia.

Esto trajo consigo toda la parafernalia: trajes, figuras de acción, publicidad, y niños que querían ser superhéroes a toda costa.

El protagonista de esta historia es Midoriya Izuku, mejor conocido como “Deku”, un joven que nació sin particularidad, es decir, alguien absolutamente normal. Evidentemente, esto siempre ha sido un complejo para el muchacho, porque, la verdad, se debe tener muy mala suerte para nacer normal, en una sociedad llena de gente con poderes.

Como muchos niños de su edad, Midoriya siente una gran admiración por el súper héroe número 1 del mundo: All Might, el símbolo de la paz. El sueño del pibe para uno, era ser Gokú o Superman, y que te digan que jamás lo serás porque no tienes poderes, más aún cuando podrías haberlos tenido, puede ser un golpe tremendo. Eso marca de por vida a Midoriya.

El segundo personaje con más relevancia en la historia, es Katsuki Bakugou, quien al contrario de Midoriya, nació con un “Quirk” bastante poderoso, y desde niño se ha acostumbrado a que la gente lo admire y le tema. Es un tipo muy arrogante. Por lo mismo, en cuanto a personalidad, es totalmente contrario a Midoriya, y pese a que este último le tenga mucha admiración y respeto, Bakugou desprecia de sobremanera la manera “heroica” de ser del protagonista, incluso no teniendo ninguna particularidad.

No obstante, eso no quita que — ‘Kacchan’ — como le dice de manera afectuosa Midoriya — sea un personaje interesante: aunque tenga serios problemas en manejar su ira, progresa constantemente su técnica, y persigue ferozmente su deseo de ser el número 1.

Por otro lado, también tenemos al ya mencionado All Might, el super héroe más poderoso, amado y admirado por todos. Aunque tenga apariencia de ser indestructible, sucede algo en la historia que le pone una especie de “fecha de expiración” al super héroe, por ende también se muestra su lado más humano, su preocupación por lo que significaría para el mundo si All Might desaparece, y la búsqueda de un sucesor digno.

Decir algo más sobre este animé, estaría un poco demás. Es necesario que lo vean. Puede que este artículo esté intencionadamente parcializado a engrandecer a Boku no Hero, pero es porque la serie es realmente genial. Me faltan cinco años para llegar a la tercera década de vida, y aún así me siento emocionado cada vez que sale un capítulo nuevo (vamos en la segunda temporada), ver cómo nuestro protagonista progresa paso a paso, cómo los otros personajes (porque hay muchos, y todos bien logrados) tienen sus propias metas y aspiraciones, y LAS PELEAS: NO HAY NADA COMO UN BUEN SHONEN CON GRANDES PELEAS.

La segunda temporada está en emisión, aún están a tiempo de ponerse al día. Síguenos en Facebook.


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