Plan9 Recomienda: Kakegurui, apuestas y waifus orgásmicas

Diré algo que para ninguno de los aquí presentes es un secreto: Los Japoneses son raros de pelotas. Y lo expresan de una forma inusual ¿Una serie de apuestas (Poker, dados, ruleta) donde la suerte define los resultados?

Llevo media semana pensando en cómo vender el concepto a occidente, se puede pero aquí nosotros vemos las apuestas como algo… pendenciero, de connotación negativa, como un riesgo destructivo o en el mejor de los casos una divertida forma de perder dinero.

Y claro, no hay nada glamoroso en los viejos cufifos apostando en el Teletrack, o acertando los resultados de Lota Schwager en su cartola de Xperto. ¿Tendrá que ver con la naturaleza de la fortuna en una sociedad como la nuestra?

Como soy un otaku de closet, un connoisseur de series, sé que para Japón la suerte no funciona de la misma manera que en occidente. Seguramente han escuchado el: “Yo hago mi propia suerte”, pues los japos se toman esto de forma literal, para ellos la determinación es tan fuerte que puede cambiar el destino y a los dioses no les queda otra alternativa que bajarse los pantalones.

Eso me lo enseñó Kaiji, un animé la zorra y puta, ya me estoy desviando del tema, me emociona hablar de Kaiji po.

Kakegurui salió al aire el 1 de Julio de este año (un animé super fresquito) y narra la historia de Yumeko, que se transfiere a una academia de ultra elite donde se educa la crema y nata de los patricios ABC1 Japoneses.

El giro en la trama es que en esta academia los estudiantes están sometidos a un sistema de castas, donde los mejores apostadores multimillonarios están a la cabeza y los perdedores con deudas son la escoria que tiene que conformarse con ser millonarios comunes y limpiarse el poto con billetes de 10 en lugar de los doble hoja de 20.

Entonces Yumeko se embarca en un frenesí de apuestas contra el malvado consejo estudiantil compuesto por chicas kawaii, con el propósito de ponerlas en su lugar, descubriendo trampas, arriesgando ostentosas cantidades de plata y teniendo una saludable cantidad de orgasmos.

Mencioné a Kaji antes y no es una comparación azarosa, creo que ambas series representan dos caras de una misma moneda. Kakegurui es una serie que utiliza el erotismo como herramienta narrativa al ponernos en situaciones que aparentan glamour siendo que son más feas que pegarle a la abuela, en la vida existe fealdad hasta en las personas más bellas y ricachonas, hay trampas en cada “golpe de suerte” y nuestro sistema ha permitido que los más tramposos se hagan cargo de la sociedad.

El viaje personal de Yumeko es convertirse en la chica más afortunada en un colegio atiborrado de personas con “buena fortuna”, quiere darle una lección a toda esa parvada de cretinos que se creen mejores por la riqueza material, por venir de un colegio de alcurnia ¿Acaso por nacer en cuna de oro inmediatamente tienes más suerte que el resto?

Weon, lo único que hiciste fue nacer ¿Acaso todo lo que has logrado en tu vida depende exclusivamente de la suerte? Entenderán que para un pelmazo como yo que salió de un liceo municipal es emocionante este tipo de escenario.

Kaji por el otro lado es la visión del perdedor, en un mundo de perdedores, el protagonista parte robando las insignias de los autos po ¿Han ido alguna vez al persa Bio Bio?

Hay gente que de verdad hace un negocio de este tipo de vandalismo, deberían postular a algún fondo del gobierno para hacerlo profesional. Es una historia más cercana a la realidad, es la versión del viejo cufifo (me encanta esa palabra, deberíamos usarla más) que juega en las tragamonedas del almacén, las consecuencias tienen un mayor peso cuando una apuesta hace la diferencia entre comer mañana o no.

No hablo más de Kaji, porque me da pa otro artículo. Así que vayan, vean ambas series, si les gustan las pechugonas vean Kakegurui, si les gustan los narigones vean Kaji, no tienen donde perderse.

Síguenos en Facebook e Instagram.
 Nota del Editor: Tengo un Crush con la voz en japan de la protagonista, ¿Es raro?


Originally published at Plan9.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Plan9’s story.