Series que cagan la cabeza #11: Arrested Development

Hay especial de comedia en Plan9, razón suficiente para escribir de Arrested Development, la serie que más me ha hecho reír en la vida.

Hablar de Arrested es hablar de la familia Bluth, millonarios en desgracia que deben juntarse para sobrevivir una historia tragicómica, llena de momentos y frases que la convirtieron en una serie de culto.

Michael Bluth (Jason Bateman) es el protagonista de esta tragedia, un personaje que odia a su familia y aún así, hace todo lo posible por mantenerla unida, triunfar económicamente y criar a George Michael (Michael Cera), quien sufre de amor por su prima hermana Maybe (Alia Shawkat). Una relación absurda que es una pizca de todo lo políticamente incorrecto del show.

Otra relación desgraciada es la que mantienen Lindsay Fünke Bluth (Portia de Rossi) -hermana de Michael- y Tobias Fünke (David Cross), los padres de Maybe. Un matrimonio que se mantiene por nada en realidad, ya que incluso se cree que Tobias es homosexual.

El grupo de hermanos lo cierran Gob (Will Arnett) y Buster (Tony Hale). El primero un mago frustrado… el inútil de la familia, y el segundo, un ser humano que simplemente no entiende nada de la vida.

¿Pero por qué me centro tanto describir a la familia Bluth?

La razón es sencilla: el trasfondo es ver cómo sus lazos amorosos se esconden en discusiones sobre el dinero, en lo terrible que es trabajar y en lo malos que son como familiares. En la imposibilidad de mantener relaciones como todos los demás.

Estrenada el 2003, Arrested Development posee cuatro temporadas. Tres bajo la producción de Fox y la última gracias a Netflix, quienes revivieron la serie luego de 7 años.

Creada por Mitchell Hurwitz y producida y narrada por Ron Howard (director de Apolo 13, Rush, A Beautiful Mind, entre otras) fue pionera de la narración falso documental, tipo que series como Modern Family y Parks & Recreations se han validado.

Allí se encuentra su gran valor, en la forma en que Hurwitz y Howard nos relatan esta historia, que está tan bien grabada y te adentra tanto en los personajes, que no queda nada más que aceptar que todo lo que ves es cierto. Todo es literal.

El recurso de la cámara en mano y la idea de falso documental nos entregan matices de hiperrealismo en una broma generalizada de las relaciones interpersonales. Y eso no es todo, ya que la serie también se ríe de las otras series -como lo hizo después Community-.

Por ejemplo, cada temporada tiene un matiz diferente. La primera se centra en los engaños y sobre todo en el tema mercantil. La segunda, en cambio, se convierte en un drama familiar y la tercera, la última original, el factor amor cobra mayor relevancia con la irrupción de Lita Ree, interpretada por la hermosa Charlize Theron.

En estas tres temporadas vemos cómo cambia la composición de los planos, la música, la paleta de colores. Todo es una parodia de distintos géneros narrativos. A su vez, cada personaje es una exageración de arquetipos.

Por ejemplo está Lucille (Jessica Walter), la típica madre malvada y que trabaja desde las sombras. Gob es el típico idiota que su vida es un problema constante, claro que él mismo se los genera y todo es un melodrama. George Bluth Sr (Jeffrey Tambor), jefe de la familia, comienza como el típico macho y termina… se los dejo ahí.

¿Qué más se puede decir de Arrested Development?

Su ritmo es muy, muy rápido y si no prestas atención, te perderás cientos de chistes que se esconden en el guion. Por otra parte, hay destacar la participación de Ron Howard, que como narrador se convierte en otro personaje más, y nos cuenta esta historia con demasiada gracia.

Además, Arrested Development tiene la participación de enormes actores. Aparte de los protagonistas, destacan Ben Stiller, Henry Winkler, Scott Baio, Seth Rogen y muchos más.

La cuarta temporada, co producida con Netflix, es muy diferente a las primeras tres. No quiero adentrarme mucho en esto, pero acá todo se complica y seguir la historia cuesta mucho, pero vale la pena verla hasta el final.

Y como dato curioso, es una de las series más aclamadas por los críticos en el último tiempo, pero en cuanto a rating les fue pésimo. El miedo de que cancelaran la serie fue constante, y su cancelación obligó a cerrar todo de manera abrupta, ahí la gran razón del regreso en Netfilix.

Arrested Development es una serie llena de gags maravillosos, de momentos sinsentido que nutren los capítulos con un humor muy irónico, y por sobre todo crítico, de la sociedad norteamericana.

Actualmente estamos a la espera de la quinta temporada, y aún no está muy claro si será el final definitivo de los Bluth. Una serie adelantada a su tiempo, la que sentó las bases de las sitcoms de hoy.


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