John Wick 2: el arte detrás del montaje de acción

Ha pasado mucho desde el estreno de está película, tanto que ahora llego a Blu-ray y de pasada a la gran mayoría de páginas con estrenos online — cof cof Pelispedia.tv cof cof -. Así que le quise dar una vuelta y quiero aprovecharme un poco y hablar del montaje de acción actual.

Personalmente, podría haber hecho la siguiente reseña pero la usaré de sinopsis:

El comienzo aunque es latero es súper sincero. La película sabe que el 80% de los entes no sabían ni siquiera que existía una película llamada John Wick cuando se estreno la dos. Así que sirve pa’ dar el contexto de como termino la uno y hacer que el personaje sea vea osom desde el principio.

Así que mentalmente en mi cabeza la película parte después. Parte lenta, se hace la weona, así como “no pasa nah hermanito yo ando piola aquí, mi cabo” y el personaje se mueve acá, tramites iban, tramites venían, pero te acostumbra a este ritmo y aunque de repente sale su lanzagranadas por ahí, te logra mentir y empiezas a creer que la tercera parte se va a tratar de John Wick haciendo fila en el banco sin cuenta de cliente preferencial.

Así que tus reacciones son las equivalentes a las de una vieja copuchenta en plan “oooooooh! y qué le dijo el otro?”

Te tiene ahí pendiente, te pican las manos porque los weones se agarren a balazos pero no lo hacen y tu se la comprai’, en vez de querer gente muerta tienes reacciones como “ooooooooh, aquí va a quedar la zorra en tribunales, corre demanda” y de la nada alguien saca una pistola, el John saca otra y desde ahí no te deja respirar por 10 minutos seguidos:

Papapapapapapapapapa (son balazos) PAPAPAPAPAPAPAPAPAPAPA (son balazos de metralleta) y el John sigue inmutado papapapapap -CHICK- (el culiao recarga la pistola entremedio) PAPAPAPAPAPAPApapapapapapa y uno ahí, con los ojos daos’ vuelta mirando.

¿En que afecta esto al montaje?

Estamos frente a una película de acción, por ende, entretención pura. Kingsman: The Secrete Service (2014) es una cinta que cumple la misma función y que también recomiendo, a diferencia de basofias como Taken (2008) y todas sus secuelas. Las tres películas son de acción y entretenimiento, no tienen ninguna gracia aparte de ello. Pero John Wick y su secuela tienen algo que la franquicia de Taken no: un buen uso del montaje gringo ft oriental.

Las películas de acción orientales antiguamente (hasta hace unos 30 años atrás) se diferenciaban de las gringas por una razón muy importante: en como se armaban las escenas de acción. Aquí el montaje influye mucho en esta área; es un factor principal, ya que otorga respiros, continuidad y ritmo a las peleas.

El montaje oriental de acción, en pocos pasos, se podría definir como largas tomas, donde aquellos que se enfrentaban podían demostrar sus habilidades en las artes marciales, que finalizaba con una acción, como un golpe que afectaba a uno de los retadores, veíamos su sufrimiento y comenzaba la pelea otra vez, la mayoría estaban hechas de forma ascendente de manera que cada vez los golpes o la demostración de ellos parecían cada vez más importantes, hasta que uno de los dos peleadores se veía debilitado y se le daba un golpe de gracia.

Este concepto se utilizaba tanto en las películas de acción, como en las de comedia que hacía Jackie-Chan y lo adoro

En este tipo de escenas lo importante era ver como se gestaban las artes marciales, las piruetas que daban, porque ese era el espectáculo. Fuera una película o no, nos estaban otorgando una pelea donde se enfrentaban estilos y escuelas diferentes y sobretodo, dos personas con dos caminos diferentes, tan importantes, tan grandes el uno como el otro, que la única respuesta era la más civilizada humanamente hablando, el exterminio de una de esas partes.

Pero la nación del cine gringo ataco y este tipo de escenas salia muy costosa de realizar, debido a la practica, ensayo y error que se desprendía de ellas. Entonces comenzaron a conectar los golpes a través del montaje para disminuir la complejidad de estás escenas, dividiéndolas en pequeñas cuotas de coreografía que pasaran desapercibidas por nuestro ojo y con el tiempo incluso el oriente comenzó a utilizarlo.

Entonces los golpes e incluso los tiros de cámara y su perspectiva comienzan a usarse por su rentabilidad y el dinamismo que le otorgan a las peleas (cuando están bien hechas), pero aún con toda la modernidad y tecnología encima, mantienen esta esencia que también nos proporcionaban las antiguas películas, que se define como una muy buena sacada de chucha.

Cuando esto pasó a occidente, a nivel gringo, hubo un montón de películas que creyeron que si la cámara se volvía loquita, haciendo cambios de eje (que bien usados, son maestros), se movía constantemente y bombardeaba de ángulos la escena. Le otorgaba una sensación de espectacularidad a una pelea, pero no podían estar más lejos de la realidad y ahí es donde entra Taken, su máximo exponente, que nos brindó al omnipotente personaje de Bryan Mills subiendo y bajando una simple y puta cerca de una manera épica.

O sea, entiendo que Liam Neeson a su edad no puede subir y bajar una reja como a sus 15 años, pero hay millones de maneras de resolver esa escena sin usar el montaje de esa forma ridícula para “no perder el ritmo de la persecución”.

¿Regará Bryan Mills también las plantas de esta misma manera?

Porque no es algo solo de Taken 3 (2015), también lo tienen la dos y la original, y es aquí adonde entra la saga de John Wick. Le puedo cuestionar muchas cosas, partiendo por su guion. Por un perro (y su auto), el hombre asesina casi a la mitad de la ciudad y hasta su mismo montaje en escenas de transición pone ciudad A con música de fondo, y luego estamos en Ciudad B donde se acaba la música y listo, ahora John Wick acaba de viajar miles de km. de la forma más aburrida y básica que se puede hacer en el cine.

Pero ojo, en las escenas de acción hay respeto y al final, en una película de este género, es lo que importa.

En las películas de superhéroes me sucede algo similar, incluso en Guardians of the Galaxy. En esta escena donde Black Panther y Bucky pelean en Captain America: Civil War, los golpes no tienen peso. No se alcanzan siquiera a conectar cuando el otro ya está volando por los aires y eso me termina haciendo ruido, sacando de la pantalla y diciendo: “Ok, estoy viendo una película”, y eso es lo peor que te puede pasar.

De disfrutarlas, paso a ver en que situación usaron cables o en que partes hay cromas verdes. Todo producto de un mal montaje o una pésima dirección en las coreografías de acción.

No se trata solo de tirar combos o disparos al aire, las escenas de acción también tienen su propio lenguaje, su propia forma de gestarse y se han hecho tantas, que es fácil diferenciar entre una que te esta vendiendo la pomada y trata de refugiarse entre el humo de lo épico, gracias a los FX, a una pelea que realmente tuvo un tratamiento como tal y que desde el guión, su coreografía e incluso hasta su llegada y edición a la sala de montaje, tuvo una preocupación detrás.

John Wick, me ofrece un duelo al más puro estilo Western, que tiene su propio tiempo y espacio dentro de la secuencia, manejando códigos como la tensión a un nivel impecable, generando una atmósfera de antelación a lo que veremos a continuación.

Se da el tiempo de burlarse de nosotros como audiencia. El público del escenario celebra la primera muerte de lo que podríamos llamar “personaje que no va a herir al protagonista #1 de 50” y desde ese momento comienza un tipo acción que aunque es gratuita, espectacular y que no tiene otro fin que llenar la pantalla de sangre, no nos insulta porque está bien facturada.

Y aunque en ocasiones es bastante básica, como escenas de contexto con los guardias siendo avisados por radio para que vayan a morir, en cuanto comienzan los disparos visualmente es una escena que podemos disfrutar. Me refiero a que somos espectadores del personaje disparando, cargando el arma, dando vueltas y volviendo a disparar, tirándose al suelo, etc.

Los planos están dispuestos para que estas acciones se conecten con armonía. Luego de una demostración de acción palpable a nuestros ojos, John toma del brazo a guardia #03 de 50 y le revienta la cabeza, cambiamos de ángulo, John le dispara y somete a guardia 04# de 50, etc.

Desde tiros de cámara y perspectivas que van jugando a enlazar estás escenas para que no se note que fueron hechas en distintas ocasiones, pero haciéndonos parte de ellas sin entorpecerlas por trucos que en su mayoría restan más de lo que suman.

En pocas palabras, nos hacen voyeristas

No es malo confesarlo, porque al ver este tipo de películas es ese es exactamente nuestro papel y es un papel que debemos disfrutar. O sea, no se ustedes, pero si demando mi tasa de morbo humano y quiero ver a dos personas pelear hasta la muerte exactamente como lo hacían en Roma en un coliseo, quiero ver a esas dos personas agarrarse a madrazos.

No quiero que la cámara intervenga cada 3 segundos en la pelea para darme un plano general y luego un plano medio sin ningún contexto, para luego cambiar el eje y ahora los personajes están al revés porque sí, y ahora vuelvo a plano medio y lo cambio a plano detalle de sus manos para que los golpes se vean más de cerca.

Así, al fin y al cabo, lo único que obtengo es una pésima ilusión de una pelea que me hace detectar que realmente no lo es.

Se supone que el cine juega un rol completamente diferente a lo que vemos en esa escena, el que esa ilusión parezca de verdad por muy burda que sea la premisa, como por ejemplo “me voy a cargar a media ciudad porque alguien mato a mi perro y se robo mi auto, y ahora me voy a cargar a la otra mitad de la ciudad porque quiero mi libertad”.

Entonces, a diferencia de la escena anterior, aquí también tenemos cambio de eje, tenemos distintos ángulos, pero hay un concepto que sí se trata bien y es la atmósfera.

Los golpes ya sea por sonido o corte por edición, detonan en el individuo y hay tiempo para que nos demos cuenta que a este le duele o le afectan, hay una puja de fuerza al comienzo que nos habla acerca de ambos personajes y su igualdad de condiciones.

A pesar que uno está herido, es igual de rápida y dinámica que la de Taken pero son pequeños planos los que nos indican en la cara de Cassian que él está perdiendo la pelea, por muy empatada que esta se esté viendo.

Al final puedo disfrutar de una pelea que no abusa de los efectos sin contexto y que ve en un enfrentamiento más que dos personajes agarrarse a combos, si no que dos ideales chocando donde uno de ellos saldrá victorioso.

John Wick: Chapter 2 no invento el fuego, eso es claro (de partida es una secuela), pero es un buen recipiente que mantiene viva la llama y no defrauda.

Y si quedaron con ganas de más y no han visto Kingsman: The Secrete Service, puta cabros, de lo que se están perdiendo. Aguanta Harry Ctm ❤

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Originally published at Plan9.

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