#PLAN9aWARDS: Los 9 juegos más pulentos de este 2018

2018 fue un año de desventuras y enajenamiento, de bebidas espirituosas y cultistas caníbales ¿Será por la fecha o este año realmente valió callampa? Es por estas cosas que jugamos videojuegos. Para prenderle fuego al mundo en un entorno seguro y controlado, para tener un propósito mundano en el océano del caos y badulaques que llamamos vida.

Por tercer año consecutivo desempolvamos nuestros vestidos de lentejuelas y estiramos la alfombra roja para recibir lo mejor y lo peor de 2018 aquí, en la casa del vicio original, con su familia disfuncional favorita: Plan9.

Y como toda familia disfuncional, hay que dejar algunas cosas en claro: Estos premios los entrega un distinguido y laureado comité compuesto por el panel de expertos más excelsio del internet: Yo.

Y es todo un tema porque el primero que escribe estos artículos es quien tiene la palabra: La oficina de editores se torna una jungla separada por afanes inclitos y ánimos caldeados, como los debates entre colegas adultos y profesionales deben ser. Protegido por mi fortaleza hecha con escritorios y sillas de oficina me cuido la espalda para darles las reglas: 9 nominados, el número 1 es el ganador, no tengo una Nintendo Switch, no compré ni God of War ni Red Dead Redemption II, yo pago mis juegos con el seguro de cesantía así que sin más ánimo de webear aquí están los nominados:

Mega Man 11

Los 80’s se alzan una vez, década rebelde que se niega a morir sin importar cuantos balazos le metan oleadas de nuevas generaciones sedientas de remakes y tendencias estéticas reutilizables.

Megaman 11 es un cúmulo gaseoso de 80’s en el sentido que es hermoso, pero inhalarlo puede ser letal. Cuando al principio lo ví, dije “Yaaa, es un Megaman para niños de 8 años” porque introduce un montón de elementos más “casuales” como niveles de dificultad y el speed gear y el power gear, pero obviamente estaba equivocado: Este juego es tan Nintendo Hard como la saga que le precede, y eso lo aprecio caleta.

No gana porque… No es lo suficientemente revolucionario, gusta pero no enamora. Me recuerda que Capcom nos debe Megaman X9

The Messenger

Ya les hable de The Messenger y todo lo que involucra, así que seré breve: Es Ninja Gaiden mezclado con Super Metroid, tiene viajes en el tiempo que involucran saltar de los 8 bits a los 16, cambiando la estética entera del juego, es difícil pero abordable y por supuesto: Tiene ninjas, es todo lo que uno puede desear en un juego de este tipo.

No gana porque… Se torna tediosa la segunda mitad del juego, a mi me encantan los plataformeros retro pero puta, se pasa un poco. Sigue siendo un juego la zorra y una experiencia valiosa.

WarioWare Gold

La colección de minijuegos más buena onda del condado volvió en su aniversario 15, con un compilado de los mejores juegos cortos contrarreloj de la saga. Y está muy la raja, con 300 minijuegos y un chilion de modos para jugar con amigos y competir y perder porque no leíste las reglas lo suficientemente rápido. Es caótico, hilarante y me dejó extasiado la cantidad industrial de horas de contenido que incluye WarioWare Gold, no me divertía con uno de estos desde el WarioWare de Wii.

No gana porque… Es un compilado de minijuegos, un “WarioWare All Stars”, y si bien tiene mérito de sobra no puedo darle el premio al mejor, aunque está claro que es el mejor de la saga.

Donut County

Los indies estuvieron relativamente débiles este año, no hubo ningún Cuphead a la vista y Celeste es VVVVVV pero con depresión, así que tuve que raspar el techo de los juegos para encontrar la gema de oriente que es Donut County, un juego precioso y con sentido del humor que me recordó a Katamari Damacy y ya con eso se ganó un jumbito en mi corazón. Es el derroche de creatividad el que me gana con estas experiencias contenidas, pero yo siento que ya pasamos la etapa donde los “conceptos creativos” equivalen a “juegos de dos horas”, ya basta con esa weá, la industria tiene que ponerse los pantalones largos y darnos juegos como Thirty Flights of Loving o Superhot pero con suficiente sustancia como para elevarlos en el pedestal que se merecen, explorar más allá de las cuatro paredes que soportan el mercado del videojuego y buscar el afán artístico, es como si hicieran el piloto de una serie la raja y sólo quedara en eso.

No gana porque…Definitivamente se gana todos los premios en la categoría de “juego más original del año” pero no deja de ser cortito y me deja con unas ganas tremendas de continuar robando cosas con un agujero gigante.

Yakuza Kiwami 2

Yakuza Kiwami 2 es la evolución natural de los juegos Beat’em Up como Cadillacs and Dinosaurs, Double Dragon o especialmente Streets of Rage, pero con unos enemas de red bull con merkén. Es una aventura muy loca por las calles de los barrios rojos de Tokyo y Osaka, en donde la comedia y el drama se lanzan a combatir usando zungas en una piscina llena de barro, mientras todos miramos y les tiramos billetes. Si no me creen vean el segundo trailer.

En ese mismo juego que parece un dorama te agarras a combos con tigres, desbaratas un círculo ilegal de fetichistas de pañales y los vagabundos ocultan una ciudad subterránea con prostitutas y apuestas donde organizan peleas a muerte entre campeones mundiales de las artes marciales, es bellisimo.

No gana porque… Este me duele, pero no puedo premiarlo, técnicamente es un remake impecable, un salto técnico tremendo desde Yakuza Kiwami 1 además de una belleza narrativa y mecánica, pero sigue siendo un gusto adquirido y no creo que ningún remake debería ganar “juego del año” en ninguna premiación, es un tema de principios.

Return of the Obra Dinn

¿Lucas Pope es un bruto o un dios? El juego más bonito del año es al mismo tiempo la mejor historia y el mejor juego sobre barcos del siglo XIX del año. Obra Dinn es una experiencia madura para personas que tienen la sensibilidad de entender el contexto histórico y cultural en que esta se desenvuelve, eso o que les guste Scooby Doo, pero con más escorbuto y palabrotas. Es inevitable comparar el juego con Papers Please, el proyecto anterior de Lucas Pope, con Obra Dinn y claro, ambos son juegos de puzzles sobre averiguar la identidad de personas, y ambos causan la misma primera impresión: Se ven fomes. Y es así como te pega igual que un martillazo en el hocico cuando la weá agarra vuelo.Te toma por sorpresa, ya que básicamente consiste en resolver, de forma absolutamente realista, las muertes de los 60 tripulantes del Obra Dinn, un barco que se perdió en 1803. Motines, drama, puñaladas por la espalda y un relato vivo de una época de la cual tenemos puras películas malas.

No gana porque… Sigue siendo muy de nicho, es más peluo que la chucha y en el mejor sentido posible. La mecánica principal del juego, de resolver pequeños puzzles que te llevan a resolver un gran misterio, está implementada de una forma brillante y puta, no es para cualquiera.

Dragon Ball FighterZ

De niño soñaba con un juego que me hiciera experimentar la adrenalina y el melodrama de una batalla de animé, muchos juegos lo intentaron y se acercaron casi lo suficiente como para tocar el sol, pero sólo Dragon Ball FighterZ emula la experiencia Dragon Ball™ a la perfección.

Se trata de un juego pulido de tal forma que es un gozo capaz de satisfacer al fan más acérrimo de las aventuras de Goku y su grupito. Cada pose de cada personaje en cada uno de sus movimientos es una referencia al animé o manga. Patadas, combos y poderes están representados con lujo de detalles en el aspecto visual ideal para hacer un juego de Dragon Ball. Y claro, el resultado es glorioso, apunta más al aspecto competitivo de los videojuegos de peleas, con múltiples balanceos y parches que complementan la experiencia central lo mejor que pueden. Al final te quedas con un juego adrenalínico que no te da tiempo de respirar, uno que premia los reflejos y la destreza, bebiendo directamente de los Guilty Gear, sin perder el carisma que caracteriza a Dragon Ball, todo el tiempo que lo estuve jugando volví a tener 8 años.

No gana porque… DLCs, kilos de DLC lloviendo a diestra y siniestra, no arruinan el juego, pero tampoco le hacen favor alguno.

Spider-Man

También les hablé del Spider-Man de Play 4, y honestamente tengo mucho más que decir sobre las aventuras del trepamuros favorito de J. Jonah Jameson, es un juego donde ver jugar a alguien no le hace justicia, simplemente hay que sentirlo.

El parecido con la saga de Batman Arkham se acaba en la primera hora de juego, que es donde mismo brilla la versatilidad y plasticidad de movimientos que el justiciero arácnido trae a la mesa. Particularmente la verticalidad de acciones y combos aéreos al más puro estilo Devil May Cry 3 volvieron lo que pudo ser simplemente una grata experiencia en una inolvidable. Spider-Man de PS4 es todo lo que jamás supimos que queríamos del hombre araña y más, no puedo esperar a ver qué le depara el futuro a Marvel en las consolas.

No gana porque… Simplemente el puesto número 1 me enamoró mucho más, Spidey es fácilmente el mejor juego del hombre araña, pero no es perfecto.

Y, el Alf dorado, patrocinado por “The Plan9 Family Trust” y “Galvanos de Acrílico SRL” va para…

Redoble por favor.

Monster Hunter World

El ganador indiscutido se lleva su premio a pulso. 15 años de trabajo duro le costó a Capcom refinar al máximo la experiencia Monster Hunter, una mezcla sutil entre MMORPG, juego de acción y cooperativo en línea, que al mismo tiempo funciona jugándolo solo. Por otra parte está la naturaleza del juego en sí, cuando anunciaron Monster Hunter World los fanáticos como yo estuvimos a la defensiva, ya que este sería el primer juego de la franquicia con un lanzamiento mundial, cosa que podía afectar la dificultad que es tan clásica en la saga a estas alturas (Dark Souls es el Monster Hunter de los videojuegos). El resultado nos cerró el ojete, un juego que balancea la dificultad old school con facilidades para los nuevos jugadores sin ser en ningún momento condescendiente con los fanáticos acérrimos. Me quedé pegado en más de una cacería y me sorprendió de manera grata volver a jugar con amigos ¿No se trata de eso Monster Hunter? Desde Monster Hunter Freedom Unite que no me lo pasaba así de bien. 
Gana porque: Es muy weno. De hecho es tan bueno que los DLCs son gratis, y llevan como 8, incluyendo crossovers con Street Fighter, Megaman y Devil May Cry y puta, vayan a jugar la weá mejor.


Originally published at Plan9.