The Autopsy of Jane Doe: El ingrato trabajo del horror

“La diferencia entre el suspense y la sorpresa es muy simple […] Nosotros estamos hablando, acaso hay una bomba debajo de esta mesa y nuestra conversación es muy anodina, no sucede nada especial y de repente: bum, explosión. […] Examinemos ahora el suspense.

La bomba está debajo de la mesa y el público lo sabe, probablemente porque ha visto que el anarquista la ponía.

El público sabe que la bomba estallará a la una y sabe que es la una menos cuarto (hay un reloj en el decorado); la misma conversación anodina se vuelve de repente muy interesante porque el público participa en la escena. […] En el primer caso, se han ofrecido al público quince segundos de sorpresa en el momento de la explosión.

En el segundo caso, le hemos ofrecido quince minutos de suspense.”.

Esa -famosa- cita es del genio; Alfred Hitchcock (en el libro hecho por Truffaut, pero esa es otra historia) y retrata muy bien el porqué The Autopsy of Jane Doe es una buena película de terror. El problema, es que esa misma cita representa la muralla contra la que choca el filme de André Øvredal y que se vuelve su acierto y su revés.

Suspenso. Un suspenso que la mantiene dirigida como una flecha y que dado los convencionalismos narrativos que exigen -en cierta forma- la audiencia hoy termina por sabotear su pulenta propuesta.

Pero partamos por el principio. The Autopsy of Jane Doe (a.k.a La Morgue) está protagonizada por Emile Hirsch, Brian Cox y Olwen Kelly y es un relato contenido y con una propuesta sencilla pero atractiva: Padre e hijo forenses, reciben el cuerpo de una mujer desconocida. Mientras realizan la autopsia, cositas raras suceden.

Eso es todo. Muy sencillo. Muy atractivo.

Lo de Øvredal podría haber sido perfectamente un relato lleno de efectismo, con litros y litros de gore y una trama que recordara a mierdas infectas como The Lazarus Effect; pero no, acá estamos frente a una cinta que por medio de correctos diálogos, nos dibuja personajes sencillos pero con la suficiente profundidad como para que nos importen; amén de ser personajes creíbles y que reaccionan como personas cuerdas la harían.

Y aunque hay un discurso subrepticio muy liviano acerca de la fe, la ciencia, la lógica y lo tangible, la película se centra tanto en mantener su atmósfera, que ese discurso (que podría haber dado mucho más de sí) se toca tangencialmente en pos de mantener el ritmo intacto.

Sería fácil hacer mierda Jane Doe. Es una película de estructura muy clara y en la que los giros se ven venir con facilidad. Pero no estamos acá por eso ¿o no? Cualquier puede hacer cagar una cinta, eso es cierto; pero no todos quieren leer el contexto.

Creo que hay un mérito muy importante en construir una obra tan cargada de sensaciones, con recursos mínimos más que un guión inteligente, un muy buen uso del sonido, actuaciones correctas y una idea que por momentos, pareciera que podía dar algo espectacular, pero esa falencia se la achaco a la misma audiencia incapaz de concebir una cinta moderna sin tantas explicaciones.

The Autopsy of Jane Doe; se cae en su tercer tercio, en donde la naturaleza propia de la historia la transforma en un desfile de exposición argumentativa, lamentablemente nacida del afán explicativo, pero eso no es culpa de Øvredal.

Tiene asidero en que hoy, audiencias y realizadores están obsesionados con explicar todo (SÍ, TE MIRO A TI, ALIEN COVENANT) y es esa sobremasticación de información, mata precisamente todo lo que expone más arriba Hitchcock.

No hay suspense, no hay intriga, todo está diseccionado y explicado para que no te hagas pajas mentales. La gente no QUIERE quedar con la duda y eso le juega en contra a cintas como esta.

Han sido unos buenos años para el horror. Tanto así, que no solo hemos disfrutado de cosas abiertamente poéticas como The Witch, sino que además hemos presenciado historias que rescatan el espíritu ochentero, algunas que dignifican las historias de monstruos; o slashers palomiteros inteligentes como The Cabin in the Woods.

Es bajo ese panorama que quizás, y esto es ciertamente una percepción de este servidor: Nos hemos puesto exquisitos, sin ponernos a pensar que no puedes medir todo con la misma vara.

The Autopsy of Jane Doe es una cinta que no es perfecta; pero ofrece tanto amor por el género, que compensa muchas de sus falencias con puro cariño.

Decir que el noruego no se arriesga, es una falacia gigante. Es cosa de mirar TrollHunter un rato y entender que aunque estén enmarcadas en géneros “cuadrados” el tipo tiene ambición de narrar cosas diferentes.

Y en un mundo donde existe muchas Alien Covenant, la autopsia de Jane Doe es un soplo de aire fresco que se agradece.


Originally published at Plan9.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.